Aunque Peques, No Tires la Toalla

Como seres humanos tenemos la tendencia de creer que Dios piensa como nosotros y debido a todo lo que la sociedad manda aprendemos a vivir de acuerdo a las leyes morales establecidas generalmente y no a la de Dios que es una: \"Amaras al Señor tu Dios con toda tu mente, con todo tu corazón y con todas tus fuerzas, y a tu projimo como a ti mismo\"\n\nLa corriente del mundo ha ingresado a la iglesia y realmente no hablo de un templo hecho por manos humanas, sino de nosotros mismos, y para hablar un poco piensa en esto:\n1. ¿Cuál es el peor pecado que has cometido?\n2. ¿Cómo te sentiste después de hacerlo?\n3. ¿Qué te dio más temor, las consecuencias de que te descubrieran o lo que dice la Biblia?\n4. ¿Crees que Dios estaba contigo cuando pecaste?\n5. ¿Qué pensó Dios respecto a lo que hiciste?\n\nBien, ya respondiste, ahora por favor acompáñame, te contaré una historia: Hace mucho tiempo en un pais lejano vivia un hombre con su familia, el tenia dos hijos, uno de ellos deseaba conocer que habia más allá de su hermosa hacienda; hablaba consigo mismo e imaginaba cuántas cosas maravillosas habría por descubrir, experimentar y vivir, al fin y al cabo pensaba soy joven y quiero saber que hay mas alla.\n\nSu papá era muy rico, y deseaba lo mejor para él y su hermano; sin embargo respetaba mucho lo que sus hijos opinaban, también les brindaba la oportunidad de que tomaran sus propias decisiones. Y eso fue lo que su hijo menor hizo, tomó su decisión, pidió su dinero y se fue lejos para experimentar la vida y todo lo que nunca habia visto. \nProbó de todo, se embriagó de placeres, todo lo que quiso lo tuvo, pero al final el dinero se acabó. De repente todo desapareció amigos, placeres y amor. ¿Qué quedaba ahora?, sencillo, no quedaba nada, incluso hasta deseó comer un poco de la comida de los cerdos y no pudo porque los cerdos eran más importantes que él.\n\nVolviendo en sí recordo su casa y su padre, penso, si regreso mi papá me dará trabajo, estoy dispuesto a hacer lo que me pida. \nNo sabía que su papá siempre esperaba por él y al verlo venir, corrió, lo abrazó, lo besó y le preparó lo mejor. Vestido nuevo y anillo para aquel que estaba de vuelta en el hogar.\n\nSin duda has escuchado muchas veces esta historia y hoy te la conté a mi manera, pero volvamos al punto, que pasa cuando pecamos.\nEstoy segura que pensaste en lo peor que hiciste y sin duda te sentiste mal, no querías que nadie te descubriera, es más, disfrutaste lo que hiciste pero debes guardar las apariencias, no quieres las consecuencias sólo el placer de pecar. Una y otra vez dices no lo haré más y cuando lo haces piensas \"ya no hay más que hacer\".\n\nPero acompañame y veamos unos puntos importantes:\n1. Si pecas es porque el pecado es atrayente, de otra forma no lo harías.\n2. Debes entender que el pecado es pecado, si lo jerarquizas te sentiras terrible por unas cosas y no tan mal por otras, por ejemplo: si llegas a fornicar te sentirás terrible, pero si mientes no. Es normal, una mentira la sociedad lo acepta como algo no tan malo; sin embargo las dos cosas son pecado. \n3. El pecado lastima el corazón de tu Padre Celestial, no importa cuan malo o medio malo lo veas.\n4. El pecado te hace desear la comida de los cerdos, sólo imaginate, cuando pecas es como verte en una porqueriza, envuelto en lodo y desperdicios tratando de tomar algo de lo que los cerdos botan. Piensa, ¿te gustaría vivir esta situación? definitivamente que no, pero tú y yo lo hacemos cuando pecamos, nos revolcamos y le pedimos a Satanás un poco de lo que él quiera tirar.\n\nBueno, ¿pero cómo salimos de esto?:\n1. Debemos volver en sí, piensa quién eres, la Biblia dice que eres real sacerdote, ciudadano santo, escogido por Dios. Dice que por ti ÉL dio a su Hijo unigénito porque a sus ojos eres de gran estima. Busca amigo(a) quien eres de verdad y vuelve en ti.\n\n2. Cuando nos damos cuenta de lo mal que estamos, debemos volver a casa. No te detengas a mendigarle nada al diablo, vuelve, sé sincero con tu Papá, confiesa tu pecado, y toma el lugar que él te da.\n\n3. Recuerda que Él no te averguenza, si piensas que tenias que regresar como peón, no has entendido. Tu eres hijo(a), el vestido nuevo espera por ti y tu anillo tambien.\n\n4. Ahora cierra tus ojos, Dios esta allí donde tú estas, en este momento extiende sus brazos, te besa y te dice \"No llores más, aquí está Papá, no me hables del pasado yo no lo recuerdo más, ahora está abierta una nueva puerta que abrió Jesucristo, un camino de amor que no tiene fin, sólo tu y yo por la eternidad\"\n\nAmigo, no tires la toalla, siempre hay una oportunidad. No te rindas, y si el pecado se ha vuelto un estilo de vida, reemplázalo con la Palabra, comienza un nuevo proceso y recuerda siempre \"En tu debilidad se perfecciona el poder de Dios\" (2 Cor. 12:9)No desmayes, Él te sustenta.'
Scroll to Top