Enfrentando la Tristeza
¿Cómo enfrentas la tristeza y la depresión? Aprendamos de Jeremías que dice: \"Por eso estoy llorando; por eso de mis ojos fluyen lágrimas, porque de mí se ha alejado el que consuela y da reposo a mi alma...\" (Lamentaciones 1:16)\n\nJeremías era poético y de temperamento melancólico, pues, lloraba, lamentaba y se quejaba por todo; pero era sensible al prójimo. Ahora llora por la destrucción de Jerusalén que por causa del pecado fue llevada cautiva a Babilonia. \n\nLa tristeza es parte de nuestra vida cristiana, pero debemos saber enfrentarla, edité un mensaje para que reflexiones de la sigiente manera:\n\n Aunque muchas veces sientas que ya nada tiene solución, que todo está perdido, que todo gira en torno a lo mismo, y sientes una profunda tristeza en el corazón.\n\nEs hora de detenerte y tomar un tiempo, respirar profundo y tratar de encontrar lo que has perdido en el camino.\n\nSólo cierra los ojos y al abrirlos notarás que la niebla que empañaba tu alegría y optimismo poco a poco se aleja. Y confirmarás que el mundo es más grande que tus problemas, y que vale la pena apreciar cada instante que la vida te regala.\n\nPues cada minuto pasado es ya parte de tu historia y cada minuto futuro es una oportunidad para mejorar tu pasado.\n\nPor eso no dejes entrar a personas ruidosas y negativas. Vive intensamente cada segundo de tu vida. Si vas a correr hazlo, pero que sea por ver algo simple y hermoso, como una puesta de sol y nunca olvides sonreír.\n\nUna sugerencia personal es reconocer la tristeza, y si llegamos a la depresión, ir al Señor para echar esa amargura y melancolía en sus manos para que Él se haga cargo y descansemos en el Señor como lo hizo Jeremías. \n\nEl tiempo con Dios es vital, para cargar nuestras energías y poder caminar cerca del Señor cada día. Cada lágrima y tristeza nos debe llevar a confiar en Dios, y aprender que la vida nos enseña a llorar para que podamos consolar a otros. \n\nLlora cuando tengas que llorar, y asimismo ríe cuando tengas que reír, pero aprende a administrar tu tristeza.'