El Amo Del Tiempo

Parecía que era la primavera, pero en realidad fue el otoño quien hizo su entrada.\n\n Las hojas verdes se vestían de color naranjada ante la caricia elegante de los rayos solares. Los árboles se desnudaban y con sus vestiduras cubrían los caminos de un tapiz irresistible. Lucía como una alfombra de terciopelo que acariciaba el descalzo caminar del olvido. El viento recorría sin fatiga las veredas desoladas de esperanza y ausentes de pasión. Susurraba una melodía sutil que se asemejaba a una poesía de amor.\n \n En el horizonte se podía observar una silueta no muy definida. Mientras se acercaba su imagen iba cobrando significado. Era el anciano del tiempo. Llevaba en sus espaldas el equipaje del antaño. Sí, aquel equipaje que tiene nuestros eventos trascendentales que quizás nunca volverán a ser realidades. Definitivamente, que allí en aquel saco va nuestro primer cometa, el primer beso, las sensaciones de adolescente, algunos de nuestros sueños y otros cientos de experiencias que vienen y van como las olas del amar.\n\n Mientras se acercaba, se veía con claridad el reloj de arena que colgaba de su hombro derecho. Tenía un rostro demacrado y parecía un acusador que se sonríe con la agonía humana. Su vestido era de saco amarrado con una soga de puerto. Estaba descalzo, encorvado su rostro arrugado y por sol castigado. De repente se acercó al público que allí estaba. Levantó su mano izquierda y con gran voz gritó:\n “ Acercaos todos, acercaos. Hoy me llevaré de vuestras vidas todo cuanto ustedes quieran despreciar. Así que piensen bien lo que habrán de entregar para siempre.\n\n Solamente dejaré una señal de lo que sucedió, a esto llamarán \"recuerdo\".\n\n La gente comenzó a experimentar sensaciones raras en su interior. Uno a uno comenzaron a depositar en el saco aquellas experiencias amargas, dolorosas y tristes que muchas veces son la compañía de tantos seres humanos. En aquel momento las personas eran despojadas de sus cargas y sus vidas comenzaban a brillar de forma diferente. Era todo un espectáculo.\n\n El paladín del cronos comenzó a recoger para luego proseguir su rumbo. Hizo un nudo en el borde del saco. Ese saco que representa la valija desgarrada por el mundo y herida por la vida. Cuando se echó la carga sobre sus espaldas se escuchó un grito en la distancia, pero ya el anciano había comenzado a dar sus primeros pasos de retirada. Mientras avanzaba se seguía escuchando el grito aterrador que se acercaba velozmente, de pronto el anciano se detuvo y se encontró frente al angustiado.\n\n Éste era un jovenzuelo que se notaba quebrantado y destruido por la vida. Su amargura era palpable. El dolor se había apoderado de su alma. ¿Cuánto sufren las almas desilusionadas?\n Cuando el anciano alcanzó a ver al pobre joven, se consternó. Acercándose a él le preguntó: \n¿Qué quieres hacer? ¿Por qué estás tan angustiado?\n\n El joven amargado y cansado por las luchas de la vida le respondió:\n “Llévame contigo. No quiero seguir en esta angustia. No te lleves mis cargas mejor llévame, el dolor me consume. ¿Por qué hay que sufrir tanto en esta vida? ¿Por qué no se puede amar sin pasar por el dolor?”\n\n Oyendo esto el dueño del reloj de arena viviente, atendió los reclamos y decidió invertir un poco de su elemento esencial, tomó en sus manos un antiguo reloj de arena y lo invirtió para tener el tiempo a su favor. Se sentó con dificultad sobre una roca y todo el pueblo se le acercó. Entonces comenzó sus palabras para beneficio de todos los que sufren y no saben porqué.\n\n “ ¿Puede una madre amar a sus hijos sin sufrir? No puede, porque nunca terminaría el ciclo que la convierte en madre.\n¿Pueden unos enamorados amarse sin que el dolor se haga presente? No pueden, porque sólo aquellos que conocen el dolor del amor saben lo poderoso que es el sentimiento. ¿Pueden los amigos brindarse amistad sin sufrir? No pueden, porque el sufrir es aveces el único elemento que nos enseña la verdad del alma humana. La verdad es que amar, crecer, sufrir y madurar son procesos que van de la mano, es imposible vivir si no pasamos por ellos. No es un castigo ni una prueba. Es el proceso de la vida, se sufre porque se ama, ese sufrimiento nos hace crecer y al crecer maduramos para enfrentarnos a la vida en beneficio de los débiles, los pobres de espíritu quienes de vez en cuando necesitan un maestro en quebrantos que los lleve de la mano por los caminos del dolor”.\n\n Al finalizar sus palabras se despidió de los presentes quienes quedaron perplejos. El joven sufrido echó sus cargas en el saco del maestro de los tiempos. Allí donde estaban los eventos de la vida que no queremos revivir pero son los maestros de las experiencias futuras. Mientras el pueblo quedó pensativo sobre sus vivencias y las expectativas del futuro, el anciano se iba alejando hacia su residencia el PASADO. \n\n Por eso desde aquel día los seres humanos encuentran la ruta del ermitaño del tiempo y llegan a su refugio en el PASADO para de sus lecciones vividas hacer escudos que les protejan de las que el destino les tiene preparadas.\n\n La pregunta es: si hoy existiera este anciano ¿Qué experiencia pasada o presente echaría en ese saco? ¡Si existiera! pero en realidad es un personaje fantástico el cuál no puede hacer nada por ti, pero Dios hoy puede llevarse de ti toda mala experiencia pasada que te haga sufrir, las presentes, se las llevará a su debido tiempo, recuerda que son los escudos para el futuro. \n'
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