Enfrentando la Depresión 4
āMe acordarĆ©, por tanto, de Ti desde la tierra del JordĆ”nā (Sal. 42:6)\n\nBlanca estaba atravesando la crisis de la depresión. Estaba experimentando la tristeza del duelo por segunda vez y mientras escuchaba las canciones y el mensaje dado por el hermano Tito Carmagnac lloraba sin parar. Al final de la reunión tomó la decisión de mirar hacia arriba y permitir que JesĆŗs le llenara con su luz, ahora ella puede decir āaunque ande en valle de sombra de muerte, no temerĆ© mal alguno porque tĆŗ estarĆ”s conmigoā.\n\n(3) Recordando la mejor persona: V6 āMe acordarĆ©, por tanto, de Ti desde la tierra del JordĆ”nā La mirada del autor ahora es a la Persona mĆ”s importante. De ella tiene sed, a ella clama, en ella espera. Se trata de quien conoce la salida y puede librarle. Se dirige al SeƱor y lo hace de diferentes maneras:\na-āSalvación mĆaā (v 5, 11) Es alguien a quien seguir. El es el camino\nb-āDios mĆoā (v5, 11) Es alguien a quien experimentar. El es la vida. āEs el Dios vivoā (v2) y es el āDios de mi vidaā (v8).\nc-āRoca mĆaā (v9) Es alguien en quien confiar. El es la verdad\n\nEl lugar que elige el salmista para colocarse como admirador de Dios es en el JordĆ”n. Desde la parte mĆ”s baja de Palestina, JordĆ”n significa āel que desciendeā, pues allĆ se encontraba su vida; abajo. El escritor ve un gran ventanal en el techo de su oscuro sótano y dice: āaunque estoy hundido en este deprimente JordĆ”n, tu estĆ”s allĆ, eres el Alto y Sublime. Eres alguien a quien seguir, alguien a quien experimentar y alguien en quien confiarā. La puerta estĆ” cerrada pero, asĆ como en el arca de NoĆ©, hay un gran ventanal abierto en el techo. Aunque ruja la tormenta, y mi alma se estĆ© secando tĆŗ estĆ”s allĆ salvación mĆa, roca mĆa Dios mĆo. Eres un Dios que estĆ”s vivo, y vives en mi ser, eres real.\n\nEn la experiencia de ElĆas y su depresión Ć©l corrió al monte de Dios, donde el SeƱor le preguntó quĆ© hacĆa allĆ. Entonces ElĆas contestó āhe sentido un vivo celo por JehovĆ” Dios de los ejĆ©rcitosā (1 R. 19: 10, 14). Ćl podĆa decir que el SeƱor es un Dios vivo y es el Dios de mi vida. Es el Dios que experimento en todos los momentos de mi existencia. He tenido sed de Dios.\n\nLa tristeza del cristiano, no es desesperanza. Si estamos atravesando por la depresión, JesĆŗs nos entiende y tiene recursos para esta hora. Ćl fue quien dijo āmi alma estĆ” angustiada hasta la muerteā. Y es Ćl el que nos anima a no entristecernos ācomo los otros que no tienen esperanzaā. AĆŗn en la oscuridad estrecha la mano del que te acompaƱa y verĆ”s que pronto, esa puerta cerrada, se abrirĆ”. AMĆN.'