El Pastorear a los Jóvenes
Pastorear significa: alimentar, guiar, fortalecer, proteger, cuidar, orientar y dar.\n\nLA FUNCIÓN DEL LIDER\n\nA continuación vamos a ver la función del líder para pastorear a los jóvenes.\n\nNo fortalecisteis las débiles, ni curasteis la enferma, no vendasteis la perniquebrada, ni volvisteis al redil la descarriada, ni buscasteis la perdida, sino que os habéis enseñoreado de ellas con dureza y con violencia (Ez 34:4).\n\n1.- Fortalecer al débil:\nFortaleza es algo que está estable, algo que no se derriba. Jesús es la roca y nuestra fortaleza. Los jóvenes que acaban de acercarse a Jesús no están bien parados en la roca. Son tentados una y otra vez. Empiezan a tener pruebas, necesitan ser fortalecidos y ayudados en sus debilidades. De esa forma ellos podrán cimentarse sobre la roca “Jesús”, que es nuestra fortaleza.\n\n2.- Sanidad interior: \nHay muchos jóvenes con heridas. Han sido rechazados desde el vientre de su madre. Muchos han sido menospreciados, despreciados, violados, etc. Muchos han vivido con falta de un padre o madre, o han quedado huérfanos, nunca han tenido un apoyo . Muchos han nacido con algún defecto y han crecido con apodos. Muchos han sido maltratados y golpeados. Muchos han sido rechazados por una muchacha o por un muchacho. Otros han sido heridos por no dejarlos hacer algo que es correcto, incluso por no dejarlos entrar a algún ministerio debido al egoísmo. Todo esto tiene atados a muchos jóvenes y no pueden gozar de una plena libertad. Si a ti te ha sucedido algo de esto. Quiero decirte que: >.\n\nJesús le preguntó a un paralítico :¿Quieres ser sano? El te dice ¿Quieres ser sano hoy? El Espíritu Santo quiere sanar tus heridas por muy dolorosas que sean. Después de que Jesús le hizo la pregunta al paralítico, el le respondió: no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo. Jesús le dijo: levántate, toma tu lecho y anda (Jn 5:1-8). Jesús lo sanó, porque el paralítico le respondió. Hoy tú tienes que responderle a Jesús y El sanará tus heridas.\n\n3. Cuídalos:\nCada joven necesita ser cuidado. Una de las tantas cosas que les suceden a ellos es que se sienten: inseguros y solos. Es por eso que necesitan cuidado. El cuidado trae como resultado que ellos se sientan protegidos, seguros y que no están solos. Debemos guiarlos siempre a Dios, haciéndoles saber que El siempre los cuidará, sin llegar a la sobreprotección . Deberán aprender a hacerse dependientes de Dios y no del líder..\n\n4.- Oriéntalos:\n Hay muchos jóvenes que no saben cuál carrera van a estudiar . Otros no saben que hacer en la vida. Se les debe orientar para que tomen decisiones correctas.\n\nOtro aspecto, es que muchos jóvenes se encuentran en rebeldía fuera de la voluntad de Dios, fuera del redil. Debemos volver al joven al redil y guiarlo por el camino de Dios. Otros están en rebeldía aun asistiendo a la Iglesia, a ellos debemos hacerles caso .Muchas veces no queremos hacerlo ya que decimos: solito regresará . Muchas veces no queremos, porque sabemos que nos costará oración, tiempo y esfuerzo que ellos vuelvan a la voluntad de Dios . La Biblia nos dice que debemos volverlos a su voluntad y guiarlos por el camino de Dios.\n\n5.- Busca a los que se han alejado de Dios\n He visto un problema en muchos jóvenes. A veces sólo hacen una oración diciéndole a Cristo que le dan sus vidas. Pero ha sido solamente con sus labios y no con sus corazones y no se entregan por completo a Dios para Sus planes. Gran cantidad de jóvenes por no haber hecho una verdadera decisión de seguir a Cristo con cualquier prueba o disgusto se alejan de Dios. Debemos morir a nuestro tiempo, morir a nosotros mismos y buscarlos para que se dé el fruto en ellos. Si de da el fruto en ellos también se dará el fruto en la vida del líder. De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo: pero si muere lleva mucho fruto (Jn 12:24). La voluntad de Dios es que : “nuestra vida y ministerio den frutos”.\n\n6.-Trátalos con amor:\n Hay muchos líderes que tratan duro a los jóvenes por no responder a algo o por no hacer algo que se le pidió. Muchas veces regañamos a los jóvenes por no estar maduros y no hemos hecho nada por ellos como es: fortalecerlos, ayudarlos a recibir sanidad interior, cuidarlos, orientarlos, buscarlos y queremos lograrlo tratándolos duro. Lo mejor es: primero hacer con ellos todos estos puntos antes de tratarlos con mano dura . Esto es tratarlos con amor. Muchas veces es bueno hablarles fuerte pero siempre debe ser con amor. “Un ministerio basado en amor es el que Dios quiere de ti y un ministerio basado en amor es el que necesitan y buscan los jóvenes”.\n\nTomado del libro, Pasión por los Jóvenes de Mauro Servín, editorial Clie.\n'