Es una viejita pobre que se levanta por la mañana y comienza a hablar consigo misma diciendo que no tiene nada para comer en todo el día. \n\nTrata de buscar algo en su despensa pero no encuentra nada, entonces no sabe otra cosa que hacer, abre las ventanas y se pone a orar al Señor y le pide que él tome los medios para que le llegue algo de alimento.\n\nEn eso van pasando por fuera unos jóvenes que escuchan la oración de la viejita, y deciden hacerle una broma, van corriendo a un almacén a comprarle algo a la viejita; cuando vuelven dicen, va a creer que esto se lo pasa el Señor; entonces toman el paquete y se lo tiran y salen corriendo. Ella lo toma y agradece a Dios por haber escuchado su oración.\n\n'