El Día en que Jesús Se Enojó
Globos, serpentinas, muchachos pintando nuestros rostros, alegría, juegos, música, mensaje con efectos multimedia. Todo cuajaba para ser una buena tarde para todos aquellos adolescentes. Yo, como pastor de jóvenes, esperaba que el ambiente fuera grato, personalmente no me hubiera gustado haberlos metido en un monasterio por esas 2 horas, a una actividad de jóvenes que fuera una fotocopia del culto dominical, sobretodo para “Nacho”, un chico de 14 años que hace 2 sábados atrás nos visitaba. \n\nPero los problemas no tardaron en venir, pues unas amadas hermanas viendo que su hermoso templo había sido “profanado” por aquella bulla, por aquellos globos, por las luces de colores, viendo que aquellas bancas consagradas también fueron cambiadas de posición, alzaron un “grito profético” y acusaron al pastor de jóvenes de aquella iglesia de querer convertir el templo en una “discoteque”.\n\nLo que me preocupó realmente fue el argumento de su declaración, pues fueron a la Biblia y recordaron a Jesús echando a los comerciantes del Templo de Jerusalén, diciendo “Mi casa ha de ser casa de oración pero ustedes la han convertido en cueva de ladrones”. (Mt 21:12-13; Mc 11:15-19; Lc 19:45,46; Jn2:13-16)Las hermanas aseguraban que ese texto cuadraba muy bien con aquella actividad de jóvenes y que Jesús se indignaba con todo el tropel de adolescentes que inundaron el templo sagrado aquel sábado para convertirlo en una “cueva discoteque”.\nQue mal estaban las hermanas y que mal citado el texto. \n\nPrimero, para citar la Biblia hay que tener claro el contexto literario y el histórico.\nEl contexto literario de aquel relato, se encuentra en Isaías 56:7 y Jeremías 7:11, Jesús cuando habla de casa de oración y cueva de ladrones, no son títulos que inventa, los cita de estos dos profetas.\nEn Isaías, la casa de oración, se refiere al propósito de la construcción del templo, como un lugar donde primeramente los gentiles podrían sentirse plenamente acogidos, sin temor a ser discriminados por no provenir de la nación judía, por eso dice claramente “mi casa, será casa de oración para todos los pueblos”.\nSerá una oportunidad misionera, una casa abierta para todas las culturas de la tierra. \n\nEl contexto histórico del relato donde vemos a Jesús indignado, nos habla de que los líderes religiosos que a su vez administraban el templo, tenían todo un sistema de cambios de monedas y ventas de animales para el sacrificio, para los peregrinos que venían de otras tierras con monedas que no eran las locales y que para evitarse andar con un animal tantos kilómetros, los compraban en el templo.\nEl problema es que, según muchos eruditos, el lugar que ocupaban estos comerciantes para hacer este “mall religioso” era nada mas ni nada menos que el atrio de los gentiles, el único lugar del templo abierto para “las misiones” con los que no eran judíos.\nJesús se indigna pues estos comerciantes le están quitando espacio en el templo a los que realmente necesitaban acercarse a Dios, a los gentiles y a todos los que tenían malformaciones físicas.\n\nVolviendo a lo que pasó ese sábado, si Jesús hubiera estado presente físicamente, no creo que hubiese expulsado a todos aquellos adolescentes del templo, es más, creo que hubiera ayudado a ordenar las bancas, para que todos esos chicos se sintieran lo más cómodo posible.\nSi hubiera tenido que realmente echar a alguien… a quién creen ustedes…mmmm.\n\n“Señor, perdónanos por desperdiciar tantas oportunidades misioneras, producto de nuestra mente tan cerrada.\n\nPerdónanos por interpretar tu Palabra, con una hermenéutica de fariseos y no con la Gracia de ese amor que está dispuesto a acoger a todos sin echarles fuera” '