Anécdota de Campamento
por Yadira Lisbeth López S.
Bueno hace un tiempo fuí con un grupo de adolescentes de mi iglesia -con el que trabajo- a acampar a la orilla de un río, no era tiempo de invierno y como no contabamos con suficientes tiendas de campaña, tuvimos que hacer unas para poder dormir esa noche.\n\nDurante el otro día realizamos actividades dinámicas, devocionales y bueno todo lo que generalmente se hace en un campamento. Al llegar la noche entre todo preparamos la cena, luego jugamos, encendimos una fogata y pedimos a Dios hacernos sentir su presencia, los muchachos hicieron nuevos votos con Dios y algunos que no eran cristianos, esa noche recibieron a Jesús en sus corazones. \n\nEn en esta ocasión nos acompaño un hermano adulto de nuestra iglesia y como roncaba mucho decidió irse a dormir al bus que habíamos llevado que estaba como a 100 mts. del lugar donde dormiamos. Como solamente teniamos 3 tiendas de campaña, en dos de ellas dormimos las mujeres y en la otra los hombres, pero esa tienda de campaña estaba llena de agujeros muy grandes por la que se podían ver muy bien las estrellas. Hicieron otras con unas chamarras. En lo que termino la fogata se llegaron las 11:30 de la noche y todos muy cansados nos fuimos a dormir. Lo divertido fue que estando ya acostados se vino una tormenta y como todos estabamos dormidos los muchachos dieron unos saltos del susto y muy mojados salieron corriendo al bus donde se había quedado a a dormir el hermano que nos acompañaba. \n\nTodas sus ropas se mojaron y no pudieron dormir porque tenian frío y porque el hermano roncaba mucho. Pero después de todo ese es el campamento que más recuerdan los muchachos no solo por la empapada sino porque muchos de ellos se acercaron nuevamente a los caminos de Dios.'