¿Qué has Hecho con tu Milagro?
Hubo un hombre; de carne y hueso como tú y yo; este hombre caminaba por una playa y en su caminar hacía sólo una cosa: quejarse, sí ¡quejarse! Por las cosas que le pasaban, quizás su esposa le era infiel o simplemente él no la entendía, quizás un jefe esclavizador o él era un mal trabajador; pero lo cierto que no paraba de quejarse; y en su afán de pensar sólo en lo que le acontecía, tropezó con una bolsita que estaba en la orilla de la playa.\n\nSe detuvo para tomar la bolsa que estaba siendo mecida por el vaivén de las aguas; la recogió y prosiguió; y a que no sabes que hizo aquel hombre; pues ¡Quejarse! Y siguió en aquello que acostumbraba hacer ante sus problemas y no era nada mas que seguirse quejando; y a medida que se quejaba abrió la bolsita y tiró una piedrita al mar, y volvía a quejarse por algo, pudiera ser porque estaba oscuro el cielo o algo por el estilo y volvía a tirar una piedrecita al agua; y ya exhausto, no sabemos si de quejarse o de caminar decidió irse a su casa.\n\nYa en su casa después de haber caminado mucho decidió sentarse y a la mesa solo él y la bolsita que traía en su bolsillo, esa bolsita que hacia rato había conseguido en la playa. La observo y sintió cierta curiosidad por saber qué tenía en su interior y para su triste sorpresa aquello que observó en el fondo de la bolsa no era una simple piedra, era un diamante SIPPPPPPPPP UN DIAMANTE; lo que quiere decir que por estar tan distraído arrojando sus quejas al mar, lo que hizo mas bien fue arrojar una cantidad incontable de diamantes. ¿Triste no?\n\nGracias a Dios es una historia ficticia, porque si fuese sido verdad este hombre pudiese haber terminado suicidándose. \n\nCasualmente el hombre de la playa se parece en ocasiones a ti y a mí, a veces sólo nos tomamos tiempo para quejarnos y se nos olvida que antes de quejarnos es más fácil contarle las cosas al Señor en oración y Él de seguro nos dará una solución; jamas permitirá algo que no podamos soportar.\n\nEs más, estamos tan preocupados en ocasiones que se nos olvida algo muchisimo más importante aún, es la esencia de la vida, lo que tiene un real significado: EL SACRIFICIO DEL CORDERO DE DIOS, AQUEL QUE DIO SU VIDA POR TI Y POR MI; y si te detienes a pensar que Él murió por nosotros sin nosotros haber existido siquiera, es como aquel saquito de diamantes que el hombre quejumbroso consiguió en la playa; la diferencia es que tu y yo ya sabemos que nuestro Dios dio a su Hijo a morir por nuestros pecados, que a Jesús no le importó que lo maltrataran y a pesar de ser Rey vino a morir como pecador siendo Él sin mancha ni pecado; esa es la esencia, por amor a nosotros.\n\nLa real esencia es comenzar a ser agradecidos con nuestro Dios, porque su milagro nos alcanzó, sí, ese milagro, el de la salvación; el que nos limpia de pecado y nos salva para vida eterna. A lo mejor atraviesas dificultades pero antes de comenzar a tirar las piedritas valiosas que hay en tu bolsa; analiza... porque el verdadero milagro llegó a tu vida y quiere hacerte reverdecer como árbol plantado junto a corrientes de agua.\n\nAnaliza cuántos diamantes has botado, porque pueden quedar muy pocos; es mejor que te vuelvas A TU CREADOR. No te vaya a pasar como al hombre del relato, aunque en tu caso puede ser que hablemos de oportunidades. \n\n Cada prueba y dificultad en tu vida no es sólo eso, puede ser mucho más, quizás sea un proceso de crecimiento por el que estás atravesando, pero ten confianza que Dios está contigo, encomiéndale a él tu vida... lo demás Él lo hará, ¡y deja de quejarte! [Romanos 8:28]'