Descansado en Cristo
Hay situaciones por las que atravesamos que nos llenan de estrés, agotamiento y cansancio. Realmente nos preguntamos si hemos trabajo mucho, pero sabemos que dicho agotamiento es producto de preocupaciones económicas, emocionales y hasta espirituales. En nuestra casa tenemos tal vez el mejor colchón, la mejor almohada y hasta aire acondicionado, pero no logramos descansar y conciliar el sueño.\n\nJesús habló en una ocasión del Afán y la Ansiedad. El dijo:\n“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.” (Mateo 11:28-30) \n\nEl Problema para hallar descanso no está ni el colchón ni en la almohada sino en el alma. Cuando nuestra alma descansa y está en paz con Dios, esto se refleja en nuestro cuerpo y nuestro rostro porque Jesús da verdadero descanso. Hay una paz que el mundo da pero no es real es por eso que Jesús dijo: La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo. \n\nJesús nos da su paz porque al pagar por nuestros pecados nos reconcilió con Dios, y la comunión con Dios trae verdadera paz. ¡Qué lindo es tener la paz de Dios! Pareciera que uno está en el cielo, está contento con lo que tiene y lo que hace, con el que es bendecido y dichoso. Buscando siempre hacer con los demás lo que quiero que hagan conmigo.'