Antes de Recibir la Bendición
Hace tiempo aprendĆ que toda promesa de parte de Dios esta condicionada, que en la Biblia, las promesas de Dios hacia su pueblo tienen una condición, veamos lo siguiente: āDeleitate en el SeƱor y Ćl consederĆ” las peticiones de tĆŗ corazónā; Sin duda, en el versiculo anterior la promesa es que Dios concederĆ” las peticiones de nuestro corazón, eso se escucha muy bonito, sin embargo, existe un condición, para que Dios cumpla las promesas es necesario que primero nos deleitemos. La razón en sencilla creo yo, no podemos obtener algo de parte de Dios sin antes demostrar que estamo enserio, que no estamos solo como el asadón, recibiendo. Es mĆ”s, es una ley, si no das, no recibes.\n\nMarcos 10.46-52\n\nArrojando la capa\n\nPuedes notar las palabras que dicen: āArrojando la capaā\n\nEn el verso 50 se explican Ć©stas palabras, para muchos no puede significar mucho, pero sin duda que Marcos, deseaba que tomaramos en cuenta estas palabras, sino, creo que no las hubiese escrito. Estas palabras dicen en realidad mucho, la bendición para Bartimeo estaba a puento de llegar, solo unos pasos, el primero de ello, era deshacerse de su seguridad y comodidad.\n\nLa capa representa la comidad y la seguridad que nos da estar en una situación, sin cambios, a muchos de nosotros nos incomoda que alguien venga y cambie los planes o se salga del programa que estaba planteado. Este hombre tuvo que tomar primero una desición, decidio dejar la comidad para poder recibir la bendición, quizĆ” si Ć©l no hubiese arrojado la capa, quizĆ” no huebirĆ” recibido nada.\n\nMuchos de nosotros tenemos que aprender que en ocasiones es necesario que dejemos aquellas cosas que creemos son estables en nuestra vida, o que pensamos que nos mantienen cómodos, para poder recibir la bendición de Dios, tenemos que demostrar que queremos recibir la bendición.\n\nUn proverbio habla sobre el peresoso y dice algo asĆ como: āEl león esta fuera, probablemente me coma, asĆ que no trabajarĆ©ā, pues si no trabaja no tendrĆ” la bendición de recibir una recompensa por su trabajo, es lo mismo, Dios esta viendo nuestra actitud y nuestro corazón y si no hacemos lo correcto, lo mas seguro es que dejemos de recibir las bendiciones de parte de Dios.\n\nSe levantó\n\nPara que puedas recibir la bendición de JehovĆ”, tienes que necesariamente moverte del lugar donde estas parado.\n\nAlguiĆ©n dijo una vez, para poder salir del lugar donde te encuentras, tienes que estar incómodo, es lo mismo, quieres recibir bendición de parte de Dios, levantate y buscala.\n\nTe platico una historia que me contaron hace tiempo: Resulta que un hombre de Dios fue a predicar el evangelio, tomo un barco para ir a otro continente, sin embargo, el barco naufragó, todos murieron ahogados, por alguna razón, Ć©l todavĆa estaba vivo, sostenido de un pequeƱo trozo de madera exclamó: āSeƱor, sĆ© que tĆŗ eres todo poderoso, por favor salvameā, a los 15 minutos llego un barco pesquero, le tendio una red, pero Ć©l no se sotuvo, los tripulantes del barco le preguntaron que porquĆ© no queria subir a lo que dignamente el hombre contesto: āDios me salvarĆ”, retirense por favorā; Ć©stos hombres dieron aviso a las autoridades quienes enviarón de inmediato un helicoptero, tirarón las red y nuevamente no quizo subir, diciendo las mismas palabras. El hombre despuĆ©s de muchas horas, muere ahogado, llegando al cielo y con actitud de reclamarle a Dios le pregunta, ĀæquĆ© paso SeƱor, porquĆ© no me salvaste?. Dios le contesta sabiamente, te mande un barco pesquero, no lo quisiste, te mande un helicoptero y lo rechasaste.\n\nMuchas veces pasa lo mismo con nosotros, queremos ser bendecidos a la manera que nosotros queremos y no estamos dispuestos a hacer el mĆ”s mĆnimo esfuerzo, en ocaciones, Dios querra ver que estamos dispuestos a correr por la bendición, que somos capaces de no lastimarle, de no pedir la bendición y luego como si nada, sino que anhelamos la bendición, al grado que no importa mi comodidad, me despojo de ella, me levanto, solo porque realmente me interesa.\n\nVino a JesĆŗs\n\nQuizĆ”, ya arrojó la capa, se levanto, pero la gran mayorĆa de las veces o solo en ocaciones (ojalĆ” que asĆ sea), acudimos a la persona equivocada.\n\nNo basta las buenas intenciones de la mente en cambiar nuestra manera de ser o actuar, no basta el que nuestra situación actual nos incomode, no es suficiente, es necesario ir a la fuente de las bendiciones eternas.\n\nRecuerda ese verso que dice que: ā...la bendición de JehovĆ” es la que enriquece y no aƱade tristesa con ella...ā, es cierto solo Ćl pudo, no solo sanar, sino tambiĆ©n salvar a Bartimeo. Amigos es necesario que siempre que querramos recibir una bendición sepamos que Dios esta ahĆ esperando nuestra actitud para darse cuenta si realmente somos digno o no.\n\nsfavela@uacj.mx'