El Perdón

Pasaje clave: Mateo 18: 23-35\n\nSe inicia con la pregunta: ¿Qué cosas son imperdonables?\n\nINICIO: para hacer un poco jocoso el principio se inicia con una obra de esta parábola.\n\nPerdonar: librar de culpa a quien me hizo daño. Perdonar es AMAR.\n\nEl perdón es una decisión. Dios nunca nos obligará a perdonar a la persona que nos ha dañado, nosotros tenemos que decidir si vamos a perdonar o no.\nCuando perdonamos el Espíritu hace que nos confrontemos con lo que ha sucedido (Perdonar no es lo mismo que negar la ofensa), y al mismo tiempo nos da el mandamiento de perdonar.\nDios nos ayuda a perdonar. \n\nMITOS SOBRE EL PERDÓN
  • Es mejor negar la ofensa que perdonar al ofensor: la negación solo nos ofrece una inmediata protección
  • Perdonar es un juego superespiritual: no es cierto que cuando yo perdono soy menos pecador y mejor, que el ofensor
  • Para perdonar es necesario confrontar al ofensor: el perdón no demanda que nos comuniquemos con la persona, el perdón, es un asunto entre nosotros y Dios principalmente
  • Cuando perdonamos, olvidamos la ofensa: No la olvidamos, sino que cuando la recordamos, lo hacemos sin ardor en el corazón
\n¿Qué debemos perdonar? Y ¿Cuántas veces?\nTODO, hasta setenta veces 7 (Mateo 18:21-22)\n\nPeligros de no perdonar:
  • La falta de perdón nos encarcela en el pasado
  • La falta de perdón engendra la amargura (Efesios 4:26-27)
  • El no perdonar le abra la puerta a Satanás (2 Cor 2:10-11)
  • La falta de perdón estorba su compañerismo con Dios
\nMedios para perdonar:
  • Ponerse en el lugar del ofensor y verlo, no como un ser perverso, sino como un ser que puede equivocarse
  • Verse a sí mismo con humildad y reconocer que todos cometemos errores
  • Convencerse de que con el rencor no se arregla nada , nos hacemos daño y se lo causamos a quienes nos aman
  • Orar por los que están equivocados PARA que lleguen a la luz, y orar para que Dios nos ayude a perdonar. La oración sincera es una sanación que trae paz
\nA veces las ofensas dejan heridas muy profundas, pero Dios nos sana, no de la noche a la mañana, sino que como un buen doctor limpia la herida, la cierra y la abre otra vez para limpiarla, y así sucesivamente, hasta que quedamos completamente sanos: perdonar ES UN PROCESO.\n\nRato de oración: [nota: Para perdonar a los demás primero debo perdonarme a mí mismo. Mateo 18: 35\n\nLa Reconciliación\nEs la búsqueda de la paz, permitiendo la restauración de una relación conforme a la voluntad de Dios. OJO: no siempre se pueden restaurar relaciones pecaminosas o relaciones que han sido marcadas por extremo abuso físico o emocional, una reconciliación completa es imposible cuando el ofensor se muestra todavía hostil. Pero se puede perdonar y sanar con la ayuda de Dios.\n'
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