Un Mensaje de Ánimo
Es tan importante que cada cristiano se examine a sí mismo para verificar si no ha desviado el rumbo. Que compruebe en ese examen si los motivos y razones que lo impulsan a amar a Dios están exentos de cualquier otro interés o si por lo contrario, tan sólo está cumpliendo con los parámetros que la congregación a la que asiste aprueba. A veces, en nuestro itinerario de liderazgo no estamos exentos de suplir con hojarasca lo que debimos haber construido con oro y nos consolamos pensando que después de todo hemos cumplido, bien o mal, pero lo hemos hecho. \n\nNo obstante, nuestro llamado exige de nosotros todo lo que somos. Nuestros pensamientos, emociones, voluntad, entrañas, fuerza. Desde la cabeza hasta los pies somos de Cristo. Hemos sido llamados al ministerio y equipados para desempeñarlo con pasión.\n\nNo, no estamos exentos de equivocarnos en algún momento, nuestro Salvador jamás nos dijo que no cometeríamos errores, pero si nos prometió que estaría con nosotros. No nos dijo que la desesperanza jamás tocaría nuestras puertas, pero nos dijo que jamás estaríamos solos. Nos dijo que lucháramos con la convicción de tener la batalla ganada, que nuestro paso jamás sería ignorado por el mundo porque estas señales seguirían a los que en El creen, sobre los enfermos pondrán las manos y sanarán. \n\nNos dijo que nuestro itinerario sería ascendente como la luz de la aurora que va de aumento en aumento hasta que el día es perfecto. Hace tiempo escuché esto: puede haber un loco que destruya la rosa de un jardín, es más puede haber varios locos que destruyan todas las rosas del jardín, pero ni todos los locos del mundo pueden impedir que la primavera regrese. Esto es cierto, hoy tenemos el inmenso privilegio de predicar a Jesucristo, no podemos evitar la oposición, no podemos evitar que nuestro ministerio sea muchas veces criticado, amenazado o hasta ridiculizado, pero todas las oposiciones del mundo, no pueden impedir que se cumpla la preciosa promesa de nuestro Salvador, Jesucristo viene. \n\nHemos sido equipados para enfrentar la adversidad, para rodearla, para pasar encima de ella, para construir un túnel debajo de ella. Tenemos los recursos infinitos de Aquel que tiene toda potestad en los cielos y en la tierra, somos más que vencedores en Cristo Jesús. Así, pues confesamos que en estos momentos nuestro ministerio está en marcha, cualquiera que sea la estrategia orquestada en nuestra contra, todas las cosas nos ayudan a bien.'