La Plomada Divina
Este estudio es parte de la capacitación que ofrece JUCUM.\n\n AMOS 7:7-9: \n“ Me enseñó así: He aquí el Señor estaba sobre un muro hecho a plomo y en su mano una plomada de albañil. Jehová entonces me dijo: ¿Qué ves Amós? Y dije: una plomada de albañil. Y el Señor dijo: He aquí yo pongo plomada de albañil en medio de mi pueblo Israel; no lo toleraré más. “\n\nEste pasaje nos enseña muchas cosas, pero analizaremos la autoridad de nuestro Señor, Él es el único que puede echar la plomada sobre nuestra vida para revisar como esta nuestro comportamiento, nuestro corazón, en general, nuestra vida; y así poder corregir lo que esta funcionando mal.\n\nVamos paso por paso. \n\n1.-¿Qué es una plomada de albañil?\n\nUna plomada de albañil es un instrumento que consta de un cordel que en uno de sus extremos tiene un peso, antiguamente de plomo, al cual debe su nombre.\n\n2.- ¿Para qué sirve la plomada?\n\n Este instrumento sirve para acusar si es que la construcción de un muro o una obra de altura, está desalineado o “desaplomado”. Debido al peso de esta herramienta, provoca una línea perfectamente recta desde su punto superior hasta su punto inferior, así denuncia cualquier falla en la construcción.\n\n3.- ¿Que más puede significar la plomada?\n\nEl carácter de Dios, debido a su naturaleza, la plomada es un instrumento perfecto, y como es así, también tiene la autoridad de denunciar a todo lo que se sale de la perfección. Así es con el carácter de Dios, es perfecto, no hay variación en Él, por lo tanto tiene toda la autoridad para corregirnos cuando estamos fuera de su plomo, o en otras palabras, desalineado de su carácter.\n\nTambién es una señal, una señal para obedecer. Al igual que las señales de tránsito o las indicaciones de los envases, la plomada nos está señalando lo que esta mal, lo “desalineados” que podemos ir respecto del camino del Señor. Por lo tanto, la plomada advierte, denuncia e inspecciona, así mismo el Espíritu Santo de Dios, nos está redarguyendo continuamente hacia lo correcto, hacia lo “alineado” de Dios.\n\n4.- Si la plomada es una señal, como muchas en la vida, ¿por qué las desobedecemos?\n\nTenemos que ser honestos; sabemos que hay muchas señales o leyes en la vida a las cuales no obedecemos y que pasamos por alto. Es en esos casos que tenemos la tendencia a echar mano a nuestra autosuficiencia, a creer que podemos hacerlo por nuestros propios medios, ignorando estas señales y sin pensar en las consecuencias que pueden traer el incumplimiento de dichas advertencias. Todas las leyes terrenales han sido diseñadas para resguardar nuestra integridad y la del resto de la sociedad, pero, ¿qué nos hace pensar, o creer, que podemos estar o actuar al margen de las leyes?\n\nTambién debemos pensar que cada acto incorrecto o trasgresión a estas leyes trae consigo una consecuencia negativa para nuestras vidas; puede ser una multa, una advertencia o hasta la cárcel. Lo mismo es con las leyes espirituales, nadie puede estar al margen o vivir fuera del limite de estas disposiciones divinas y creer que esto no va a traer una consecuencia posterior. El vivir fuera del plan de Dios solamente nos garantiza una vida expuesta a los ataques y heridas del enemigo.\n\n5.- Si somos capaces de transgredir estas señales, ¿también las podemos engañar?\n\nSí. Es cosa de tener un poco de noción de construcción. Existen materiales de construcción que sirven para cubrir fallas, detalles o grietas que el tiempo, las malas condiciones del terreno, la falta de conocimiento en la materia, etc., han producido en una construcción. Esto es, tapar la realidad, tapar lo que está de fondo.\n\nEzequiel 13:10-15:\n“ Si, por cuanto engañaron a mi pueblo, diciendo: Paz, no habiendo paz; uno edificaba la pared, y he aquí que los otros la recubrían con lodo suelto, di a los recubridores con lodo suelto, que caerá; vendrá lluvia torrencial, y enviaré piedras de granizo que la harán caer, y viento tempestuoso la romperá. Y he aquí cuando la pared haya caído, ¿no nos dirán, ¿dónde está la embarradura con la que recubristeis? Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: Haré que la rompa viento tempestuoso con mi ira, y lluvia torrencial vendrá con mi furor, y piedras de granizo con enojo para consumir. Así desbarataré la pared que vosotros recubristeis con lodo suelto, y la echaré a tierra, y será descubierto su cimiento y caerá, y seréis consumidos en medio de ella; y sabréis que yo soy Jehová. Cumpliré así mi furor en la pared y en los que la recubrieron con lodo suelto; y os diré: no existe la pared ni los que la recubrieron, los profetas de Israel acerca de Jerusalén, y ven para ella visión de paz, no habiendo paz, dice Jehová el Señor.”\n\nEntendemos de este pasaje que el “lodo suelto” o “estuco” es el engaño; también habla de los “recubridores” que son aquellos que con “lodo suelto” cubren los muros; éstos son los engañadores o falsos profetas, aquellos que hablan de “paz” o salud, o bienestar o que la sociedad está bien o que todo lo que nos muestran los medios de comunicación está bien; los líderes religiosos que no denuncian el pecado dentro y fuera de las iglesias para así no provocar la fuga de los feligreses, ignorando muchas veces que esto solamente trae beneficios para el enemigo; o hablando de parte de Dios sin que éste ni siquiera haya tenido la intención de hacerlo (Ezequiel 22:28). Podemos aplicar esto también a aquellos hombres y mujeres de Dios que trabajan en su obra de manera correcta, buscando y encontrando la voluntad y la voz de Dios y vienen otros diciendo que eso “no es de Dios” simplemente porque no se acomoda a sus cánones religiosos o costumbres derrotistas; o de aquellos padres que aman a sus hijos por lo que hacen y no por lo que son (Génesis 25:27).\n\nEntonces, cuando vienen las “lluvias”o pruebas de templanza de parte del Señor o, también por qué no decirlo, los ataques del enemigo, el “lodo suelto” cae y deja ver de lo que realmente estamos hechos, sea bueno o malo.\n\nAsí también en nuestras vidas somos capaces de crear revestimientos, estucos, pinturas, etc. Para hacer creer a los demás que nuestra vida está bien y que nada malo ocurre.\n\n Esto es lo que el engaño puede hacer en nuestra vida. El engaño hace creer a los demás que todo está bien en nuestra vida con una sonrisa interminable, con un interminable “estoy bien”; el engaño ciega la visión, la nuestra y la de los que nos ven, así también crea sistemas de defensa falsos, ya que nos hace creer que todo está bien mientras no abramos nuestro corazón. El engaño es fruto de la maldad, fruto del pecado y todos sabemos que es imposible engañar a Dios. \n\nAsí pues, cuando las tempestades de la vida; crisis económicas o familiares, muerte, enfermedades, divisiones en las iglesias, etc., remuevan nuestra estructura, los estucos o revestimientos caerán y dejarán al descubierto nuestra realidad, lo que realmente somos, o de lo que realmente estamos hechos.\n\n6.- ¿Y si nuestra estructura interior está mal hecha o dañada?\n\nSi es así, el Señor se encargará de corregir desde lo más externo hasta lo más interno incluso hasta los cimientos. Pero esto pasará si somos capaces de permitir que Dios haga su obra en nosotros, que corrija lo que otros o nosotros mismos hemos construido de manera incorrecta, muchas veces con materiales inadecuados o de baja calidad, enseñanzas livianas o sin mayor contenido, enseñanzas que no profundizan o que no han sido reveladas por Dios.\n\n7.- ¿Qué puede impedir la reparación?\n\nUna de las peores cosas es la vergüenza. La vergüenza es un espíritu capaz de atormentarnos cada vez que el Espíritu Santo quiera comenzar una obra de restauración en nuestra vida ya que nos impide huir del engaño. La vergüenza nos dice que no debemos abrir nuestro corazón a otros, ya que conocerán nuestra realidad, lo que hemos ocultado por mucho tiempo, lo que nos ha permitido llevar una vida “aparentemente” buena y correcta a los ojos de los demás; que no debemos derribar esos “estucos” que hemos puesto para que todos vean una “linda fachada”; que dejemos todo igual, ya que nadie tiene por qué enterarse de nuestra realidad y nadie nos tiene que decir como debemos vivir nuestra vida. (¿?)\n\n8.- Pero hay algo más; ¿Dios puede desechar o no tolerar a alguien?\n\nSí. Dios es celoso de su creación y de sus hijos, por lo tanto, si alguno de sus hijos está flaqueando en el desarrollo del trabajo divino que nos ha encomendado, lo va a tomar aparte y va a tratar con él y pondrá a otro en su lugar para continuar su obra. Por eso es de vital importancia que estemos a cuenta con el Señor para así estar 100% aptos, listos y dispuestos al trabajo que Él nos encargue y no ser tropiezo en el avance y crecimiento de la obra. Estos tiempos, requieren de hombres y mujeres de Dios con estructuras fuertes, bien cimentadas, que no se dejen llevar por cualquier viento de distracción que el enemigo haga soplar sobre la Iglesia. Podemos dejar que los pájaros vuelen sobre nuestra cabeza, pero no podemos dejar que hagan nido sobre ella.\n\nAhora bien, podemos salir de dos maneras de las tempestades:\n\n1.- Salgo con orgullo contra Dios.\n2.- Pidiendo al Señor que restaure mi vida.\n\n\n\n\n\nJob 42:1- 6:\n\n“Yo conozco que todo lo puedes, y que no hay pensamiento que se esconda de ti. ¿Quién es el que oscurece el consejo sin entendimiento? Por tanto yo hablaba lo que no entendía; cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía. Oye, te ruego, y hablaré: te preguntaré y tú me enseñarás. De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven. Por tanto me aborrezco, y me arrepiento en polvo y ceniza.”\n\nDios quiere intervenir nuestra vida porque Él nos ama y tiene planes maravillosos para transformar nuestra vida; de una vida desviada y sin sentido correcto, en una vida con un propósito y un norte definido, ya que sabiendo de donde venimos o quien nos hizo, sabremos hacia donde vamos.\n\nEsto va a garantizar una futura extensión de nuestra construcción o ministerio, ya que vamos a contar con los mejores cimientos, capaces de soportar los mayores pesos; mayores pesos de gloria y de pisos superiores que el Señor quiera agregar a nuestro edificio. Esto es importante ya que los cimientos no son visibles, son ocultos a los ojos de todos, pero no a los ojos del Señor. Dios no podrá agregar pisos a nuestro edificio si nuestros cimientos no están buenos y correctamente hechos.\n\nEntonces, si somos capaces de invertir hoy en pasar tiempo con el Albañil Celestial, mañana podremos disfrutar del trabajo que Dios quiera hacer con nosotros, ya que contaremos con una estructura fuerte y plantada en la roca, esto es Cristo, el único cimiento verdadero y piedra de ángulo, capaz de ser irrefutable a la hora que Dios ponga su plomada divina sobre nuestra vida.'