Cómo la Vida se Escapa sin Jesús
Al trabajar con jóvenes que no han tenido un encuentro con su Creador, nos damos cuenta de las grandes necesidades por las cuales atraviesan estos muchachos, hoy en día la decadencia de nuestra sociedad y la falta de valores que inician desde los hogares y terminan en las calles de nuestros barrios y colonias dejan secuelas muy profundas en todos aquellos que tenemos contacto con esas personas. Es así como me decido a escribir estas líneas para dirigirme más que todo a aquellas personas que tenemos el llamado a compartir de Jesús no en las cuatro paredes del templo sino afuera en donde día a día jóvenes dejan escapar su vida sin Jesús.\n\nTodas las semanas reunimos a jóvenes y tenemos momentos de comunión personal y aprovechamos el momento para presentarles el mensaje de las buenas nuevas, consejos tras consejos, apretones de mano y golpes de cariño en el hombro pasan semana a semana mientras nunca deja de faltar un llamado hacia el buen caminar. Hay jóvenes que presentan cambios pero no levantan su mano y se deciden por Cristo, pero creo que realmente algunos ya lo han recibido en su corazón en silencio, y es a esos jóvenes a los que nos dirigimos para que sigan creciendo en nuestras reuniones, hasta que de pronto se dan cuenta de que ya han sido transformados y comprenden que necesitan declararse por Cristo, este es el caso de uno de ellos, el cual estuvimos a punto de ascender en nuestro Ministerio. \n\nEl día de ayer, estábamos en una reunión con los muchachos en la cual veíamos aspectos de nuestro torneo de fútbol, después de esa reunión siempre tenemos doctrina para todos los que se bautizarán dentro de poco, y al finalizar nuestra reunión de deportes uno de los muchachos entró a la oficina y me dijo entre nervios y llanto, con su cuerpo tembloroso, acaban de darle de tiros a Jolver, está como a cinco cuadras de nuestra casa de reunión. En ese momento salí corriendo tratando de hacerme la idea que estaría bien a pesar de todo, otros jóvenes me acompañaron y cuando dimos la vuelta en la esquina el cuadro era desastroso... el cuerpo de un joven tirado en el suelo y bajo él un lago de sangre que bajaba de su cabeza. Le buscamos el pulso y aún tenía vida, le subimos a un vehículo y lo trasladamos al hospital. \n\nEn el camino le tocaba y le decía Jolver, aguanta ya estaremos en el hospital, él realmente no reaccionaba, su mirada perdida y su cuerpo sin reacción, solamente diciéndonos que estaba vivo por su pulso. ¡Jesús! Dije, ¡dale otra oportunidad! Ya no había espacio para presentarle el mensaje de salvación, Jesús ya había venido para él. Cuando llegamos al hospital, ya había muerto. \n\nCuando mi esposa llegó al hospital, me dijo: ¿Le presentaste el mensaje de salvación? Ya no había tiempo, su reloj se había detenido. Esa noche perdí un hijo, un joven que tuve por varias noches, un joven que me prestaba su guitarra para acompañar las reuniones y que siempre me apretaba fuerte la mano al saludarme. No sé si hice poco por él, o si hice lo justo, lo que sí sé, es que no pararé con aquellos que aún tienen vida.\n\nCada día que pasa, me encariño más con estos muchachos, trabajamos todas las semanas con ellos, y Dios siempre está con nosotros, espero que todos aquellos que trabajan con ministerios juveniles de evangelización, sientan realmente la responsabilidad que tenemos al haber sido llamados a tratar con ellos, pues simple y sencillamente estamos para sembrar su Palabra y para cuidar la siembra, cuándo darán fruto sólo Dios lo sabe, mientras tanto sigamos adelante mientras su vida no se les escape sin Jesús...\n\nHoy por la noche tenemos nuestra reunión semanal de evangelismo, no habrá dinámicas, ni cantos alegres, habrá un silencio en memoria de aquel que estuvo cerca de la fuente, pero que ahora sólo deja un vacío en nuestra sala y corazones, y por supuesto el mensaje de esperanza y salvación, sí, ese sí estará presente.'