Tiene que haber gozo. El mundo nos ofrece a los jóvenes una aparente alegría. Nosotros los líderes tenemos que enseñarle a nuestros jóvenes que la alegría del mundo pasa, más el gozo que produce servir a Dios es eterno. No olviden que ser un verdadero líder se demuestra cuando se está en medio de situaciones difíciles y aún así se tiene gozo. No es lo mucho que hablemos, son nuestras acciones las que impactarán a los jóvenes.\n'