¿Logré Mi Meta?
A todos nos gusta hablar de llegar a la meta, de conquistar premios, de hacer proezas, de mejorar cada día, de ofrecer lo mejor al ser amado, en fin; a nadie le gusta hablar de fracasos, de tristezas, dolor, sencillamente porque el ser humano no fue hecho para fracasar, sino para triunfar.\n\nA comienzos de año, en el trabajo, en la familia, en el estudio, en la comunidad, en la iglesia, hacemos votos en donde decimos y prometemos a ciencia cierta ser mejores que el año pasado, cueste lo que nos cueste. "Sudaré la gota gorda con tal de lograr mi meta, mi propósito, mi objetivo en las diferentes áreas en las que me desenvuelvo. ¡Seré el mejor este año!" Es lo característico que decimos.\n\nLlega fin de año y hacemos una evaluación de todo lo que hemos hecho y llegamos muchas veces a la conclusión de que NADA HEMOS HECHO, de que hemos perdido el tiempo en cosas que no eran importantes, centramos la mirada en lo que no era nuestro objetivo o simplemente, nunca hicimos nada. Que triste es eso.\n\nCon nada se puede detener el tiempo, los segundos, minutos y horas, nunca jamás vuelven, ahora estamos jóvenes, mañana seremos adultos y los adultos recuerdan como si fuera ayer que ellos eran niños. La pregunta que se lleva el millón de dólares es: ¿Logré mi meta? ¿Fui lo que Dios quería que fuese? ¿Aproveché mi tiempo? ¿Invertí mi tiempo en cosas eternas?\n\nNunca es tarde para empezar, si no lograste tu meta este año, tu gran meta; queremos decirte que Dios es un Dios de nuevas oportunidades, no te rindas ahora, si te atreves -dice Dios, lo volvemos a intentar. No me defrauden jóvenes, no bajen los brazos ancianos; corramos los últimos cien metros juntos. Y para aquel que ha logrado aún más de lo que esperaba, mil felicidades, todo ha sido por gracia de Dios, sigue adelante, y nunca te compares con otros, sé mejor que tú mismo.\n\nNosotros hagamos lo posible y Dios hará lo imposible. Por otro lado, muéstrame a un simple empleado con una meta y te mostraré a un gran hombre, pero, muéstrame a un hombre sin una meta, y te mostraré a un simple empleado.\n\nQuerido lector, sabemos que no eres una torre a medio terminar, hay un gigante en ti que quiere salir, tienes dones y talentos inigualables, explótalos en cosas eternas. '