Dios Obra En Nosotros.

Introducción.\n\n“... estando persuadido(convencido) de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra la perfeccionará hasta el día de Jesucristo...”.\nFil. 1:6.\n\nDesde el día que fuimos salvos, Dios inicio en nosotros una obra. Y esto no es algo instantáneo, es un proceso constante, es día a día; y muchas veces no nos damos cuenta que Dios está trabajando en nosotros.\n\nLo primero que Dios hace –al iniciar su obra-es darnos un buen cimiento, raíces firmes y profundas, para poder crecer en altura hay que crecer primero en raíces - Raíz, es un órgano de las plantas superiores, casi siempre subterráneo, que desempeña varias funciones, entre ellas absorber y conducir agua y minerales disueltos, acumular nutrientes y sujetar la planta al suelo. Las raíces desempeñan varias funciones, entre ellas almacenar nutrientes, recoger agua y sostener la planta-.\n\n“Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas,\nQue da su fruto en su tiempo,\nY su hoja no cae;\nY todo lo que hace, prosperará”.\nSal. 1:1-3.\n\nDios quiere darnos una buena base. Esta es el area más intima de la persona, la que nadie ve, pero Dios sí, y es por donde él empieza a trabajar. Asi como nadie ve los cimientos de un edificio, o las raices de un árbol, pero allí están.\n\nDios trabaja en lo secreto, muchas veces, en el silencio. Es interesante ver el edificio de la Facultad de Ingeniería de la Ciudad de Buenos Aires; una construcción impresionante, pero lo que más llama la atención es que no tiene la terminación externa, ya que se muestra las paredes y ladrillos al desnudo.\nEsto pasa porque por un error en el diseño y construcción de los cimientos hace que el edifiico no pueda soportar más peso. El edificio no soporta el peso de la terminación porque no tienen buenos cimientos y hay peligro de derrumbe. Por eso es que sólo pueden darle un reboque muy liviano con algo de cal, una vez cada tanto.\n\nEsto fue tan terrible para su constructor –esta iba a ser su obra cumbre- que se suicidó. Para pensar ¿no es cierto?\nDios no quiere esto para nosotros, y como es el Maestro Arquitecto busca darnos y que tengamos buenos cimientos.\nUna vez que nos da buenos cimientos, sigue trabajando en nuestras vidas.\nEl no nos ve incompletos, ya que él ve la obra terminada, es como un escultor, que ve en un pedazo de marmol algo más que roca, él ve la obra de arte que de allí saldrá.\nTú estás completo en él.\n\n“Y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad”.\nCol. 2:10.\n\nLo que él hace con tu vida es bueno, es hermoso en su tiempo, no antes o después, en SU TIEMPO.\nNo mires las imperfecciones o los fracasos, él no ha terminado aún su obra en ti.\nEs interesante que nuestro texto base sigue diciendo: “la perfeccionará”, ¿A quién? A su obra, es decir a nosotros.\n¿Qué es la perfección? Es llevar algo o a alguien hacia el mayor grado de excelencia. El ser humano no es perfecto, pero es perfectible.\nNo importan nuestras falencias, fracasos e incluso pecados, él nos perfeccionará.\nAdemás este texto añade que “nos perfeccionará hasta el día de Jesucristo”, y esto tiene dos aspectos, el primero se refiere a la segunda venida de Jesús, cuando nos venga a buscar, pero también el tiempo del cumplimiento de la palabra que Dios nos ha dado.\n\n\nDios, el alfarero, nosotros el barro.\n\nDios le dijo a Jeremías que fuera a la casa del alfarero. Cuando llegó allí, vio que éste trabajaba con sus manos el barro sobre la rueda.\nEstaba haciendo una vasija.\n¿Qué planes tendría para ella? ¿Para que fin o uso la destinaría? ¿La vendería tal vez?\nPero en ese momento, por alguna impureza, un defecto en el barro o vaya a saber por qué, la vasija se echó a perder en las manos del alfarero.\nEste hombre, muy tranquilo, y con toda calma, no fue a buscar otro pedazo de barro, sino que tomó esa vasija que se había echado a perder y que ahora no servía para nada, y la hizo una masa informe; y le dio forma, la hizo una vasija nueva, según le pareció mejor hacerla.\n\nPalabra de Jehová que vino a Jeremías, diciendo:\nLevántate y vete a casa del alfarero, y allí te haré oír mis palabras.\nY descendí a casa del alfarero, y he aquí que él trabajaba sobre la rueda.\nY la vasija de barro que él hacia se echó a perder en su mano; y volvió y la hizo otra vasija, según le pareció mejor hacerla.\nEntonces vino a mí palabra de Jehová diciendo:\n¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel? Dice Jehová. He aquí que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de Israel”.\nJer. 18:1-7.\n\nNo importa que hayas fallado, él te restaura, redime tu pasado, él te hace nuevo, Dios perfeccionará y cumplirá aquello que ha determinado sobre tu vida, pero debes dejarte trabajar por él.\nEl quiere hacer esto, pero tenemos que dejarnos transformar y perfeccionar, ya que es parte de su proceso; y es constante, de todos los días. Y esto no sólo incluye en pecado, sino también las actitudes de nuestro corazón.\nInvolucra ser quebrantado y deshecho para volver a ser formado, transformado y perfeccionado.\n\n\nEstar en Cristo para ser transformado y perfeccionado.\n\n“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”.\n2ªCo. 5:17.\n\nDe modo. ¿En qué modo? En el de Dios, no como yo pienso, creo o quiero, sino según los planes de Dios para mí, él tiene pensamientos de bien para nuestras vidas, pero nosotros tenemos que aceptarlos, ponernos bajo su palabra y movernos en el sentido que ella indica. No es en mi modo, no es a mi manera, es el modo y a la manera de Dios. No podemos estar en Cristo al modo nuestro, sino que tenemos que es Cristo en el modo de Dios para que todo resulte.\n\nSi alguno está en Cristo. Es importante estar en Cristo, esto marca una posición, marca una diferencia; se está en Cristo, o no se está en Cristo. Pero nótese algo más, Pablo no dice: “Si alguno ESTÁ CON Cristo”... sino, “Si alguno ESTA EN Cristo”. No es lo mismo estar con Cristo que estar en Cristo; lo uno es bueno, pero lo otro es mucho mejor. Hay una diferencia.\nEstar con Cristo, es estar junto a él, a su lado; y esto es bueno.\n\nEstar en Cristo, implica estar dentro de Cristo, ser parte de él, estar metido en Cristo, compenetrado, ser uno solo con él, un mismo corazón, un solo espíritu; y esto es muchisímo mejor. Dios cuando nos mira no nos ve a nosotros, sino a Cristo porque estamos en él.\nY cuando estamos en él; y en el modo de Dios, somos hechos nuevas criaturas, que viene del griego, vasija sin uso, o vasija nueva. Una vasija transformada y perfeccionada por su mano de amor y gloria. \nPorque cuando él inicia su obra la termina; y nunca volvemos a ser los mismos...\n\n\nEl Dios de toda gracia nos perfecciona.\n\n“Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca”.\n1ªPe. 5:10.\n\nEl Dios de toda gracia. No es por méritos, el no mira ni mide lo que nosotros somos, él hace su obra en nosotros por gracia. Por gracia sois salvos, por medio de la fe; y esto es un don –regalo- de Dios. Somos lo que somos por gracia, incluso lo que hayamos de ser lo seremos por gracia.\n\nNos llamó. Existe un llamado de Dios, un llamado para ser salvo, un llamado al arrepentimiento, un llamado para seguirle y servirle, etc., tenemos que escuchar su llamado y atenderlo; y responder; acudiendo a él. El llamado por si solo no sirve –sépase interpretar lo que estoy queriendo decir- es necesario actuar en base al llamado. Acudir al llamado. Él nos llama en Cristo, es necesario estar en él para oír su llamado, estar en sintonía con él, para entender sus palabras hay que hablar su lenguaje, para eso quiere transformarnos y perfeccionarnos. Que la transformación y el perfeccionamiento no te asusten. Serás transformado y el propósito de Dios se va a cumplir en tu vida.\n\nDespués que hayáis padecido un poco de tiempo. Lo que estás pasando es parte del proceso de perfeccionamiento y transformación, la tribulación es leve; y momentánea; y tiene un efecto, produce un peso de gloria, es por un poco de tiempo. “Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria”(2ªCo. 4:17). Esto nos muestra que Dios tiene tiempos: “Te levantarás y tendrás misericordia de Sion, porque es tiempo de tener misericordia de ella, porque el plazo ha llegado”(Sal. 102:13); y estos son diferentes a los nuestros.\n\nÉl mismo os perfeccione. Esta no es una obra humana, si bien es cierto que nosotros tenemos que buscar de él, crecer en su gracia, santificarnos, consagrarnos y dedicarnos a él, Dios es el que trabaja en nosotros dándonos forma y perfeccionándonos.\nPerfeccionar es mejorar una cosa hasta alcanzar el mayor grado de excelencia, crecer hasta alcanzar la estatura de Cristo.\n\nAfirme. Dos aspectos muy interesantes de esta palabra:\nDar por cierta una cosa.\nOtorgar firmeza, el afirma nuestros cimientos y raíces para que no nos movamos de nuestra posición –nosotros estamos en Cristo- un sinónimo es afianzar. Él te asegura en el lugar, te confirma.\n\nFortalezca. Fortalecer, fortificar; el te fortalece para que esfuerces. Hay dos aspectos:\nDios te da vigor, te da poder para vencer el temor. Él fortalece tu vida; y esto es parte del perfeccionamiento, pero tienes que dejarte afirmar, perfeccionar y fortalecer.\nDios te pone por fortaleza en medio del pueblo, eres refugio, torre fuerte, columna y baluarte del Evangelio, ciudad de Dios, ciudad fortificada.\n\nEstablezca. Establecer es designar, él te ha escogido, te llamo por tu nombre, te ha puesto en un lugar de honra. El funda tu vida; él te da cimientos sólidos y funda una obra nueva, una obra que es perfecta.\n\n\nNo pierdas tu posición.\n\n“Jehová cumplirá su propósito en mí”...\nSal. 138:8.\n\nEsos planes y propósitos sobre ti son precisos y él los cumplirá, pero tienes que estar en él. No te quedes afuera.\nPara conocer estos planes tenemos que estar en él, tener su mente.\nLo único que puede impedir que la palabra se cumpla en mí es que yo me mueva de mi posición en Cristo, de mi lugar y salga de debajo de su palabra y cobertura. NO TE SALGAS DE TU LUGAR, NO PIERDAS TU POSICIÓN, MANTÉNTE FIRME EN TU POSICIÓN EN CRISTO, manténte firme es la libertad con que Cristo te hizo libre. Guarda tu lugar, guarda la fortaleza, vigila el camino, refuerza mucho tu poder; déjate afirmar, establecer y él cumplirá su propósito en tu vida.\n\n\nTodo lo hizo hermoso en su tiempo.\n\nTodo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.\nHe entendido que todo lo que Dios hace será perpetuo...\nEcl. 3:11, 14a.\n\nLa obra que Dios hace en nosotros es hermosa; y él escoge sus herramientas para trabajar en nosotros, como un escultor escoge las suyas para trabajar con el mármol, como dijimos antes, él no ve lo que somos ahora, sino lo que vamos a ser; él tiene fe en nosotros, él trabajará en nosotros y nos perfeccionará, proceso que durará hasta el día en que él nos venga a buscar; cuando seremos plenamente como él.\nÉl nos toma en sus manos y nos trabajará, puede que duela un poco, pero él nos consolará y será fiel en traer su paz a nuestra vida.\n\nHemos mencionado que Dios tiene tiempos, y él lo hace todo en esos tiempos; jamás llega tarde, nunca se atrasa, no te apures, no te afanes, lo que Dios te prometio, lo que esperabas de parte de él llega antes de lo que piensas, espéralo.\n\nLa obra es tan grande que no puede ser comprendida por una mente no renovada, porque esta se mueve al ras de la tierra, es miope y no ve más allá de su realidad, pero la mente renovada según Dios se mueve en las alturas, recibe la revelación de su palabra; y ve lo invisible, va más allá de sus imposibilidades, porque espera y confía en las posibilidades de Dios, para tener la mente renovada hay que estar en Cristo.\nLa obra que Dios hace en nosotros no es efímera, no es finita, es eterna, es una obra que crece día a día, él se toma el tiempo para trabajar en cada uno de nosotros, así como lo hizo en el principio, si vemos la historia del Génesis se nos dice que Dios creó todo con el poder de su palabra, a una orden de Dios todo fue hecho.\nPero cuando creó al hombre utilizó sus manos, él se tomo el trabajo para crearnos, y se sigue tomando trabajo para trabajar en nosotros porque nos ama.\n\nTal vez ahora no puedas entender el porque de muchas cosas, tal vez no puedas ver como Jesús está trabajando en tu vida, pero a pesar de que no lo veas él está trabajando en ti, cuando llegué el momento de tu manifestación entenderás, y verás ahora estás en medio del proceso, pero vendrá el tiempo de cumplimientos de la palabra y entonces verás con tus ojos.\n\n\nLos tres niveles.\n\nHay tres niveles en el plan de Dios:\nEl momento de la promesa. Cuando Dios suelta la palabra sobre tu vida, cuando expresa su voluntad y su deseo de actuar en ti. Esto genera guerra, porque el diablo también se entera y tratará de frenarte, aquí empieza la preparación.\n\nLa preparación. Tiempo en el cual Dios trabaja con nosotros, barro en la rueda del alfarero, nos prepara para el momento del cumplimiento, es tiempo de permanecer firme, de resistir en la adversidad, de mantenerse firme y fiel a la palabra que Dios te ha dado, de dejarse transformar y perfeccionar para alcanzar el cumplimiento.\n\nCumplimiento. La hora en que todo lo que Dios ha dicho viene sobre nuestra vida, que tiene buenos cimientos, ha crecido en raíces, ha sido perfeccionada y está lista para alcanzar lo que Dios te ha prometido, sin que esto sea un problema.\nEn la Biblia tenemos ejemplos de personas que pasaron por esto tres períodos, José y David.\nJosé.\nTuvo sueños(la promesa).\nVendido a Egipto, esclavo, en la cárcel, interpreta sueños(la preparación).\nGobernador a Egipto(el cumplimiento).\n\nDavid.\nUngido Rey, aún cuando vivía Saúl(la promesa).\nMata a Goliat, pasa un tiempo en el palacio, pasa por los años de persecución(la preparación).\nCoronado rey de Israel(el cumplimiento).\n\nEs de destacar que en estos períodos las personas no están inactivas, sino que están trabajando con base en la palabra recibida, son pro-activas.\nEste proceso no es pasivo, todo lo contrario, es activo, tanto de Dios como de nosotros. Dios me prepara, pero también yo me preparo, Dios trabaja en mí, y yo también trabajo.\n\nEste es un proceso dinámico, es apasionante.\nEs un proceso de crecimiento y desarrollo, de multiplicación, de expansión, de ensanchamiento, de extenderse a lo más, de abarcar mayor espacio, de proseguir al blanco, de tomarme de aquello que Dios me ha dicho y no soltarme.\nY este proceso abarca todas, TODAS, las áreas de nuestras vidas: afectos, sentimientos, emociones, familia, estudios, trabajo, profesión, planes, metas, proyecto, objetivos, ministerio, etc.\nÉl nos hace crecer y sobreabundar en todo, si en TODO; no en algunas cosas.\nDios nos promete cosas grandes, pero no grandes desde nuestro punto de vista, sino grande desde la óptica de Dios ¿Qué es lo grande para Dios?\n\n\nLo grande de Dios. Sus planes para tu vida.\n\nEl enemigo utiliza la presión y el infortunio; para luego traer y causar estrechez, para reducir a mortal angustia; que tiene como paso siguiente el adormecimiento, que termina en aflicción, cautividad y finalmente la muerte.\nTodo lo que impide el crecimiento, todo lo que causa y trae estreches, todo lo que te arrincona no es de Dios ni proviene de él; todo lo contrario, pues él nos habla y manda que crezcamos, que nos desarrollemos, que nos multipliquemos; nos habla de abundancia, que no seamos estrechos, que ampliemos nuestra visión, que extendamos nuestras alas, que no nos quedemos en un rincón, ni nos dejemos arrinconar por nadie.\nLos espacios que debemos abarcar son grandes, y no grandes en nuestra medida, pues el que habla de cosas grandes es Dios; tomemos conciencia que Dios no habla de cosas grandes sobre la base de lo que nosotros tenemos por grande, sino que él habla de cosas grandes desde su perspectiva, ahora bien ¿Qué es lo grande para Dios? Hay que tener en cuenta que no hay nada ni nadie más grande que él, pero pensemos que es grande para Dios, y alegrémonos, porque eso es para nuestra vida.\nEso es tener la visión y el vuelo del águila, no un vuelo de baja altura ni superficial, sino con vuelo potente, alto y veloz.\nHay que tener en cuenta que el águila para levantarse necesita que sus alas sean de mayor tamaño que el resto de su cuerpo, por eso su envergadura alar, o sea, el tamaño que hay entre la punta de un ala hasta la otra cuando las tiene extendidas es igual o mayor(casi el doble)que el de su propio cuerpo, con una musculatura muy desarrollada y potente para realizar vuelos altos y potentes, por eso necesita espacios amplios y abiertos; y evita los espacios estrechos, pues para extender las alas necesita espacio, y espacio grande, así nosotros para extendernos y desarrollar la visión necesitamos espacios amplios.\nPor eso es inconcebible que Dios quiera vernos en estreches, y esto se aplica a todas las áreas de nuestra vida.\nPor eso no seamos estrechos no nos dejemos arrinconar por nadie, no seamos como Sansón que se dejo estrechar y arrinconar por Dalila, y en vez de resistirla se dejo seducir, tomemos el ejemplo de Nehemías, de José, David, de Daniel y de tantos otros que se mantuvieron firmes en las alturas y no se dejaron arrinconar. Dios nos ha dado palabra y un territorio amplio, extendámonos y poseámoslo, hagámoslo producir, Dios está con nosotros y seremos una gran nación.\nEl te llevará en su mano, verás la tierra que está lejos; llegarás donde nunca imaginaste llegar, porque Dios tiene grandes cosas para tu vida; pero estas cosas no son grandes desde tu punto de vista, sino grandes desde el punto de vista de Dios. Tú veras el anhelo de tu corazón, tu sueño te será agradable, el satisfará tu alma y la confortará(Jer. 31.25-26).\nUna frase de Microsoft dice: “¿Hasta dónde quiere llegar hoy?” ¿Con Dios hasta dónde queres llegar? ¿Estás preparado para la obra que él quiere hacer en tu vida?\n¿Cuál es tu meta, tu objetivo, el sueño para tu vida? Tenes idea ¿De cuál es la meta, el objetivo y el sueño de Dios para tu vida? Esto es fuerte, muy fuerte...\nEsto es una gran promesa, un gran privilegio, pero también involucra una gran responsabilidad.\nSomos parte de su obra, parte de sus planes, de sus proyectos –no te compares con otros, la obra de Dios es ti es única e irrepetible, su trato es personal-; él nos transformará y perfeccionará hasta el día de Jesucristo, hasta que estemos completos, hasta terminar su obra en nosotros...\n\n\nEl Dios de los cambios. Atreverse a entrar en los cambios.\n\nLos cambios nunca son fáciles, siempre traen consigo una sensación de dolor, de temor, de ansiedad. Es que nos asusta lo nuevo –es como dice Petra en una de sus canciones “un salto de fe sin red”- ya que todos nos sentimos más cómodos y seguros en lo que es habitual y conocido para nosotros –ya sea que estas sean buenas y favorables, o todo contrario-.\nCambio. Cualquier tipo de alteración o transformación. Nos sucede como a los adolescentes, una etapa llena de cambios, en lo físico se produce un estiramiento brusco, que causa dolor y cansancio, ya que involucra un consumo de energía.\nEl comienzo de la pubertad está asociado con cambios drásticos en la estatura y en los rasgos físicos. En este momento, la actividad de la hipófisis supone un incremento en la secreción de determinadas hormonas con un efecto fisiológico general. La hormona del crecimiento produce una aceleración del crecimiento que lleva al cuerpo hasta casi su altura y peso adulto en unos dos años.\nEn el cambio se toman desiciones. El cambio, aunque dificil es bueno.\nEs ir un paso más.\nEl cambio nos asuta por lo que ya tenemos.\nEl cambio es transformación, renovación, es crecimiento y desarrollo, es evolucionar a lo mejor; es ir hacia arriba y no hacia abajo.\nPasar de un nivel inferior a otro superior.\nLo contrario al cambio es el conformismo y la resignación.\nEl cambio implica ver en las crisis una oportunidad de desarrollo.\nEs salir de una condición y pasar a otra mejor.\nPero es necesario estar listo para el cambio, no sea que nos suceda como Saúl, que no supo que hacer en los cambios.\nÉl entró en el cambio, pero no consultó lo que debía hacer en el tiempo de cambios.\nDios desea cambiar nuestra mentalidad, cambiar nuestra identidad, cambiar nuestra forma de pensar de hablar, de vernos a nosotros mismos.\nEste es un cambio interno, profundo.\nUn cambio en nuestra autoconciencia.\nUn cambio radical, de raíz.\nDios quiere cambiar nuestra autoestima, la forma que tenemos de vernos y apreciarnos a nosotros mismos, hay muchos crisitianos que son ciclotinicos, un momento están bien al otro mal, hoy son los hijos del Rey, pero mañana son la peor escoria.\nDios quiere cambiar eso, pero yo debo dejarlo hacer, debeo dejarme transformar y perfeccionar.\nEste es un cambio en nuestro ser, vemos este ejemplo Elías, este gran hombre de Dios, por él cual había hecho cosas grandes, pero él necesitaba ser transformado y perfeccionado.\nDentro de su corazón había amargura y desanimo, Dios tuvo que tratar con Elías; y por eso permitio que Jesabel lo amenazará, no creas que lo que sucede escapa al control y plan de Dios sobre tu vida.\nElías huyó al desierto, se encontró con el ángel de Dios, luego llegó a Horeb, donde Dios en persona trató con él; y es transformado y recibe una nueva visión sobre si, y sobre su ministerio.\nDeja de ser el pobrecito, para ser y ocupar su lugar de profeta del Dios vivo.\nLa situación a su alrededor, siguió siendo la misma, pero el había sido transfromado(1ªRe. 19).\nEs más facil vivir y ser esclavo en Egipto que salir y ser libre; este era el problema de Israel –tipo de la iglesia- que se había acostumbrado a la opresión y a la esclavitud, y a depender como los egipcios del río Nilo.\nEl pueblo vivia como los egipcios, dependiendo de lo que estos dependían, cuando ellos tenían que depender de Dios.\nNO TE COMPARES CON EL MUNDO, SOS DIFERENTE, NO SOS IGUAL NI SOS DEL MUNDO.\nSi el egipcio está mal, tú no, el egipcio sufre y es señal de tu pronta liberación; lo que precedió a la libertad del pueblo, fue la muerte de los primogenitos, estamos en la noche de los primogenitos de Egipto, ellos gimen, lloran, se lamentan, no los escuches, no te enganches con ellos.\nSi ellos están sin trabajo, por ejemplo, vos vas a tener trabajo, Dios no te llama a estar mal, no te conformes no te resignas, no dependas del Nilo, ni de los recursos de Egipto.\nJesús en los momentos más dificiles no se resigno, él se mantuvo firme, resistio. \nÉl quiere cambiarnos; no quiere que nos conformemos.\nLa resignación es conformidad, conformarse con lo irremediable, pero ¿Qué es irremediable para Dios?\nPero hay otro peligro; es el de conformarse al desierto, y no querer entrar en la tierra. El pueblo se acostumnbró a vivir de maná; y le costó entrar en la tierra, no te acostumbres al desierto, no te resignes a el; esto es sólo por un tiempo, es preparación, nada más. El maná no es para siempre, viene el tiempo de comer grano tostado de espigas nuevas, la cosecha resultante de la siembra, que marca la entrada a la tierra prometida.\nNo temas a los cambios, estos son buenos y vienen pronto sobre tu vida, preparate para ellos.\n\n“Porque somos hechura(obra)suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”.\nEf. 2:10.\n\nHay un plan de Dios para tu vida, plan que él preparó para ti desde el principio, acepta ese plan. Somos hechura(obra)de Dios, creados en Cristo... cuando Dios mira a Cristo, nos ve a nosotros adentro.\nSomos creación de nuestro Dios, a su imagen nos creó.\n\n“Ahora, pues, Jehová tú eres nuestro padre; nosotros barro, y tú el que nos formaste; así que obra de tus manos somos todos nosotros”.\nIs. 64:8.\n\nNo te proecupes, la obra que ha iniciado será completada, él te transformará y te perfeccionará. \nDejemonos trabajar por Dios, seamos maleables y ductiles, no permitamos que nuestro corazón se endurezca, porque sino el barro se vuelve inútil.\nDejemos que él obre en nosotros, que esta sea nuestra oración: Señor, obra en mí...\n\n\nEl trabajo de Dios en José.\n\n“Y el hambre estaba por toda la extensión del país. Entonces abrió José todo granero donde había, y vendía a los egipcios; porque había crecido el hambre en la tierra de Egipto.\nGn. 41:56.\n\nJosé no era de Egipto, pero él era gobernador de Egipto, él había recibido la interpretación de la revelación que faraón había recibido; la visión había directamente a él, sino que él había recibido la revelación de la visión, para llevarla a cabo.\nSi bien es cierto pasaron varios años –13 años- desde que había recibido los sueños proféticos, y fuera vendido por sus hermanos, José paso por un proceso de aprendizaje, preparación y perfeccionamiento.\nA través de toda su vida, Dios lo condujo. Todo era parte de su plan.\nTanto en la casa de Potifar como en la cárcel, José aprendió lecciones importantes, allí aprendió a ser un buen administrador de los recursos que se le confiaban y a esperan en el cumplimiento en los tiempos de Dios.\nLuego vino el momento en que faraón sueña y José es llamado para interpretar ese sueño, y además, da los pasos a seguir para desarrollar la visión, pero desde ese momento al cumplimiento pleno pasaron 14 años más –7 años de abundancia y 7 años de escasez- quiere decir que José para llegar a ser gobernador tuvo que pasar 13 años; y para ver el cumplimiento pleno pasaron otros 14, en total 27 años.\nDios se tomo tiempo para trabajar con José y prepararlo para la tarea, Dios lo necesitaba listo.\nDios condujo a José a Egipto para bendecir a su pueblo, para preparar todo para el tiempo señalado.\nEn los planes de Dios era necesario que José fuese vendido y llevado a Egipto y allí el fuera preparado.\nMuchas situaciones que hoy no entendemos y que estamos atravesando, son parte del proceso de preparación y perfeccionamiento.\nTenemos que dejarnos moldear.\nLa transición no es fácil, José, un adolescente de 17 años; tuvo que ajustarse a los cambios, aprender un nuevo idioma, una nueva cultura, tuvo que aprender los usos y costumbres de otro pueblo, y cuando llegó a ser gobernador tuvo que ajustarse a los cambios que esto implicaba, interiorizarse de los asuntos de estado, planificar y supervisar la construcción de los silos de almacenamiento, escoger a los arquitectos y escribas que le ayudarían, etc.\nTodo cambio involucra la toma de decisiones.\nDios preparo todo así porque sabia que sino José nunca descendería a Egipto, porque los egipcios aborrecían a los hebreos –porque para los egipcios era abominación todo pastor de ovejas-.\nEn los planes de Dios José fue vendido y llevado a Egipto, porque el iba a ser quien salvara y preservara la vida de su pueblo.\nJosé estaba en Egipto, pero no era de allí.\nEllos descendieron a Egipto por una orden de Dios, ellos debían guardar su corazón, no perder su identidad.\nNo es que Egipto pudiera darle algo, sino que Dios utilizo a Egipto para bendecir a su pueblo.\nPara descender tienes que tener bien claro quien eres, tener marcada tu identidad, no descender para contaminarte con ellos y ser como ellos –porque no lo eres- desciende para que Dios te haga crecer y para hacer de ti una nación grande.\nNo descender para siempre, no descender para siempre, no descender para quedarte allí permanentemente. NO TE ESTABLEZCAS EN EGIPTO, NO ECHES RAICES ALLÍ, NO ESTAS ALLI PARA SIEMPRE, ES SOLO POR UN TIEMPO.\nDescender a Egipto por orden de Dios trae bendición; en cambio descender por la cuenta de uno es pecado y acarrea maldición.\nSi Dios verdaderamente te dice: Desciende, hazlo, pero si no te dice nada no lo hagas.\nVive y muévete de acuerdo a la palabra que Dios te ha dado, muévete únicamente en el sentido de la palabra de Dios.\nMuévete dentro de los tiempos y la voluntad de Dios. Dios tiene tiempos; si nos movemos fuera de ellos –a destiempo- no va a ir mal; recordemos que el todo lo hizo hermoso en su tiempo.\nY el hambre estaba por toda la extensión del país. Hay hambre, no sólo por carencia de alimentos, sino que la gente esta vacía por dentro, tienen graves carencias de amor, de afecto, y de Dios. Esto es desde los que lo tienen todo hasta los que no tienen nada. Todos están en una búsqueda constante, pero nada puede satisfacerlos ni saciarlos.\nAbrió José todo granero donde había y vendió a los egipcios. La iglesia –tú y yo- tiene la solución, somos los que poseemos las llaves del granero, ellos –el mundo- esperan de nosotros el alimento. El que acapara el trigo el pueblo le maldecirá, pero ele que abre el granero y da, será bendecido. Tenemos que darles de comer el pan de vida, tenemos que evangelizar, sacarnos el polvo y salir. Si damos de lo que el nos ha dado, el nos volverá a dar más. Pero para dar tenemos que tener, o sea, tenemos que haber recibido, porque no puedo dar de los que no tengo. Dios quiere llenarte para que tengas para dar a otro, el quiere que seas fuente, dar a otro, el quiere que seas fuente, pero para esto tienes que estar unido a él. Da de lo que tienes, no importa que lo consideres poco; ya que una pequeñez en las manos de Dios alcanza para una multitud.\nPorque había crecido el hombre en la tierra de Egipto. Cuando la gente vea que en ti hay, vendrá porque el hambre es grande, tu tendrás que darles, ellos dependerán de ti. Serás fuente de sabiduría y respuesta. Esto es parte de tu herencia y de tu responsabilidad. ¿Estás dispuesto a aceptarla?\n\n\nLa que da a luz no tiene fuerzas...\n\n“Este día es día de angustia, de reprensión y de blasfemia; porque los hijos están a punto de nacer, y la que da a luz no tiene fuerzas”.\n2ªRe. 19:3.\n\nEl útero posee una pared muscular que cuando llega el momento del nacimiento se contrae para permitir la expulsión de bebe. Pero puede pasar que algunas veces, por determinadas razones se produzca una cansancio en el músculo uterino, y la parturienta no puede continuar con el trabajo de parto, esto se conoce como distocia.\nCuando en el trabajo de parto se produce el agotamiento del músculo uterino –que junto con los músculos toracoabadominales intervienen en la expulsión del contenido del útero- se utiliza la oxitocina, sustancia que se utiliza para aumentar las contracciones, pero muchas veces sucede que se llega hasta el límite y el músculo no responde ni siquiera a esta.\nLa que da a luz no tiene fuerzas...\nEl útero posee una pared muscular que cuando llega el momento del nacimiento se contrae para expulsar al bebe. Pero algunas veces puede ocurrir que por determinadas y muy diversas razones se produce un agotamiento del músculo uterino, y la parturienta no puede continuar con el trabajo del parto.\nLo que acabamos de leer es una endecha, una exclamación de dolor, de impotencia.\nEl hombre que las pronuncia es Ezequías, rey de Judá, un rey de que hilo lo recto ante los ojos de dios, pero que ahora tenía problemas, muy serios problemas, ya que el rey de Asiria había enviado sus fuerzas para sitiar y tomar Jerusalén.\nEl ejercito asirio contaba con un número de soldados mayor a 185.000 hombres. Según algunos estudiosos de la historia se creen que en ese momento la ciudad de Jerusalén tenía cerca de 200.000 habitantes.\nJerusalén estaba en una gran desventaja, porque no tenía las fuerzas suficientes como para resistir y hacer frente este sitio.\nAdemás, podemos ver que cuando el enviado del rey de asiria le pide 2000 rehenes, a cambio de 2000 caballos –esto era una forma de burlarse, ya que si consideramos que la población aproximada de Jerusalén era de 200.000 habitantes; este le estaba pidiendo el 10% de su población, el ejercito de ninguna nación es el equivalente al 10% de su población- Ezequías no tenía 2000 jinetes, según con la lógica humana Ezequías llevaba las de perder.\nEra una situación insoluble.\nLo peor fue cuando el emisario del rey le habló al pueblo –siendo que los embajadores de Ezequías le habían pedido que hablará con ellos en arameo, pues ellos lo entendían, pero que no se dirigiera al pueblo, pero este no hizo caso, y para desanimar la pueblo y ponerlo contra su rey les habló en su propia lengua- este emisario hizo esto para infundirles miedo; y como dijimos, hacerles dudar de Ezequías y de Dios.\nAdemás, este'
Scroll to Top