¿Quién no quiere?
¿Quién no quiere?, con esta pregunta reflexiva, empezamos nuestra columna del 2002, en donde tratare de compartir lo que el Fútbol, si quiere y pudo hacer. Como es del conocimiento mundial Argentina esta viviendo una de sus crisis sociales más fuertes de su historia, pero eso no pudo callar los gritos de:\n\nDALE CAMPEÓN, DALE CAMPEÓN, DALE CAMPEÓN,\nDALE CAMPEÓN, DALE CAMPEÓN, DALE CAMPEÓN,\nDALE CAMPEÓN, DALE CAMPEÓN, DALE CAMPEÓN,\nDALE CAMPEÓN, DALE CAMPEÓN, DALE CAMPEÓN,\nDALE CAMPEÓN, DALE CAMPEÓN, DALE CAMPEÓN,\nDALE CAMPEÓN, DALE CAMPEÓN, DALE CAMPEÓN...\n\n\"Tengo 29 años y ya lo vi Campeón, gracias a Dios, ya esta, lo disfrute junto a mis dos hijos que estuvimos viendo el partido en directo, ya que no pude trabajar, por estar hace una semana enfermo con un virus en el estomago, que nos tuvo con fiebre y zampullido en todo el cuerpo, pero no me perdí la final, que me importa el empate, dos canchas no nos podían contener y la gente por todo lados, estoy mirando somos especiales, es increíble pero real, oh soy de Racing, es un sentimiento, no puedo parar, con mi hijo Miqueas fuimos al parque y dimos nuestra vuelta olímpica.\n \nAgradezco a Dios por verlo Campeón... Feliz Año Nuevo para todos y que sea mejor que el que esta pasando.\"\n
Maxi y familia
Un amigo me envió este mensaje seguido al triunfo de su equipo, muchos como Maxi, se olvidaron de las penas por un momento de alegría, locura o lo que sea para dar paso a un sentimiento FÚTBOL, este sentimiento en algunos meses se multiplicara o triplicara por la Copa del Mundo en Korea-Japon pues ya están los 32 equipos clasificados por lo que he preparado este material como motivación a organizar en su iglesia algún proyecto evangelístico alrededor de estos juegos, la verdad es que la iglesia no puede querer quedar fuera de esta oportunidad de hablar del Gran Entrenador Jesucristo.