Bobby de Greyfriars
Desde 1873 y frente a la iglesia de Greyfriars (Edimburgo) está la estatua de un simpático perrito cuya historia es contada cientos de veces por los guías turísticos. Bobby, era un pequeño Skye Terrier que acompañaba siempre a su dueño, John Grey, un vigilante nocturno de la policía de Edimburgo (Escocia). Grey, luego de una tuberculosis fulminante, fallece el 15 de febrero de 1858 y es sepultado en el cementerio adyacente a la iglesia de Greyfriars. \n\nDurante los 14 años que siguieron, Bobby se negó a alejarse de la iglesia, aun en las épocas de frío intenso. Los vecinos y comerciantes, sensibilizados por la lealtad de este perro, le alimentaban y le hicieron un refugio en los terrenos de la iglesia, aunque estaba prohibida la permanencia de animales en ese lugar. En la actualidad a escasos metros de la tumba de su amo se encuentran sepultados los restos de Bobby con una placa que dice “Bobby de Greyfriars murió el 14 de enero de 1872 a la edad de 16 años- que su lealtad y devoción sea una lección para todos nosotros”.\n\nMas allá de la lógica lección de fidelidad a su amo que mostró Bobby quisiera extraer otra lección y es que este can hizo su vida en derredor de la iglesia. Su vida transcurrió allí, tanto que su nombre estaba asociado al nombre de la iglesia se le llamó Bobby de Greyfriars.\n\nLa vida de los hombres y mujeres de Dios, transcurrió siempre alrededor del templo. Lucas comienza y termina su evangelio en el templo. Allí empieza con Zacarías, un sacerdote en el templo (1:8-22) y termina con los discípulos, un reino de sacerdotes, “siempre en el templo, alabando y bendiciendo a Dios”. Allí en el templo estaba Ana, la profetiza, que “no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día con ayunos y oraciones” (Lc. 2:37). \n\nAllí, en la casa de Dios, estaba el afecto y anhelo del salmista “porque mejor es un día en tus atrios, que mil fuera de ellos, escogería antes estar a la puerta de la casa de mi Dios, que habitar en las moradas de maldad” (Sal. 84:10). ¿Y qué de los primeros cristianos? Ellos “perseveraban unánimes cada día en el templo” (Hch. 2:46). ¡¡Qué lástima que la frase “está todos los días en la iglesia” que era una señal de devoción a Dios, sea para la generación actual un mal antecedente!! ¿Escuchó eso de “no voy a tal actividad porque tengo otro compromiso”? De niño aprendí que los cumpleaños, los aniversarios, las visitas a familiares, los compromisos sociales “impostergables”, las visitas al médico, las clases particulares o las visitas a clubes deportivos son buenas... pero debían agendarse alrededor de la iglesia local. Cuando los compromisos seculares dirigen nuestra vida de iglesia no nos sorprendamos de cristianos desagradecidos, débiles ante la tentación, hiperreactivos de carácter, criticones e inactivos en la iglesia. \n\nLa exhortación de Hebreos 10:25 de “no dejando de congregarnos como algunos tienen por costumbre”, tenía en cuenta lo que era considerado normal en la asistencia en ese tiempo... o sea “cada día en el templo”. Por lo que el asistir a sólo una reunión por semana (lo que para nosotros estaría medianamente bien), para la iglesia de primer siglo sería un creyente desconsiderado que ha dejado de congregarse... y no mencionemos a quienes asisten ocasionalmente. \nSi sientes, querido hermano/a un globito ácido en la boca del estómago o tienes los síntomas que a veces te ocurren cuando te ofendes; es que esta nota fue escrita para ti, para que te arrepientas de tu falta de consideración al pueblo de Dios y tomes una decisión conforme a la Biblia.\n\nBobby dejó su nombre y su vida asociados a la iglesia de Greyfriars, ¿dónde está la iglesia donde tu nombre se asociará? '