Las Medidas de Felipe I
“... Y halló a Felipe y le dijo: Sígueme” (Jn. 1:43)\nEste apóstol tenía un nombre griego: Felipe (el que cuida los caballos). Era de la ciudad de Betsaida, la misma ciudad de Andrés y Pedro. Felipe es el apóstol práctico, quien no considera lo abstracto sino lo objetivo; quien siempre necesitó encontrar medidas para su tarea. Cuando el Señor lo ve le habla y allí descubre que...\n\n1-LA MEDIDA DEL LLAMADO ES SEGUIRLE (Jn. 1:43) No hay discusiones, no necesita mas que ver a Jesús y escuchar que le llame. No se detiene en analizar su origen y la calidad de maestro. Sencillamente es llamado, cree y le sigue sin dudar. Dios siempre recompensa la obediencia inmediata. \nUno de mis hijos, Martín, tiene un temperamento analítico; es el filósofo de la familia y a los 7 años nos “desenhebra las neuronas” con sus cuestionamientos. Las respuestas “porque sí” o “porque lo dice papá” no le satisfacen; pues necesita una explicación convincente para cada situación (aunque en oportunidades esa explicación tiene que ser acompañada con nalgadas). A veces esa es la actitud que tomamos con lo que Dios nos dice, cuando es nuestra la responsabilidad de obedecer al Señor AQUÍ Y AHORA. Para Felipe el llamado de Jesús era ineludible y su respuesta no se dejó esperar, era calculador pero reconoció que ante el Señor la matemática espiritual no es un número sino una palabra: SI. \nPero, este discípulo, no se queda sin compartir esta experiencia. Entonces se dirige a buscar a Natanael, su amigo, el pensador. Su testimonio fue sencillo y directo, y descubrió que...\n\n2-LA MEDIDA DEL TESTIMONIO ES LA PALABRA DE DIOS (Jn.1:44-46) “Hemos hallado a Aquel de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Jesús el hijo de José, de Nazaret” En una forma sintética dice: Jesús es el Mesías prometido por las Escrituras (le ley y los profetas). No fue un testimonio impactante, ni relató la experiencia transformadora e incluso hay deficiencias en los conceptos; pues Jesús NO era hijo de José, sino Hijo de Dios. Pero ¡¡qué maravilloso es escuchar la frescura del testimonio de un recién convertido!! ¿¡cuanta de esta espontaneidad a veces perdemos al pasar el tiempo!? Natanael expresó sus dudas y sin dar vueltas Felipe le dijo “bueno, yo no puedo discutir de los asuntos doctrinales, ¿quieres saber de qué se trata? Ven y ve”. Y lo llevó a Jesús.\n“¿Recuerdas los primeros años de tu andar conmigo? ¡qué sencillez!! ¡cuántas equivocaciones tuviste al hablar de mí, porque no tenías todo el conocimiento! ¿y hoy? Hoy me conoces mas que ayer, ¿ a cuantos les has hablado de mí?... ¿qué no tienes tiempo? Tienes razón, NO TIENES TIEMPO porque muy pronto vendré a buscarte, aprovecha las 24 horas de este día que comienza y cuéntale a alguien que estuviste conmigo y simplemente dile lo que aprendiste”. '