La Comunicación Entre El Pastor Y La Juventud

Introducción:\n\nLa mayorĆ­a de los pastores no tienen el tipo de relación que les gustarĆ­a desarrollar con la juventud de su iglesia y viceversa. \nLas razones por cuales esto ocurre con frecuencia son:\n\nA. La iglesia en general demanda mucho del tiempo y el ministerio del pastor.\n\nB. La orientación tradicional casi exclusiva de las responsabilidades del pastor hacia los adultos en algunas iglesias.\n\nC. El pastor muy rara vez asesora a los lĆ­deres de los jóvenes. Esto sucede a veces debido a:\n\n1. La presión de responsabilidades que se consideran ā€œmĆ”s importantesā€.\n2. La actitud de algunos lĆ­deres locales que piensan que ā€œya se estĆ” haciendo demasiado por la juventudā€.\n\nD. El cargo de pastor de jóvenes, presidente de jóvenes o de adolescentes a veces se le da a cualquier joven disponible, sin que estĆ© realmente capacitado, lo que impide un correcto traspaso de la visión pastoral hacia la juventud y determina un casi abandono del pastor hacia el ministerio juvenil.\n\n\nI. Cosas Que Debe Hacer Un Pastor. \nEntre las mĆ”s notorias listamos 8:\n\nA. Forme al menos a un joven para desempeƱar el cargo de Pastor de Jóvenes. \nNo escoja a un joven para este puesto sólo por que le simpatiza. Nadie deja que un cirujano haga una operación en su cuerpo a menos que tenga plena confianza en la preparación y capacidad de aquel. Si procedemos con tal cuidado hacia nuestro cuerpo lo mismo deberĆ­amos hacer con las almas de los jóvenes a nuestro cuidado. El ministerio juvenil tambiĆ©n como todo lo que se refiere a un ministerio efectivo, requiere buena preparación.\n\n1. MotĆ­velo a adquirir una buena preparación en el Ć”mbito universitario en un instituto o universidad cristiana en teologĆ­a, pedagogĆ­a, sociologĆ­a, o sicologĆ­a. La iglesia puede colaborar con el pago de estos estudios parcial o totalmente.\n2. Insista en que participe en cursos de teologĆ­a, educación cristiana, evangelismo y sobre todo que traten sobre la obra juvenil. 3. Mientras estudia involĆŗcrelo en el ministerio con la juventud. Esa experiencia, junto con la preparación acadĆ©mica, serĆ” un excelente maestro para Ć©l.\n4. Si tiene las habilidades musicales mĆ­nimas requeridas, que la iglesia pague un curso para aprender a tocar un instrumento como el piano o la guitarra.\n5. Este joven puede ser soltero o casado, lo primordial es que muestre madurez como cristiano. \n\nB. Conozca personalmente a sus jóvenes.\n\n1. PresĆ©ntese en sus actividades: sociales, reuniones, clase de Escuela Dominical.\n2. Programe un plan de educación cristiana en el que participe usted mismo.\n3. EnseƱe a los jóvenes en la Escuela Dominical un trimestre por aƱo.\n4. Tenga una entrevista personal con cada joven por lo menos una vez al aƱo (cada seis meses es mucho mejor). Esta entrevista puede durar de 30 a 50 minutos y puede realizarse en visitas a las casas y en la oficina pastoral:\na. Recogiendo información general acerca de cada joven.\nb. Conociendo sus actividades y ambiciones.\nc. GuiĆ”ndolos en sus planes para el futuro.\nd. AconsejĆ”ndolos en problemas que ellos le compartan o que usted haya observado en ellos.\n\nC. Utilice jóvenes en los servicios.\n\n1. En la mĆŗsica, por ejemplo:\na. En el coro de la iglesia.\nb. En un coro juvenil o grupo de adoración.\nc. Como mĆŗsicos o cantores especiales.\n2. Dando testimonios de lo que Dios estĆ” haciendo en sus vidas.\n3. Leyendo las Escrituras en los servicios dominicales.\n4. Dirigiendo en la oración en los servicios.\n\nD. Reconozca sus Ć©xitos. \nPor medio de anuncios pĆŗblicos, cartas de felicitación, el boletĆ­n de la iglesia. Puede felicitarlos con relación a sus logros en los deportes, mĆŗsica, becas, logros acadĆ©micos, fidelidad a la iglesia y servicio en la misma, servicio en la comunidad, progreso en la universidad, servicio a la patria.\n\nE. Asista a algunas de sus actividades fuera de la iglesia, como eventos deportivos, conciertos, dramas, graduaciones del colegio, campamentos, etc.\n\nF. Consulte con el pastor de la juventud local, los presidentes de jóvenes para:\n\n1. Integrar el programa juvenil con las demĆ”s actividades de la iglesia.\n2. Alentar y ayudar a los lĆ­deres juveniles.\n3. Planear su participación con el grupo juvenil con mensajes, estudios, conversatorios, etc.\n\nG. Trate de que los jóvenes vean que usted es humano.\n\n1. Participando en sus actividades.\n2. Reconociendo los errores que haya cometido.\n3. Recordando y compartiendo cosas de su juventud.\n4. No aparentando ser ā€œun santo en un pedestalā€, sino siendo una persona al alcance de los jóvenes.\n\nH. Provea una ayuda positiva para la juventud.\n\n1. Por conversaciones personales.\n2. Por discusiones en grupo.\n\n\nI. Cosas Que No Debe Hacer Un Pastor.\n\nA. No critique desde el pĆŗlpito al grupo juvenil o a individuos.\n\nB. No diga cosas despectivas sobre la juventud en general.\n\nC. No utilizar situaciones de consejo personal como ilustraciones en el sermón.\n\nD. No intente actuar como uno de ellos; los jóvenes no esperan eso.\n\n1. Usted tiene la imagen de un padre, aunque se considere joven todavĆ­a. Los jóvenes piensan que usted es feliz siendo un adulto.\n2. Ellos deben respetarlo por lo que es, asĆ­ como por su posición.\n\nE. No menosprecie sus problemas. Cada ā€œproblemitaā€ es muy real para ellos.\n\nF. No les ofrezca respuestas simplistas o textos bĆ­blicos como respuestas ā€œque lo curan todoā€ para sus problemas.\n\nG. No predique un cristianismo negativo.\n\nH. No espere reacciones de adulto de ellos. Son jóvenes en desarrollo.\n\nI. No se sorprenda de las cosas que puedan decir o hacer: Sus dudas, sus preguntas, sus opiniones francas, sus problemas.\n\nJ. No muestre favoritismo por algunos y desprecio por otros.\n\nK. No sea superficial con ellos en sus: actitudes, preocupación, relación.\n\nL. No espere poco de ellos. Ellos responderĆ”n a un buen desafĆ­o si se les muestra claramente quĆ© hacer y cómo hacerlo.\n\nM. Trate de hablar y atenderlos inmediatamente cuando vienen a usted.\n\n1. Deles total atención mental; no piense en otras cosas cuando le estĆ”n hablando.\n2. Deles total atención emocional, de modo que sientan que usted estĆ” sinceramente interesado en ellos.\n\nN. No los llame ā€œmuchachosā€, ā€œchavosā€ o peor, ā€œniƱosā€.\n\nO. Nunca deje de orar por ellos. Viven una etapa difĆ­cil.\n\nConclusión:\nTodas estas sugerencias son muy pertinentes porque a veces la efectividad y permanencia del ministerio pastoral en una iglesia local depende mucho de la relación del pastor y su grupo de jóvenes. '
Scroll to Top