Alpinistas

Felipe y Arturo, jóvenes llenos de vitalidad, joviales, practican el alpinismo desde adolescentes. Un día se encontraban escalando un nevado cuando de pronto surge una avalancha; logran rápidamente ingresar en una cueva pero esta queda cubierta con la nieve; una vez adentro se dan cuenta que están heridos, un pedazo de hielo ingresó en el costado derecho de Felipe y Arturo tenía lastimada la pierna, al parecer estaba rota.\n\nA medida que pasaba el tiempo Felipe perdía sangre y Arturo no podía caminar pero juntos intentaron abrir la cueva, después de algún tiempo lo lograron y comenzaron a salir, pero cada vez se les hacía más difícil pues se debilitaban; Arturo no podía más del dolor, cuando llegaron a la mitad del camino decidieron tomar un descanso, Arturo dijo que no iba a continuar que no podía más, Felipe lanzó señales para que los ayudaran e insistió que continuara pues estaba seguro que pronto los rescatarían; caminaron un poco más pero Felipe perdió tanta sangre que no resistió y murió; Arturo contemplaba impotente el suceso lleno de dolor e ira. Luego de varias horas llegó la ayuda y llevaron a Arturo y el cuerpo sin vida de Felipe. Las heridas de Arturo eran tan severas que tuvieron que amputarle su pierna.\n\nA pesar de que han pasado tres años, Arturo no ha podido recuperarse de lo sucedido, algunas ocasiones ha intentado quitarse la vida, varios médicos y amigos han querido ayudarlo pero no ha permitido que se le acerquen, en su vida ya no existe la sonrisa.\n\nPuede ser que tú has perdido a un ser querido, o parte de tu cuerpo como en este caso, pero también puede ser que te has alejado tanto del Señor, has caído en pecado y las consecuencias de éste te han quitado la sonrisa. Has tomado la actitud de Arturo, no aceptas ayuda alguna, ya no lees la Biblia y mucho menos quieres que te hablen de Dios, pero si hoy me lo permites simplemente quiero decirte algo; no sé ¿por qué? suceden estas cosas, pero de lo que si estoy segura es que Dios tiene un propósito para tu vida, él ve mucho más allá de lo que nosotros vemos, puede ser que la situación que hoy estás pasando te evite un dolor mayor.\n\nTal vez nunca olvides lo terrible de este momento y tengas que vivir con el recuerdo o consecuencia de tu equivocación, pero recuerda él no se ha olvidado de ti, siente tanto tu dolor que ha permitido que leas esto, mira a tu lado, Jesús está ahí, quiere abrazarte, consolarte y ayudarte a continuar hacia el sol radiante que te espera, pues aunque ahora no lo veas él tiene preparada para ti una vida plena.“Y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén” (Mateo 28:20b).\n\n“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien” (Romanos 8:28ª)\n'
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