Se forman dos equipos, uno de hombres y otro de mujeres. Se pide un voluntario de cada equipo, luego se les pide a todos los jóvenes, que coloquen y distribuyan en el piso sus artĆculos personales como joyas: relojes, pulseras, anillos, etc. DespuĆ©s de que los voluntarios vieron dónde quedaron los objetos, se les vendan los ojos a ambos. Cada equipo ayudarĆ” a su representante, guiĆ”ndolo para que no pise los objetos que hay en el suelo, pero antes de que empiecen a caminar, pero ya con los ojos vendados, los lĆderes recogerĆ”n rĆ”pidamente todos los objetos del suelo, despuĆ©s que terminen el juego se darĆ”n cuenta de que todos se rieron de ellos, porque nunca hubo nada en el suelo.'