Incompatibilidad
“Y la tierra no era suficiente para que habitasen juntos”. Génesis 13:6\n\n¿Podrán andar dos juntos si no estuvieren de acuerdo? Es muy diferente el estar juntos que el estar en armonía. El salmo 133 que usamos para destacar las bendiciones de estar congregados, bien se puede aplicar a las relaciones interpersonales entre creyentes. “Mirad cuan bueno y deleitoso es habitar los hermanos juntos en armonía”. Las teclas del piano están juntas, son diferentes unas de las otras (unas son negras, otras blancas; unas flaquitas, otras anchas; unas están abajo otras están arriba, etc.) podríamos decir que esas teclas forman un hermoso conjunto. Pero, ¿qué pasa si las teclas están desafinadas? ¿Qué sucede cuando la tecla que tiene que tocar la nota Do toca Fa? Se produce la pérdida de armonía. Y aunque las teclas están juntas no están en armonía. Hay 2 salidas: o afinamos o cambiamos la tecla.\n\nTocando notas diferentes. Esto le pasó a Lot y a Abram. Primero habían perdido la armonía y como la situación estaba fuera de control se tenían que separar. “La tierra no era suficiente para que habitasen juntos”. Más adelante la historia se repetiría entre Jacob y Labán (Gn. 30-31); y en el Nuevo Testamento entre Pablo y Bernabé (Hch. 15:36-41). Dios nos ha capacitado a cada uno de nosotros con habilidades diferentes, temperamentos diferentes, diferentes trasfondos, y diferentes dones; muchas veces tenemos la bendición de trabajar en armonía con nuestros hermanos en trabajos seculares, o en ministerios, o incluso vivir con ellos (especialmente en épocas de estudiantes, o por circunstancias de fuerza mayor) o ponernos de novio con la chica o el chico que pareciera estar hecho a mi medida. Al estar con ellos pareciera que al principio tocamos notas diferentes pero que juntos hacemos armonía, pero de repente nos damos cuenta que la tierra no es suficiente para estar juntos. ¿Qué hacer? La respuesta es la misma, o afinamos las notas o sacamos la tecla. La decisión de terminar una sociedad, un noviazgo, un compañerismo en el ministerio, o un compañerismo de habitación (creyentes de diferentes familias juntos en una casa) debido a la pérdida de la armonía (sin posibilidad de restaurarla por diferentes motivos) es en oportunidades hasta aconsejable.\n\nAbraham tenía su corazón afinado con el diapasón de Dios, pero Lot no. ¿Cómo procedió? Hizo lo que debía hacer y tomó él la decisión. Si miras la experiencia de Jacob, verás que él postergó su decisión y cuando al final decidió salir ya no solo se había roto la armonía, sino que la familia estaba dividida. Si mi tierra hoy no es suficiente para la armonía, debo tomar una decisión; si estoy desafinando debo ponerme a tono con la voluntad de Dios y restaurar la armonía; mas si hay una imposibilidad de lograrla no se trata de seguir por orgullo, tal vez sea hora de apartarnos y dejar obrar a Dios.'