Confidencialidad, Discreción, Prudencia y Amor para la Restauración
Cuando nos escontramos en victoria, de pronto nos inflamos en nuestro ego y creemos que todo lo sabemos, que nuestro nivel espiritual es superior, y nos sentimos con toda la autoridad y legitimidad para corregir a otros, aun utilizando juicios y calificaciones. Pero nos olvidamos de algo, que cuando alguien se encuentra en desierto, generalmente es por dos razones, por gusto propio al desobedecer a Dios, o porque Dios lo llevó ahí con algún propósito (Oseas 2:14-23), y perdemos la perspectiva de que eso le puede pasar a cualquiera, porque nadie es infalible, y a su vez, olvidamos la confidencialidad, la discreción, prudencia, y amor que necesitamos tener para poder ser de bendición a los demás.\n \nJamás la Palabra debe ser usada con despecho, arrogancia o prepotencia para restaurar o atraer a un nuevo convertido a Dios. Ella misma nos enseña que debemos hacerlo en amor, tomando en cuenta la condicón en que se encuentra la ovejita, lo que debe sentir, pensar, y la artimaña del enemigo detrás de ello. Igualmente importante es considerarnos a nostros mismos, nuestra propia experiencia. Por tanto, pensando incluso que aunque Dios no lo quiera nos puede pasar a nosotros, y por eso, mirar a la otra persona a la luz de nuestras propias debilidades y potencialidades, !y entonces sí!, con toda consideración y amor hablar lo que de parte de Dios hemos recibido para esta ovejita. \n \n Y si no hemos recibido nada de parte de Dios, para restaurar a esa persona, mejor callemos y no lo hagamos en la carne, porque podríamos hablar con vanalidad, con liviandad, con juicios de valores, con prejuicios, y predisposiciones ordinarias, y como consecuencia, hacer leña del árbol caído. En la carne sólo sembraremos corrupción. en cambio, mostrémosle amor de Dios y no juzguemos o critiquemos, no sea que nos volvamos higueras estériles.\n \nDios tiene mayor interés que nosotros en las ovejas que no se encuentran en Su redil, seamos honestos, por tanto, mayor interés y mejores estrategias para volver un corazón de piedra en un corazón de carne. El sabrá qué hace, cómo lo hace, cuándo lo hace, y porqué lo hace. Pero lo que es muy claro, es que lo hará con amor eterno y con cuerdas de amor SIEMPRE, no con choteos, críticas altivas, sarcasmos o ironías. Pienso, que es muy importante que queramos serle útiles, que nos visualicemos sentados en lugares celestiales, pero para vernos desde la retina de Dios y en Su parecer. No nos pasemos de listos y listas, nos puede costar muy caro.\n \nDebemos tener muy presente que la salvación es Su soberana iniciativa y que El sabe muy bien cómo seducirnos y acercarnos a El. El nunca ha necesitado de golpes bajos a la personalidad con etiquetas o con compararnos con otros. Generalmente, esa psilcolgía inversa, tengo la impresión que no funciona generalmente, más bien reforzamos una conducta no deseada y eso podría ser más nocivo que un misil.\n \nSeamos concientes, en la carne hay muchas torpezas, como para que ellas guíen adecuadamente a alguien al arrepentimiento o hacia la restauración, por eso la Palabra nos dice que restauren los que son espirituales, no espiritualoides, osea, que restauren los que viven en el Espíritu y buscan las cosas de arriba donde está Cristo setado a la diestra de Dios. Que juntamente con Cristo se encuentran crucificados y no viven ellos, sino que quien vive es Cristo. De manera que dichas torpezas, más bien necesitan ser restauradas, llevándolas sujetas a la obediencia a Cristo.\n \nLo más interesante de esto, es que incluso para restaurar a alguien, ¿saben?, Dios perfectamente puede prescindir de ti y de mí. Para El no somos imprescindibles, y no sería la primera vez que Dios atrae a alguien a sí mismo sin necesitar intermediarios para que tengamos un encuentro personal impactante con El. Veamos el caso de Pablo, quien tuvo un encuentro personal, directo e impactante para toda la vida con Dios, y Dios mismo fue quien se le reveló sin que nadie le predicase o le criticase. Por eso es un privilegio que Dios nos use. Dios es quien pone el querer como el hacer por Su buena voluntad, sin necesidad de predicaciones, sermones, o cualquier otro recurso.\n \nDirectamente, el Espíritu Santo actúa en las personas para llevarnos al Padre, tal vez no en Su llenura, pero nos toca, nos toca y nos toca hasta que le abrimos la puerta, desde que estamos en el vientre de nuestra madre. De modo que, si vamos a hablar en amor y bajo la unción con clara dirección de Dios, ¡pues adelante!, abracemos a la ovejita con nuestras palabras y con nuestros brazos. Pero si es en la carne, digámosle chao a nuestra intervención, tranquilos, que Dios lo puede hacer solito todo. Para eso hay un espacio divino en nuestra vida que sólo es completo con Cristo, y un abismo que clama a otro abismo a la voz de sus cascadas.\n \nPodemos hablar y hablar y hablar aun de la Palabra, pero si Dios no es el que quita el velo y se revela al corazón de la otra persona, nuestras palabras se las lleva el viento. Pero cuando es la razón y a Dios le place revelarse, entonces sí hay fruto, porque en vano trabaja el edificador si Jehová no edificare la casa.\n \nSeamos pacientes, confidenciales, prudentes, y amorosos, no forcemos los frutos de Dios, Él tiene el principal cuidado y todo el control de las vidas y las cosas y los acontecimientos, El sólamente es Dios, y fuera de El no hay quien salve, sane, y liberte, eso sucede si El lo hace, no si nosotros lo hacemos. El es quien principalmente piensa en esa ovejita que lo necesita y apasionadamente busca llevarla a Su redil, ¡a cualquier precio!\n'