Mundo Postmoderno: CaĆn 2
IDEA PRINCIPAL\n\nCaĆn ilustra la realidad de numerosas situaciones en nuestras vidas que pueden propiciar que el pecado tome ventaja sobre nosotros y nos domine. \n\nDESARROLLO\n\nCon toda probabilidad la enemistad de CaĆn hacia Abel fue todo un proceso. Debieron de tener lugar diferentes situaciones, circunstancias y episodios que dieron lugar a una creciente actitud negativa de CaĆn con respecto a su hermano.\n\nLa Biblia nos explica en el capĆtulo 4 de GĆ©nesis una de ellas que trajo, que tal vez acumulada a otras muchas que pudieron tener lugar dio como resultado la trĆ”gica muerte de Abel.\n\nLa ofrenda de Abel fue mejor recibida que la de CaĆn. Ya hemos visto que ambos ofrecieron de forma libre y voluntaria aquello que desearon. Las Escrituras nos indican que la de Abel fue de mejor categorĆa que la ofrecida por su hermano.\n\nTambiĆ©n nos dice la Escritura que Dios no miró con agrado ni a CaĆn ni a su ofrenda. Interesante este matiz, no se trataba solamente de una cuestión exterior ālo que presentó CaĆn- sino tambiĆ©n interior āsin duda las motivaciones y actitudes con que fue presentada la ofrenda.\n\nA CaĆn no le gustó en absoluto la actitud que Dios tomó hacia su ofrenda. La versión de la Biblia āDios habla hoyā, la que utilizo para mi estudio de la Palabra nos indica que CaĆn āse irritó mucho y torció el gestoā. El texto hebreo cuando habla de la irritación de CaĆn dice literalmente que āse quemaba enormemente por dentroā Vaya, es una buena manera de describir la ira, una especie de incendio interior emocional. Dicho de otro modo, lo que sucedió no le produjo depresión, desĆ”nimo, sino rabia. Torcer el gesto nos habla de la amargura que provocó la reacción de Dios en CaĆn.\n\nEn resumidas cuentas, el episodio de GĆ©nesis provocó en CaĆn una erupción de ideas, sentimientos, actitudes y emociones negativas hacia su hermano Abel. Sin duda su mente debĆa ser un torbellino total.\n\nEl diĆ”logo de Dios con CaĆn en el versĆculo 6 es muy interesante. El SeƱor le advierte que se estaba colocando en una situación de vulnerabilidad con relación al pecado y que Ć©ste podrĆa tomar oportunidad de ello para dominarlo. Era la responsabilidad y la posibilidad de CaĆn evitarlo.\n\nSĆ CaĆn continuaba cultivando los sentimientos negativos de los que antes hemos hablado y no hacĆa nada por afrontarlos, Ć©stos acabarĆan dominĆ”ndolo a Ć©l y, por tanto, su conducta posterior. No es difĆcil ver, en la advertencia de Dios, un eco de las palabras de Santiago: āā¦cuando alguno es atraĆdo y seducido por sus propios deseos malos, entonces es cuando cae en la tentación. De estos malos deseos nace el pecado; y de ese pecado, cuando estĆ” completamente desarrollado nace la muerteā. (Santiago 1:14-15)\n\nAsĆ fue, el pecado llevó a CaĆn a matar a su hermano Abel.\n\n\nAPLICACIĆN EN UN MUNDO POSTMODERNO\n\nEl ejemplo de CaĆn nos enseƱa que si no manejamos nuestras emociones, deseos y pasiones, Ć©stos pueden llevarnos a situaciones en la que el pecado pueda tomar control sobre nuestras vidas y provocar la muerte, entendida Ć©sta no en el sentido de que vayamos a matar a otro ser humano, sino en el sentido amplio que lo Ćŗnico que el pecado produce en el ser humano es muerte, corrupción, desintegración y ruptura.\n\nLa mayor liberalidad de nuestras sociedades, la ruptura de los valores de la tradición judeocristiana y los constantes estĆmulos de los medios de comunicación pueden llevarnos a situaciones de vulnerabilidad.\n\nPor otro lado estĆ” nuestra propia y singular estructura personal individual. Cada uno de nosotros tiene diferentes sensibilidades y debilidades con respecto al pecado, cada uno tiene sus propios puntos de vulnerabilidad que el entorno puede agravar o, por el contrario, suavizar.\n\nLa Biblia nos enseƱa a āno dar lugar al diabloā tambiĆ©n nos advierte que āSatanĆ”s estĆ” alrededor nuestro como león rugiente buscando a quien devorarā. No suena muy distinto de lo que Dios le comunicó a CaĆn.\n\nNuestro desafĆo es neutralizar la influencia del pecado en sus primeros estadios o manifestaciones, resistirla y prevalecer para que Ć©ste no tome dominio sobre nosotros. Miles de aƱos nos separan de CaĆn pero el problema sigue siendo el mismo. '