Corazón (basketball)
Corazón (basketball)
\nObjetivo: Invitar al público a entregar su vida y corazón a Dios; por medio de la mímica.\n\nEstá un joven cristiano sentado en una silla con una Biblia. De pronto pasa por enfrente de él, una chica que coquetea un poco al caminar, él la mira y ella al darse cuenta, comienza a acercase a él. (El joven comienza a ponerse nervioso) \n\nLa chica comienza a llamarle en forma coqueta, mientras que el joven se pone más nervioso; tanto, que cierra la Biblia y la pone tras sus espaldas. La chica le pregunta qué es lo que tiene ahí detrás, él le dice que nada y le enseña una mano, después la otra y termina por tirar la Biblia y enseñarle ambas manos. \n\nLa chica le pide su corazón y él dice que no. La chica insiste de tal manera que el joven accede y se lo entrega. La chica comienza a jugar con el corazón, aventándolo hacia arriba y jugando basketball con él. El joven comienza a perseguir desesperado a la chica mientras ella juega con su corazón, llega el momento en que la chica tira el corazón y lo rompe. Ambos miran el corazón roto y la chica termina pisoteándolo y se va. \n\nEl joven levanta pedazo a pedazo el corazón roto. De pronto escucha (a través de la mímica) a Dios, que le pide su corazón. El joven se muestra renuente al principio, pero después le da corazón extendiendo sus manos hacia el cielo, espera un memento y el corazón le es devuelto con vida. Cuando el corazón entre de nuevo al joven, él expresa gozo y gratitud regresando a su silla leer la Palabra.\n\nLa chica regresa y vuelve a pedirle que se acerque a ella, y él le dice que no, que ella tiene que acercarse al él. La chica se sorprende y le insiste; pero el joven cierra su Biblia y parándose de su lugar se acerca a ella. Le dice a la chica que tiene que entregar su corazón a Dios, pero ella le dice que no. El joven vuelve a decirle qué tiene que hacer. La chica accede y le da su corazón a Dios. Le es devuelto y la chica recibe gozo cuando su corazón entra en ella. Ambos hacen una invitación al público de entregar también su corazón a Dios.\n\nJuan Carlos Flores Marker
Columnista de "Artes y Adoración"