Tenemos que Regresar al Mundo
Por Julio Loreto\n\nDurante mi tiempo en la iglesia cristiana he percibido el mensaje de la cristiandad que dice que hay que apartarse del mundo, hay que salir de en medio de ellos, que nuestra ciudadanía no es de aquí, que el mundo es como Egipto, etc. , etc. Es decir, la señal que he percibido es de huir, correr en dirección contraria. Pero la Biblia enseña claramente otro principio. Jesús oró diciéndole al Padre, “no te ruego que los quites del mundo…”, porque la intención de Dios no es que abandonemos este mundo a su suerte, que le demos su espalda y que regocijados en nuestra gran salvación, emprendamos un camino hacia el cielo, sin mirar la destrucción que vendrá sobre los que dejamos atrás, como en el caso de Lot. Ahora bien, ¿por qué hay tantos cristianos que se comportan como Lot?, considero que han malentendido el mensaje bíblico y el caso particular de Lot. En el caso de Lot, ya no hubo otra cosa que hacer, Abraham intercedió todo lo que pudo, pero ya se había acabado el tiempo de la misericordia, entonces vino el juicio. Pero en el resto de la enseñanza bíblica vemos que mientras hay misericordia, no hay que salir, hay que entrar.\n\nEn el caso de Moisés, es verdad, salió de Egipto, pero no salió para siempre, salió por un tiempo, Dios tenía asuntos con él. Pero inmediatamente Dios le manda de vuelta (al mundo) a Egipto, para que por medio de él, el pueblo de Dios sea rescatado. Terminada la labor, entonces vino el juicio y la destrucción de los egipcios en el Mar Rojo.\n\nEn el caso de Pablo, Dios también le rescató de una vana manera de vivir, pero no para que sólo esperara el día en que partiría hacia el cielo. Le rescató del mundo, sacándolo de la corriente de este mundo, para que se renovara en pensamiento, pero para que fuera mandado de vuelta al mundo. De regreso al lugar de donde había salido, pero esta vez para sacar a otros de la misma ceguera en la que él había estado.\n\nEs el Espíritu de Cristo, abandonar la comodidad y la seguridad, para ir al mundo a rescatar a los que están perdidos. Porque aún es el tiempo de la misericordia, el juicio aún no ha llegado. Creo que muchos cristianos hasta oran para que llegue el juicio divino sobre este mundo; ese no es el Espíritu de Cristo. El corazón del Señor es un clamor a Dios para que extienda su misericordia. Pero aquí hay implícita una encomienda. Prepárate para lo que voy a decirte…\n\nCristo te sacó del mundo, ¡Gloria a Dios!, pero te sacó con el único propósito de mandarte de vuelta a donde te sacó. Es cierto, necesitas ser restaurado, aprender muchas cosas en esta nueva vida, cambiar tu cultura y algunos hábitos, en eso está trabajando el Espíritu Santo, pero lo único que está haciendo, es que te está equipando para enviarte de regreso al lugar de donde te sacó.\n\nCristo no te salvó para que te fueras al cielo solamente, de ser así, tan pronto como alguien aceptase a Cristo en su corazón, debería venir un carro de fuego para llevarnos directamente al cielo, a la presencia de Dios. Pero si no es así, entonces ¿qué estamos haciendo aquí? He aquí la respuesta. Estas siendo atendido para que regreses a continuar la batalla por las almas, batalla en la que muchos ya han participado y hasta han perdido la vida en ella. Como lo dice Pablo, “hemos entrado en las labores de otros que nos han precedido”. \n\nPor eso, no te espantes si te digo que “Tenemos que Regresar al Mundo”, porque no vamos para ser nuevamente sus víctimas, sino vencedores, no regresamos a ser prisioneros, sino a liberar a otros cautivos, no volvemos para satisfacer sus placeres, sino para deleitar el corazón de Dios con nuestra obediencia.\n\n¿Quién sino tú sería el mejor instrumento para alcanzar a tu propia familia?, ¿Quién los conoce mejor que tú?, y si ellos no han querido escuchar, en lo que se convencen, ¿a cuántos más podrías alcanzar mientras tanto?.\nEl propósito de Dios al sacarte del mundo, es para equiparte para enviarte de regreso, pero esta vez no para ser derrotado, sino para conquistar. Por eso te digo “Tenemos que Regresar al Mundo”.'