Ámate Siquiera un Poco

No podemos agradarnos a nosotros mismos, ni amarnos apropiadamente, ni entrar en relación con los demás antes de que entiendas las necesidades básicas del ser humano:\n -Aceptación: todos la necesitamos, es como cuando te dicen bienvenido eres parte de una familia, todo lo opuesto al rechazo.\n-Aprobación: que crean en nuestros proyectos, que crean que si lo puedo hacer, y cuente con el respaldo.\n-Amor/Afecto: es la necesidad que tenemos de que nos demuestren cariño, que somos importantes para alguien.\n\nCuando alguno de estos tres falta es cuando buscamos “SUSTITUTOS”, como lo son la riqueza, la fama, los títulos, algo que certifique que somos importantes y dignos de que se nos tenga en cuenta. Para lograr estas cosas los hombres hemos planeado, peleado, mentido, traicionado.\nAl caer en esto, es cuando llega el sentimiento de culpa y su final es el odio hacia nosotros mismos.\n\nRecuerda a Pedro justo en el momento de negar a Jesús, se odiaba a si mismo, se deshizo en lagrimas amargas y auto reproches. Momentos antes había hecho votos de lealtad, para luego decir por tercera vez que él nada tenia que ver con Jesús, que él no era uno de ellos, pero no bien acababa de pronunciar su negación cuando vio que la mirada de Jesús se fijaba en él. ¿Qué significaba aquella mirada?, ¿reproche?, ¿rechazo?, ¿desilusión?, ¿dolor?. “Pedro, yo sabia que ibas a fallarme, tu eres débil, Pedro lo has demostrado así una y repetidas veces. ¿Por qué te escogí como discípulo, siendo tu una persona poco confiable?, todos los demás huyeron y tú me seguiste hasta el juicio, pero ahora tú, mi ultima esperanza, me has fallado.\"\n\nNo, nada de eso significaba aquella mirada, pero Pedro debió haber leído en aquella mirada todo género de cosas. Debió haber proyectado sobre Jesús el odio y el desprecio de sí mismo e imaginado el rechazo más vigoroso. De todas maneras “saliendo fuera lloró amargamente”, fueron lagrimas de remordimiento y de asco de sí mismo por su debilidad, ¿te das cuenta? El odio y el sentimiento de culpa juegan un papel importante en la autoestima.\n\nComo saber si se carece de un apropiado amor a síi mismo:\n1-¿te consideras súper sensible?, ¿te ofendes más que otros?, ¿requieres largo tiempo para recuperarte?\n2- ¿eres argumentador? Temperamento agresivo.\n3- ¿eres criticón? \n4- ¿eres intolerante con los demás? Porqué la gente no hace y usa lo mismo que yo.\n5- ¿eres una persona que se enoja en exceso? \n6- ¿perdonas tú? Dificultad para perdonar a otros y aun a ti mismo.\n7- ¿eres excesivamente celoso?\n8- ¿eres mal escuchador? Se encuentra ocupado en sus propios sentimientos y su propia importancia.\n9- ¿eres demasiado materialista?\n10- ¿te impresionan mucho los títulos?\n11- ¿eres un mal perdedor?\n12- ¿hallas difícil aceptar felicitaciones?\nCorramos el riesgo y por favor… Ámate Siquiera Un Poco.\n\n1-arriesguémonos a ofrecer cumplidos, Lucas 6:38\n2-arriesguémonos a cometer errores, se ganará en estimación propia si se reúne el valor y se reconoce que uno, al igual que cualquier otra persona, comete equivocaciones.\n3-Arriesguémonos a quejarnos cuando es apropiado, las quejas no tienen que ser expresadas con ira, pueden hacerse con tranquila insistencia.\n4-Arriesguémonos a pasar vergüenza, a nadie le gusta ser rechazado; sin embargo, al ir en aumento nuestra estima se hace más fácil el pedir un favor sin sentirse apenado.\n5-Arriesguémonos a pedir lo que queremos\n6-Arriesguémonos a expresar amor, si te han engañado, recuerda que la vida es como una cebolla, uno la va pelando poco a poco y a veces se llora.\n7-Arriesguémonos en verdad a ser uno mismo.\n8-Arriesguémonos a ir hasta la raíz de nuestro problema, acude al mejor psicólogo, CRISTO.\n\nDependiendo del espejo en el que te mires así será la imagen de ti mismo, muchos espejos distorsionan las imágenes, pero en los ojos de Dios podemos vernos como realmente somos: aceptos y amados. Jeremías 31.3'
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