La Inseguridad
Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas.\nLe dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas. Juan 21:15-18\n\n\nEl maestro se encontró con una realidad, la duda de su discípulo, aunque la Biblia no lo menciona, el hecho de que Jesús, quien conoce nuestros más íntimos deseos, pensamientos y motivaciones le preguntase eso, indica la duda y la inseguridad que existía dentro de Pedro, quien era presa de un conflicto interno muy usual en nuestros tiempos.\n\nMuchas veces hemos encontrado en nuestro tiempo a personas que dudan, dudan de lo que sienten con respecto a su carrera, dudan de lo que sienten con respecto a sus padres, a sus esposos, o esposas, y dudan de lo que sienten con respecto a la misión que Dios les ha conferido, he incluso muchos se han encontrado en la cúspide de la montaña, al lado del Señor, y han dudado de su amor.\n\nEl Señor, al igual que conocía el corazón de Pedro, conoce nuestros corazones, a él no podemos engañarle, por muy buenos actores que seamos, él puede darse cuenta fácilmente.\nTe imaginas el dolor que habrá sentido el Señor, al saber que alguien después de haber pasado tres años, de haber convivido con El, de haber vivido los mejores momentos de su vida a su lado, durante tres largos años, y alguien a quien siempre el Señor no había tenido mas que atenciones y consideraciones, en estos precisos momentos, muy cercanos a su hora de angustia, dudara de lo que sentía por El, ¿puedes tú imaginarlo?\nQue pedro, le contestara algo así como: “-No sé Señor, tú has sido muy bueno conmigo, durante tres largos años, y la verdad no sé si te merezca, realmente, estoy muy confundido en mis sentimientos.\n\nHoy te pregunta ¿me amas? Que le contestarás tú, tu respuesta debe ser sincera, y genuina, no con palabras… Jesús demanda más que palabras acciones… y por ello la extraña respuesta de su parte…. “Apacienta mis ovejas”.\n\nAquella persona que ama a Dios, hace la voluntad de Dios, y el hecho de que su respuesta fuera así, indica que el Señor, más que le digamos que lo amamos, que lo queremos, que lo alabamos, quiere y demanda una vida de obediencia a su mandato, quiere una vida de entrega a su obra, de compromiso real a su ministerio.\n\nLa próxima vez que estés inseguro, recuerda que puedes estar inseguro de todo, pero nunca de lo que sientes por Jesús, porque el ya demostró su amor por ti, y el amor… es cosa de dos… lo que tu piensas de El, y lo que El piensa de ti.\n\nVIVE EN SU PRESENCIA, BUSCA SU ROSTRO.'