El Joven Y La Multiplicación De Eventos
Si tomaras un calendario y si tuvieras la dicha de tener un buen pasar económico, casi te podría asegurar que tendrías cubierta las 52 semanas del año para congregarte en los diferentes congresos y reuniones especiales que se idearon «especialmente para ti». Ante semejantes alternativas deberíamos preguntarnos sí en realidad: ¿Se necesitan tantos congresos? ¿Todo lo que se dice en ellos es siempre bueno? ¿Es aplicable todo lo aprendido en donde me congrego? ¿Si en realidad es necesario asistir a todos ellos? Debemos, por lo tanto, considerar algunas cosas que son fundamentales para el buen aprovechamiento de los mismos:\n\nAnte todo lo expuesto, ante todo lo oído es esos lugares: Yo soy el que debo hacer el balance. Las Escrituras por algo nos dice que debemos «examinarlo todo retener lo bueno», pero no olvidar que se debería desechar lo malo (1 Ts 5: 21). Notemos que nuestro deber en primer lugar no es creerlo todo, sino por el contrario examinarlo, estudiarlo, explorarlo, aprobarlo TODO. Examinar no lo debemos tomar como que estamos pecando de incrédulos o estamos cayendo en el gnosticismo. \n\nDebemos considerar que por lo general todo expositor trata de poner un sobre énfasis en su tema. Por ejemplo si su tema es el ayuno, el tal dirá que por lo menos hasta no superar el record del Señor de 40 días no podemos parar. Si su tema es la guerra espiritual todo lo que nos pase o situación que vivamos serán los poderes de las tinieblas los culpables de semejante desventura. Si el exponente es un adorador dirá que fuimos creados solo para adorar a Dios y todo el resto está de mas, menospreciando otras áreas muy importantes, que son vitales en la misión de la iglesia sobre esta tierra, como ser: el evangelismo, la exposición de la Palabra, la comunión con los santos, etc. Debemos entender que cada uno de estos movimientos que aparecen, trataran de formar una necesidad de dependencia de ellos. Tendremos que estar siempre capacitándonos y quiénes mejores que ellos, para capacitarnos en el tema en cuestión. Y como los pastores no están al día con esto sería mejor que ignores sus consejos y hagas el curso para el bien de tu ministerio y trates de obtener todo su material y te mantengas en contacto siempre con ellos. \n\nNo olvidemos que los últimos tiempos se caracterizarán por la afluencia de muchos ministros, maestros, apóstoles, profetas e inclusive «cristos» o tradúzcalo mejor como «ungidos» pero que entre los verdaderos, algunos infiltrados serán falsos o «truchos» como te siente mejor. Habrá para todos los gustos, por lo tanto deberíamos tener sumo cuidado, porque muchos nos dirán lo que queremos oír y no precisamente lo que Dios nos quiera decir, cosa que en realidad, es muy diferente. Recuerda que la sana enseñanza producirá obreros sanos y la falsa enseñanza o falsa doctrina gente enferma, falsos obreros, extremistas, falto de todo el consejo de Dios, necesario para un buen desarrollo. Tomate unos minutos para leer las siguientes citas: (2Tim. 3: 1-10; 4: 1-4; Mt. 24: 5, 24; Col. 2: 8; Heb. 13: 9; Tito 1: 11; 2Pedro 2: 1-3; Mr. 13: 22; 1Tim. 4: 1-2; 1Tim. 6: 3-6) creo que es suficiente \n\nOtra cosa a considerar es que uno en el congreso, se está recibiendo una tremenda bendición saturada con unción elevada a la séptima potencia y cuando volvemos a nuestro lugar de congregación es muy probable que casi sin querer hagamos una comparación con lo que vivimos en esos días de gloria y la realidad donde me congrego; a los pocos minutos quedaré bastante desanimado. Comparamos sin querer el templito con el auditórium donde estuvimos y de donde no queríamos salir de allí por nada, los hermanitos que nos guían en la alabanza a duras penas y el imponente conjunto de alabanza y adoración dirigida por uno de los renombrados levitas del momento con sus músicos, y esos instrumentos, y las voces, etc. Y que hablar de los expositores y comparado con el pastorcito que tengo acá. Y del sonido, ni siquiera hay comparación. Claro que hay suficientes razones para entender a aquellos que solo quieren vivir de congreso en congreso. Pero debemos razonar también, que tenemos que ser buenos mayordomos del tiempo. Que no es solo recibir, también hay tiempo en que hay que dar, y uno no puede pasarse la vida recibiendo, lo cual es muy lindo, pero hay miles de personas que están esperando que pare un poco de recibir y que nos dediquemos de una vez por todas a dar por lo menos un 10% de todo lo que hemos recibido en estos mega eventos y congresos internacionales en que hemos asistido en estos últimos años. Esto no quiere decir que te pongas desenfrenadamente a querer imitar a aquellos que estuvieron ministrando esos días. \nRecuerda que tu tienes una forma de ser, y que tienes que ser original y no tratar de copiar a otros su acento o forma de hablar, o sus muletillas, o tratar de imitar sus ademanes y exageraciones. ¡No! Hay algo que se nos trató de enseñar en un ambiente propicio, y especial. Tómalo como una renovación a tu llamado, como un refrigerio, pero no fue para que trates de trasladar todo lo que viste y oíste a tu lugar de origen, sino para que vuelvas con tus fuerzas renovadas y le metas con todo nuevamente. Que si querías dejar todo, ahora emprendas con nuevas fuerzas la obra o quizás tu visión, ahora sí aclarada, te pongas a trabajar de tal forma que la puedas alcanzar. \n\nNunca olvides que antes de salir, debes salir con la aprobación ministerial. No descuides tus responsabilidades asumidas con la iglesia. Trata de pensar cuanto pierdes y cuanto ganas paseándote de evento en evento. Algunos nunca se pusieron a pensar que por querer alcanzar un poco mas, perdieron lo poco que aun tenían. Pide consejo al pastor si conviene ir a tal o cual lugar; o si sabe algo de quienes expondrán en los talleres, si tiene algo para aconsejarte, si es conveniente ir o no a ese lugar, si puedes o no, invitar a alguien más para que te acompañe, etc. Recuerda que si eres miembro de una congregación, todavía te debes a ella y hay que respetarla. \n\nNo te enojes si tu pastor trata de ponerte otra vez los pies sobre la tierra. No lo interpretes mal. Recuerda que él tiene experiencia, ve mas que tú y no olvides, por favor, que desea tu bien. Quizás hasta tenga que corregir algo que en la congregación se cree diferente a lo que tú has recibido o algo se practique diferente; él tiene el derecho y la responsabilidad de hacerlo. Acéptalo y sométete, pues siendo sumiso a su pastorado y fiel a las buenas costumbres ejercidas en el lugar de congregación, crecerás en autoridad y confianza para con tu pastor y la congregación notará tu madurez.\n\nPara concluir te podría decir que «no todo lo brilla es oro», cuidado. Por asistir a algunos lugares sin consultar a sus mayores he visto mucha gente cambiada para mal, extraviada y causante de muchos males a la congregación que tanto les estimaba. Hay eventos que realmente impactaron vidas y las pusieron a cumplir con el propósito que tenía Dios para sus vidas y esto es ¡excelente!, pero solo quiero decir tengamos cuidado con todo lo que oímos y vemos. Mantengamos el discernimiento entrenado hoy mas que nunca. Es tiempo de pararnos en la Palabra y que nadie nos nueva de ella. '