El Servicio Basado en el Amor: La Esencia del Liderazgo espiritual

Una disyuntiva en el camino.\n\nSe observa una tendencia alarmante en los últimos años: la aceptación total de modelos seculares de liderazgo y de formas de organización entre los cristianos.\n\nEs como si en lo más profundo de nosotros creyésemos que las enseñanzas de Jesús y el liderazgo basado en el servicio estaban bien para las polvorientas y primitivas calles de Galilea, pero ya no se aplican al sofisticado mundo moderno lleno de presiones y precipitados cambios. \n\nEl liderazgo basado en el servicio no es una meta imposible de alcanzar. En realidad debería ser el punto de partida de nuestra definición de liderazgo espiritual. Cristo lo vivió, lo modeló y debe ser el distintivo de los líderes cristianos.\n\nUn pasaje clave para entender el modelo de liderazgo de Jesucristo lo encontramos en Marcos 10:43-44. Las pretensiones de los discípulos representan el pensamiento humano: querer estar por encima de los demás y tomar el camino más corto para llegar allá.\n\nEs interesante que Jesús no los regañó por desear “ser grandes”. Sino que dramáticamente redefinió lo que significa “ser grande” e inauguró para sus seguidores una nueva dirección para el camino del liderazgo. Les dijo, “ustedes pueden ser líderes, pero deben tomar la ruta del sacrificio, la obediencia y el servicio”\n\nEsta nueva definición de Jesucristo nos presenta una disyuntiva de este camino del liderazgo, nos presenta dos modelos que producirán dos tipos de resultados. Una ruta descansa sobre el poder, la autoridad y el control. La otra, la que Jesucristo modeló, es la ruta de la humildad y de poner primero a los demás.\n\nTodos tenemos modelos mentales sobre el liderazgo, ese modelo define cómo realizamos nuestro ministerio. \n\nValores, supuestos y principios\nTodo lo que hacemos descansa en estas tres palabras.\n\nMe siento en mi silla favorita con los pies arriba porque tengo un valor: el descanso es bueno.\nAl escoger esa silla para sentarme en ella, hago un supuesto: que sostendrá mi peso.\nEl hecho que tanto la silla como yo permanecemos en un solo lugar se debe a principios básicos de la física y gravedad.\n\nDe igual manera, nuestros modelos de liderazgo están enraizados en valores, supuestos y principios. Estos son invisibles pero determinan las creencias que gobiernan la manera como pensamos, actuamos y nos relacionamos con los demás.\n\nEs importante ver más abajo de la superficie para determinar si tenemos el modelo de liderazgo de poder o del siervo.\n\nDebemos hacernos estas preguntas:\n\n¿Cuáles son los valores sobre las personas y las tareas sobre los cuales se fundamenta esta filosofía de liderazgo?\n¿Cuáles son los supuestos sobre los roles del líder y el rol de los que no son líderes?\n¿A qué principios de autoridad se somete el líder?\n¿Qué cualidades se aplauden en este modelo de liderazgo?\n\nAl hacer este tipo de análisis nos damos cuenta que hay muy poca diferencia entre los estilos de liderazgo seculares y los que manejamos entre los cristianos. Una lectura de los libros cristianos y seculares de liderazgo nos convence que ambos presentan una misma filosofía.\n\nEn el mundo secular los líderes logran sus metas usando poder , posición y autoridad. En el mundo cristiano usamos los mismos valores y le añadimos culpabilidad y vergüenza. Lo peor es que en los círculos cristianos el líder siempre tiene la ventaja que es el “ungido de Dios”. Nadie se atreve a cuestionar al designado de Dios.\n\nEl modelo del poder\nNo quiero decir que los modelos seculares no tienen nada bueno, el problema es que los hemos adoptado de manera total, sin análisis ni reflexión crítica. Parece que siempre caemos presa de las últimas modas o tendencias populares.\n\nVeamos por lo menos 5 valores del modelo de liderazgo de poder que han permanecido constantes en las últimas décadas.\n\nEstandarización\nEste valor supone que la uniformidad y la igualdad son importantes. La idea es que cuando las personas hacen el ministerio de la misma manera, usando las mismas estrategias y materiales el resultado será el avance del ministerio. \n\nLa estandarización define cómo conducimos nuestros ministerios, cómo edificamos y discipulamos al nuevo convertido. Ignora la variedad de maneras creativas en que Dios escoge hacer Su obra.\n\nHacer las cosas de la misma manera se convierte en el valor predominante y prerequisito par el éxito. Decimos que si tan solo reproducimos fórmulas ministeriales de éxito de un lugar a otro, de una vida a otra, lograremos el éxito espiritual.\n\nConformidad\n¿Cómo definimos el cristiano ideal?\n\nLas respuestas siempre tienen que ver con “hacer” más que “ser”. Este perspectiva puede negar las maneras singulares en que Dios está transformando nuestro interior. Las acciones son fáciles de duplicar o copiar. Medimos la espiritualidad por las acciones externas.\n\nSi la conformidad es un valor, empujaremos nuestros ministerios hacia ese fin. Desarrollaremos un ministerio como línea de ensamblaje en la imposible búsqueda de producir el cristiano ideal.\n\nPragmatismo\nMuchos seminarios son dictados por pastores o líderes que han tenido éxito en producir crecimiento fenomenal en sus iglesias o ministerios. Queremos que nos cuenten ¿Cómo sucedió?, ¿Cómo funciona?, ¿Cómo podemos lograr aquí lo mismo?\n\nEl supuesto es “si funciona, debe ser bueno”\n\nPero, ¿el fin siempre justifica los medios?\n\nEl pragmatismo puro es un pariente cercano del relativismo moral. Si lo que funciona es lo que determina lo que hacemos, entonces, cuando algo ya no funciona nos vemos obligados a buscar otra manera de hacer las cosas. En otras palabras, el fin justifica los medios, no importa si son buenos o malos. Si seguimos el camino de la menor resistencia cultural, nos encontraremos en un camino que nos aleja de las Escrituras.\n\nProductividad\nEn nuestra cultura, la productividad es el valor máximo. Si no produces, te vas. \n\nMientras nuestros ministerios estén creciendo rápidamente, todo anda bien. No importan los problemas en las vidas, ministerios o familias de los líderes; mientras todo camine bien y hayan resultados, nada importa. \n\nCuando la producción de resultados es el valor más importante, nadie hace las preguntas difíciles. Después de todo, ¿quién discute con el éxito?\n\nEste sobre énfasis en la productividad produce competencia entre los líderes, poniéndolos unos contra otros. El efecto último es división en el cuerpo de Cristo.\n\nCentralización\nEl modelo de poder determina que alguien debe estar en control, alguien debe responder por los resultados. \nEs como una creencia religiosa que el control debe venir de arriba hacia abajo y de afuera de nosotros mismos para que operemos de una manera cómoda. En las organizaciones típicas, el principal deseo de la organización es mantener el control, no importa el costo. Este es el valor más dominante en una organización tipo piramidal.\n\nLa centralización asume que el líder es el ungido de Dios y que todos los demás deben apoyar lo que Dios ordena a través de él. El seguir sus dictados se convierte en sinónimo de santidad. No someterse es lo mismo que revelarse contra Dios.\n\nEstos cinco valores muchas veces llevan a un comportamiento de liderazgo abusivo. Los seguidores se convierten en peones que el líder utiliza para lograr metas buenas. EL valor de las personas depende de su participación leal y mientras no hagan muchas preguntas.\n\nEl modelo de siervo líder\nDios nos llama a ejercer otro tipo de liderazgo, un modelo en el cual el líder existe paras servir. Es un modelo que no es natural ni popular. Se da cuando renunciamos a nuestros intereses y nos comprometemos a genuinamente velar por el bienestar de aquellos a quienes servimos. \n\nJesús estableció los valores y supuestos de este modelo. Determinó que el servicio es la manera en que sus seguidores servirían a los demás. El repudió los demás modelos de liderazgo en favor del servicio.\n\nVeamos algunas expresiones de Jesús sobre el servicio:\n\nMateo 23:10, 11, 12; 2 Cor. 1:24; 2 Cor. 4:5; 1 Pedro 5:3\n\nEstos versículos presentan unos valores muy diferentes de los modelos seculares de liderazgo. Veamos como contrastan con los 5 valores del modelo de poder.\n\nDiversidad en lugar de estandarización\nLa estandarización limita la libertad y desmotiva a las personas, especialmente aquellas que son altamente creativas. Las personas altamente dotadas (líderes) muchas veces evitan los ministerios estandarizados por la presión a ser iguales.\n\nEl liderazgo de servicio permite variedad de métodos, estilos, formas y visión porque se valora la diversidad del cuerpo de Cristo. \n\nEn un ministerio así continuamente se adaptará, ajustará e inventará nuevos acercamientos a medida que las personas creativas no están atadas a las tradiciones. El poder de Dios florece con libertad.\n\nJesús nunca evangelizó de la misma manera dos veces. A Nicodemo le dijo que tenía que nacer de nuevo, a la samaritana le pidió agua, al ciego le preguntó ¿qué quieres que haga?. Modificó su acercamiento a las necesidades y personalidad de cada individuo.\n\nCapacidad (empowerment) no conformidad\nLa conformidad trata a todos los creyentes por igual esperando que sean y actúen de la misma manera. Los dones y habilidades particulares no se reconocen ni se valorizan. \n\nPor el contrario, los líderes siervos equipan y desarrollan a las personas de manera que lleguen a tener la capacidad y habilidad de vivir de acuerdo a sus dones y al llamado de Dios para ellos. Llegan a tener una gran libertad cuando saben que su contribución al cuerpo no tiene que ser igual que la de los demás.\n\nVeamos a Jesús y sus doce apóstoles. Era un grupo totalmente diverso. No se les pidió que fueran o que actuaran igualmente. Los discípulos siguieron a Jesús no porque fueron manipulados u obligados a ser como él, sino por las atrayentes cualidades de su carácter.\n\nCentrados en la Escritura en lugar de pragmatismo\nEl pragmatismo produce técnicos ministeriales que dependen de procesos naturales para realizar la obra de Dios.\n\nCuando vamos a la Palabra, siempre encontramos acercamientos nuevos y frescos. Tenemos la libertad de hacer las preguntas difíciles. Analizamos todo lo que hacemos a la luz de la Palabra. EL líder siempre se somete a la Biblia, bajo la guía del Espíritu Santo. Dirige a sus seguidores a la Palabra.\n\nSiempre pregunta, “¿Qué dice la Palabra de Dios sobre este asunto?”\n\nPoco a poco hemos destronado a la Escritura de su posición de autoridad única. Corremos a otras fuentes como la psicología, sociología, mercadeo, los expertos en liderazgo, la última moda secular o cristiana sobre algún tema, etc. Todos éstos se convierten en nuestras autoridades en la práctica.\n\nEl siervo líder siempre trae a su gente a la Palabra. Hace lo correcto, no sólo lo que funciona. El pragmatismo solo nunca producirá resultados espirituales permanentes.\n\nAutenticidad sobre la productividad y control\nLa producción mide lo externo, los resultados visibles. Enseña a las personas a preocuparse por las apariencias. Produce un tipo de materialismo en el cual predominan los ministerios más grandes, los edificios más altos, los presupuestos más grandes, etc. \n\nEl siervo líder asume que Dios tiene un estándar diferente para evaluar a cada persona y ministerio. Dios es el único que produce fruto, nosotros somos trabajadores con él en la cosecha.\n\nSu fruto es variados y usa diferentes personas, medios y procesos para producirlo. \n\nLa autenticidad nos da la libertad de probar nuevas cosas que no siempre son las “aceptadas” por la tradición ministerial.\n\nLa autenticidad nos ayuda a enfocarnos en lo que es real y no en las imágenes. El fruto del Espíritu, el cambio interno en las personas, puede ser menos medible, pero no es menos verdadero.\n\nLa gran pregunta: ¿Por qué?\nAunque estos dos modelos son opuestos, nadie vive totalmente en los extremos. Siempre seremos tentados en utilizar alguna forma sutil de poder o manipulación para lograr nuestros propios fines.\n\nPero el reconocer esta tendencia natural no debe ocultar la realidad que Dios nos ha dado un estándar de liderazgo de servicio que debemos buscar. Nos hace responsables de seguir el camino de Cristo.\n\n Ser siervo líder no es un internado que tenemos que cumplir para graduarnos a ser la figura central. La graduación de Jesús fue su muerte. El liderazgo de servicio es un compromiso permanente de toda la vida. Permanece mientras Dios nos de personas a quienes pastorear.\n\nSi esto es así, periódicamente debo preguntarme “¿Por qué estoy haciendo esto?” Antes de cada decisión ministerial, debo preguntarme, “¿Por qué hago esto?”. Poco a poco iré conociendo mis propias motivaciones de controlar o de ser controlado y como puedo dejar que Cristo tome el control de mi vida en esta área.\n\nEn el modelo de liderazgo de servicio, el servicio es la expresión del liderazgo. El servicio es el fin como el medio. Las herramientas de nuestro reino son la fe, la oración y la dependencia de Dios. Los siervos humildes de Dios son los que ganan las victorias de esta batalla.\n\nPreguntas de reflexión\n1.Hemos discutido dos modelos diferentes de liderazgo: liderazgo de poder y liderazgo de servicio. Descríbelos en tus propias palabras. Piensa en situaciones en que has practicado ambos modelos. \n2.¿Estás de acuerdo en que en los círculos cristianos muchas veces corremos a aceptar y adoptar los modelos seculares de liderazgo sin una reflexión crítica? Si esto es verdad, ¿cuáles podrían ser las consecuencias de esta tendencia?\n3.¿Hasta qué punto tú y los demás que trabajan en tu ministerio se han detenido a examinar los valores, supuestos y principios del modelo de liderazgo que practican? ¿Qué han descubierto?\n4.¿Has escuchado el término “liderazgo de servicio” en el pasado? ¿Dónde ha estado el énfasis, en el servicio o en el liderazgo? ¿Qué consecuencias prácticas se derivan de los diferentes énfasis? Piensa en tu propio ministerio, ¿Cuál ha sido tu énfasis?'
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