“Tener que empezar de nuevo después de “quemarme” (agotarme) me ha enseñado cómo cuidarme. Nunca lo hice. Solía levantarme a las cinco de la mañana los sábados, y con un café u unas donas, trabajar con todos los materiales del programa. Estaba en el comité de liturgia y en el concilio de la parroquia. Entrenaba a los servidores del altar y daba la preparación para el bautismo. Hubo semanas que hasta escribí los sermones. Ya no lo hago más.”\n\nLaurie Janecko, coordinador de ministerios juveniles en la iglesia St. Christopher en los EEUU, del artículo “Mesa Redonda Youthworker”, aparecido en Julio/Agosto 1997 del periódico Youthworker '