Una Misión que Cumplir

Hay una misión que cumplir muchachos, hay que entrar donde nunca jamĆ”s otros han podido entrar. PodrĆ­an experimentar insultos, azotes, prisiones, cĆ”rceles, ser apedreados, maltratados, fusilados o simplemente morir en la guerra.\n\nSe necesitan soldados con cara de guerra, determinados, apasionados, motivados a morir por la causa; que saquen fuerza de debilidad, que se hagan fuertes en batalla, que nacieron para luchar, para vencer, para llevar a JesĆŗs a la cima de la gloria, que prediquen en las montaƱas, rĆ­os y selvas, a tiempo y fuera de tiempo; que sean centinelas incansables de la paz y la verdad. ConfĆ­o en ustedes, porque son soldados de mĆ­ ejercito, de buen calibre, los mejores del reino celestial. Que aunque truenos y rayos maldigan y corrompan la faz de la tierra, aunque todo se pinte de gris y el cielo estĆ© forrado con bronce, aunque la misma tierra tiemble y caigan a tu diestra mil y tu siniestra diez mil y tĆŗ permanezcas firme, porque mĆ­a es la batalla, yo pelearĆ© por ti.\n\nDesde el cielo, hasta el mismo infierno, una sola palabra: Ā”RECONQUISTA SOLDADO!.\nSatanĆ”s, espĆ©ranos, te arrancaremos la cabeza y te recordaremos que estas vencido, voy a ser la peor pesadilla del infierno como ninguna otra generación lo fue jamĆ”s, mientras yo pise esta tierra, tĆŗ no tendrĆ”s un dĆ­a en paz diablo y por cada vida que te llevaste por droga, sexo, SIDA y delincuencia; voy a reclamar cien para Jesucristo y voy a morir en el acto.\n\nĀ”EnvĆ­ame a mĆ­ SeƱor!, estoy dispuesto a ir a dar mi vida por ti si es necesario, voy a volverlo a intentar y al final de la batalla poder decir: SEƑOR: Ā”MISIƓN CUMPLIDA!. '
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