En Busca de un Buen Líder

Personajes:\nAlex\nLíder Laura\nLíder Segundo\nLíder Torres\nAngel\n\n\nNota: Alex es narrador y personaje.\n\n\nAlex (Narrador): Fue un sueño de los más extraños de mi vida. Me encontraba en un lugar donde no gobernaba espacio ni tiempo, donde resurgían intensamente mis pasadas tribulaciones en la iglesia. Mi espíritu estaba ansioso, pronto descubriría el motivo. Se me acercó una mujer. Esa silueta era reconocida. Hacia muchos años que no veía a la Líder Laura y no me sentía muy contento de verla. Su presencia me brindaba recuerdos de alegría, pero traían consigo desilusión. Esta mujer era líder de jóvenes de la iglesia en la cual yo había conocido al Señor, y mientras pensaba ella habló...\n\nLíder Laura: Dios te bendiga Alex.\n\nAlex (Narrador): Callé ante su saludo.\n\nLíder Laura: Haces falta en nuestra iglesia, ahora comprendo que eres diferente al resto de los jóvenes. Verdaderamente deseabas un encuentro con el Señor.\n\nAlex (Personaje): (Llorando) Anhelaba que mi relación con Dios creciera en su iglesia, pero sentía que usted me marginaba y no permitía que me desarrollara como líder.\n\nLíder Laura: Fueron las apariencias. Simplemente te juzgué por lo que vi, pero no permití que mostrarás tu corazón.\n\nAlex (Personaje): En aquel momento era nuevo creyente, quedé muy herido...Llegué a pensar que Dios no me amaba, que me desechaba de su presencia. ¿Cuántos más sufrirán lo mismo?\n\nAlex (Narrador): La imagen de Líder Laura desvaneció ante mis últimas palabras. El sentimiento de aquel día en que dejé esa iglesia me invadió. Recordé los meses de rebeldía apartado de la iglesia en los que en ningún momento olvidé que mi vida estaba unida a un ser supremo del cual nunca me podría apartar.\nMi viaje onírico continuó y me aproximé a una puerta la cual descubrí que era la puerta de la próxima iglesia que asistí. Abrí la puerta y podía sentir el aroma característico de ese templo. Ante mí estaba la congregación que tanto amé, el hermano Juan, la hermana Ana, la familia Mendez, los niños. Parecía estar allí realmente, pero nadie me veía. Tras de mí sentía el aliento de una persona quien podía reconocer. Al darme vuelta era quien yo imaginaba, el pastor. El líder Segundo era un hombre muy firme en sus creencias y muy poco desafiado. Siempre fue difícil hablar con el, ya que siempre quería tener la razón.\n\nLíder Segundo: ¿Por qué has regresado? ¿Te diste cuenta que donde quiera que vayas sucederá lo mismo?\n\nAlex (Personaje): (Agitado) Me hubiera gustado permanecer aquí, amo a esta congregación, pero usted nunca quiere escuchar. La opinión de los jóvenes nunca le ha interesado.\n\nLíder Segundo: Ustedes nunca se han querido someter al Señor, ni al líder. Si no hay sometimiento no hay nada.\n\nAlex (Personaje): ¿Qué más tenemos que hacer, dejar de ser jóvenes?\n\nPastor Segundo: Analiza quien tiene el problema.\n\nAlex (Personaje): (Angustiado) Yo no soy el problema, yo no soy el problema (repite varias veces mientras el templo desaparece y se encuentra frente a la casa de su tercer líder)\n\nAlex (Narrador): Mi corazón latía rápidamente cuando me encontré frente a la casa de mi pastor actual. El líder Torres nunca ha tenido tiempo para mí, ni en mis alegrías, ni en mis tristezas. Consideré que este sueño era una ocasión especial para hablar de todo lo que había transcurrido y decidí llamar. Después de llamar varias ocasiones, el líder abrió la puerta.\n\nLíder Torres: (molesto) Alex, ¿qué haces aquí a estas horas?, estas son horas de estar durmiendo.\n\nAlex (Personaje): Me gustaría compartir algo con usted.\n\nLíder Torres: Es muy tarde muchacho, ¿por qué no hablamos mañana?\n\nAlex (Personaje): No líder, yo necesito hablar hoy. Si vengo mañana también me dirá que no puede. Usted es la más persona más ocupada del mundo.\n\nLíder Torres: Lo siento, pero te estoy dando opciones. Hasta mañana Alex. (El líder cierra la puerta)\n\nAlex (Narrador): Un gran pesar cubrió mi ser al cerrarse esa puerta, y mientras desvanecía ese escenario, lágrimas bajaban de mis ojos. Lloré tanto que me sentía tonto y no quería que nadie me viera, pero al levantar mi rostro vi un angel. Sequé mis lágrimas lo más rápido que pude y dirigí mi vista a aquel ser.\n\nAngel: ¿Por qué lloras?\n\nAlex (Personaje): ¿Acaso no lo deberías saber?\n\nAngel: ¿No querías hablar con alguien?\n\nAlex (Personaje): (Recapacitando) Perdona mi imprudencia. Lloro porque nunca he tenido un buen líder. Cada vez que pongo mi confianza en uno, terminan haciéndome daño. Dios conoce mi corazón. Primero la Sra. Laura impide mi crecimiento en el Señor cuando vivía ese primer amor con el evangelio. Ella fue injusta.\n\nAngel: Dios sabe que tu corazón era sincero, pero a veces el permite situaciones para probar tu fe.\n\nAlex (Personaje): ¿Y qué del Sr. Segundo? Basado en sus acciones parece que no cree que los jóvenes son parte del cuerpo de Cristo. Yo se que es real lo que siento. El fue injusto.\n\nAngel: Los jóvenes son muy importantes para el Señor. La palabra dice: “ninguno tenga en poco tu juventud, sino se ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, fe, espíritu y pureza.” ¿estás bien en todas?\n\nAlex (Personaje): (Muy angustiado) Y mi líder presente, el Sr. Torres, nunca tiene tiempo para atender su rebaño. Me hace pensar que no le interesamos. ¿No se supone que el líder debe estar vigilante de su gente?\n\nAngel: Tienes razón, a cada líder se le pedirá cuenta de los a su carga. El que no vela el bienestar de su gente no está cumpliendo su mandato.\n\nAlex (Personaje): (Emocionado) ¡Ve que tengo razón!\n\nAngel: Todo lo que dices es cierto, pero, ¿has mirado tus faltas?\n\nAlex (Personaje): He hecho las cosas bien.\n\nAngel: En algo siempre has fallado. Has puesto tu vista en los hombres y has dejado que el pecado de otros afecte tu relación con Dios.\n\nAlex (Personaje): (Toma un fuerte respiro)\n\nAngel: Los líderes son recursos que el Señor ha escogido para guiar su pueblo. Ellos fallan porque son humanos.\n\nAlex (Personaje): ¿Cómo confiar si ningún líder es perfecto?\n\nAngel: Las escrituras dicen que Jesús es el buen pastor, que da su vida por las ovejas. El es perfecto, y El ve la obra perfeccionada en cada uno de nosotros. Pon tu mirada en El y no en los hombres, y trata de ver la obra como El la ve. Mientras seas parte de esa carne respeta a tu líder y no juzgues sus defectos, sino ora para que Dios trabaje en el y pueda terminar esa encomienda que Dios le ha dado. No olvides El Pastor de pastores - El Líder de líderes - nunca te fallará.\n\nAlex (Narrador): Con esas últimas palabras de aliento, desperté de ese sueño con fuerzas nuevas y un gozo incomparable, al reconocer que hay un Líder, un Pastor perfecto en mi vida llamado Jesucristo. Algún día El será mi guía absoluto por la eternidad.'
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