Cuando planeamos los elementos de un servicio de adoración antes de preguntarnos, “¿Qué canción es una de las favoritas de la congregación y hace tiempo no cantamos?”, o “¿Cuál es la manera más creativa de presentar este mensaje de la Biblia?”, nuestra primera pregunta debe ser, “¿cómo va a ser honrado, proclamado y exaltado el carácter de Dios, su gloria y sus propósitos de redención, según Él se ha revelado, en este servicio?”.'