Negocia y Vela
¡El Señor nos cuida y tiene todo en Su Mano!! Contó que cuando estalló la bomba del vagón del tren en que él estaba, él acababa de salir , se cubrió y sólo pensó... si es el momento del Señor, él sabe lo que hace y él cuidará de mi mujer y mi hijo...\nSi Dios el Padre no es de este mundo, yo que soy su hijo tampoco.\n\nParábola de los talentos (Mateo 25:14-30)\n\nEsta es una de las parábolas que el Señor pronuncia respecto a su regreso, pero su regreso como Rey y Señor de señores. La anterior describe cómo debemos estar preparados para encontrarnos con él. \nLa parábola de los talentos se resume en “negociad”. Se lo dice con números y es bien fácil de entender: amo, siervos y bienes es lo que interviene en ella... el Amo deja Sus Talentos a Sus siervos!!!\nEs curioso, sus bienes, algo importante.. pero los reparte de acuerdo con la capacidad de ellos y luego se va.\n\nEl primero recibe cinco talentos, el equivalente a 108 Kg. de plata, y enseguida va a negociarlos. El del versículo 8 no hace lo mismo, sino que lo guarda de modo que no prospera nada. El Señor viene y ajusta cuentas con ellos. \n\nLa respuesta del primero está en el versículo 21, hace que su Señor esté gozoso. “Aquí tienes” quería decir: todo es tuyo, incluyendo todos los beneficios (él no se queda con una parte, como intereses) y como respuesta de parte del Señor, el segundo recibe igual que el primero porque había recibido de acuerdo con sus capacidades.\n\nPero el último, que llamaremos “el enterrador” busca justificar su negligencia. Lo devuelve intacto y la respuesta que recibe es: “eres malo” (¡!!) no sirvió para lo que estuvo hecho... por ejemplo, en el versículo 26, presenta una excusa, pero es que el conocerle no le excluía de responsabilidad y debía haber cumplido lo que el Señor le pedía, aunque fuese devolviéndole con los intereses ganados en el banco. En este caso, le da el talento al que tenía cinco. “El enterrador” es desechado porque no hizo lo que debía hacer, porque era malo.\n\n¿Los talentos que el Señor nos da sólo son algo más que 20 Kg. de plata? No, hoy tiene nombre: mi tiempo, mis habilidades... ¿Qué nos pide Dios ahora? Dios habla individualmente a cada uno, a cada uno da talentos conforme a nuestra capacidad, trata individualmente con cada uno de nosotros. \n\n¿Qué nos pide Dios personalmente?\n1.Todo lo que tengo es suyo y lo tengo para negociarlo, velando mientras que él viene.\n2.Somos mayordomos que debemos administrar lo que tenemos, lo cual significa aumentarlo, pero ¿dónde?\na.Fuera de la iglesia: nuestro testimonio debe ser esférico, es decir íntegro y completo\nb.Dentro de la iglesia: con un servicio de mis talentos, de mis dones... ¡el Señor no espera que le devolvamos 50 si nos ha dado sólo dos! Este servicio está basado en el amor a Dios y a los hermanos, con respecto a lo que el Señor nos ha dado (2 Corintios 8:1-5)\n\n¡Debemos negociar lo que tenemos! ¿Qué hago con lo que tengo? ¿Velamos y negociamos?\nDebemos preguntarnos qué hemos recibido y cómo lo estoy utilizando (negociando). ¿Para quién lo hago? ¿Lo utilizo para mi propio beneficio o para el Señor? (los talentos pueden resumirse en: mis bienes, mis capacidades, mi tiempo y mi yo) ¿Obedezco según mis capacidades o por debajo de ellas? ¿para mi propio disfrute o el del Señor? ¿Vivo por encima de mis capacidades? \nA cada uno el Señor nos da 1, 2 o 5 talentos ¿qué estamos haciendo con ellos? ¿Damos de lo que nos sobra? O primero nos beneficiamos nosotros de ellos. Es un mandamiento, no opción, aunque tiene un precio, requiere un sacrificio por parte de nosotros el servir al Señor\n\n¿Qué dirá de nosotros el Señor cuando vuelva?\n\n¿Negocias o entierras?\n\n“Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el Seol a donde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría” (Eclesiastés 9:10)'