Aprende A Ser Un Consejero Juvenil
Introducción: \n\nObserva detenidamente esta frase: (Usar transparencia, cartel o diapositiva).\n\n\"Yo sé que tú crees entender lo que piensas que yo dije, pero no estoy seguro si te das cuenta que lo que tú escuchaste no es lo que yo quise decir\"\n\nEscuchar es la faceta más importante en la comunicación. La forma como escuchamos revela mucho de nuestra verdadera actitud. ¿Estás siempre mirando tu reloj, interrumpiendo el hilo del pensamiento, atendiendo a otras personas alrededor? El consejero debe escuchar con profundidad. \n\nESCUCHA LAS PALABRAS, ESCUCHA LOS SENTIMIENTOS (LOS TUYOS Y DEL OTRO), ESCUCHA TODA COMUNICACIÓN NO VERBAL: (Usar transparencia, cartel o diapositiva).\n(Tensión, agitación, inquietud, expresión vaga o mirada perdida, sentarse hacia atrás, sentarse hacia adelante, sollozos, mirada fuerte, titubeo al hablar, etc.)\n\nI. Principios para Escuchar.\nDistribuir copias de “Veinte Principios Para Escuchar”. Que los lean individualmente y luego en grupos de no más de 5 personas para discutir:\n\n1) ¿Qué principios son los más importantes?\n2) ¿Qué principios quebrantas más a menudo?\n\nII. El Proceso de Escuchar.\n\nA. El consejero debe ser un “oidor disciplinado”. Esto significa que el consejero ayuda al aconsejado a concentrar la atención sobre puntos significativos, resume lo que se está diciendo, ocasionalmente hace una pregunta para clarificar, y ayuda al aconsejado a organizar su mundo interior que está confuso.\n\nB. El proceso de escuchar se entiende mejor en dos conceptos: (Transparencia)\n\n1. El objetivo del consejero es alcanzar el máximo grado de “comprensión con empatía” de la vida interior del individuo. Logra esto tratando a las persona en una forma no enjuiciadora, receptiva, intentando reflejar los sentimientos de la persona.\n2. En este proceso de escuchar y reflejar, el consejero se concentra en comprender a la persona y su mundo.\n\nC. El proceso de escuchar y reflejar sirve en una variedad de funciones muy importantes: \n\n1. Permite al consejero comprobar la exactitud de sus percepciones.\n2. Permite al aconsejado saber que el consejero está tratando de entender su mundo interior de sentimientos y significados.\n3. La conciencia de esta preocupación por parte del consejero fortalece la relación consejero-aconsejado y estimula el crecimiento.\n4. En algunos casos se penetra en heridas emocionales respondiendo a los sentimientos; el desahogo de sentimientos contenidos permite a veces que empiece el proceso normal de curación.\n\nD. Momentos en que somos incapaces de oír al aconsejado. (Transparencia con bosquejo)\n\n1. Falta de tiempo. Si no tienes tiempo para tratar el problema en el momento, anima a la persona a arreglar una entrevista en otro tiempo para tratar el problema en profundidad y calma.\n2. Preocupación por tus propias necesidades. Presión del trabajo, problemas con los estudios, u otros problemas emocionales que puedes estar confrontando pueden estorbar tu capacidad para escuchar. Quizás estás luchando por resolver tu problema; entrega tu necesidad a Cristo en el instante y guárdalo hasta que puedas ocuparte de él. Decídete a trabajar con el problema de la otra persona primero.\n3. Inmadurez emocional. Tu incapacidad para escuchar puede ser producto de tu propia inmadurez. Recuerda que puedes ayudar aunque no tengas todas las respuestas. Un problema en un área de tu vida no te descalifica como una persona capaz de prestar ayuda a otra.\n4. Lenguaje. Quizás no entiendes sus palabras. Pide aclaración, “No estoy seguro si te entendí... ¿Podrías explicar lo que quieres decir? O, “Déjame ver si puedo resumir lo que oigo que estás diciendo”. Las palabras pueden ser contradictorias. Trata de escuchar lo que quiere decir, no sólo lo que está diciendo.\n5. Desinterés. Si no tienes interés en esa persona o en ese problema en particular, busca otra persona que sí pueda tener interés, antes que el individuo cuente toda su historia en vano.\n6. El problema está fuera de tu control. Si el problema te sobrepasa, sé honesto, sin tener que dar detalles de tu incapacidad. Comparte con la persona lo que harías para resolverlo; después busca más ayuda y vuelve al aconsejado con mejores consejos en otra cita.\n\nConclusión: Comenten la frase inicial en la transparencia No. 1.\n\nPráctica:\nUsar dos líderes o dos participantes para hacer dos representaciones. No mencionar si se trata de una situación positiva o negativa- el grupo observa y después hace comentarios. \n\nSituación 1. El consejero guía la conversación con preguntas exploratorias, definiendo el problema hasta llevarlo a un punto más sencillo para poder encontrarle solución.\nSituación 2. El consejero muy sutilmente revela algunas reacciones negativas; por ejemplo: Mal contacto visual, rompiendo la hilación del pensamiento, mirar repetidamente el reloj, etc.\n\nProblema que se va a representar : Masturbación.\nNombre: José. Edad: 25. Estado civil: soltero. Conversión: 5 años.\nDetalles: Bueno, desde hace más de un año estoy sufriendo de varias situaciones respecto al sexo, en una oportunidad casi fornico. En mi mente tengo pensamientos de lascivia; lo que ha ocasionado en muchas oportunidades el caer (sobre todo en la masturbación) y pedir perdón, pero poco tiempo pasa de esto para nuevamente empezar con lo mismo. Mi pastor en una oportunidad me dijo que luche, pero a la verdad no sé si es por mi negligencia espiritual pero no logro mucho progreso. En todo caso qué debo hacer. \n\nTaller: Aprende a Ser Un Consejero Juvenil\nVeinte Principios Para Escuchar:\n\n1. La mayoría de la gente oye, pero muy pocos escuchan.\n2. La incapacidad o falta de deseo de escuchar son las mayores causas de una comunicación mediocre.\n3. Escuchar mal significa no concentrarse – que puede deberse a un ego desmesurado.\n4. Una señal clara de la madurez emocional es la habilidad para escuchar.\n5. Pretende que no tienes voz. No sólo vas a interrumpir menos, sino que vas a oír mejor.\n6. Observa a un buen oidor; aun su postura física muestra concentración.\n7. Si algo vale la pena decirlo, vale la pena oírlo.\n8. Observa cuan a menudo una mala memoria acompaña a un mal oidor.\n9. Habla con entusiasmo, pero escucha con tranquilidad.\n10. Un profesional destacado en cualquier campo es un experto en escuchar.\n11. Prueba por un día entero hablar lo menos posible.\n12. Si tienes algo que decir, pregunta primero.\n13. El que interrumpe generalmente mantiene una mente cerrada.\n14. Oidores deficientes se pueden identificar por jugar con papeles o cosas alrededor, mirar para otro lado, cambiar el tema, mirar el reloj, etc.\n15. Oidores eficientes se pueden identificar por no atender el teléfono u otras interrupciones, mirarte a los ojos, darte todo el tiempo necesario.\n16. El arte de escuchar es un gran control para las tensiones sociales o de los negocios y trabajo.\n17. Personas claves han hecho decisiones desastrosas porque se fijaron en la apariencia o la personalidad de un individuo, pero no escucharon lo que éste estaba diciendo realmente.\n18. En el arte de escuchar, practica una actitud, una postura y una concentración apropiadas para oír bien.\n19. No hay tal cosa como un oidor que no sea popular.\n20. Para triunfar, debes entender. Para entender, debes escuchar. '