Proyecta en su relato la verdad incontrastable de Dios puesta en la conciencia del hombre, oponiéndose en todo tiempo a la ignorancia. El arrepentimiento generado por el dolor y la vergüenza que produce saber que se ha obrado mal y producido dolor en los demás. El perdón de Dios en el gozo del padre que recibe a su hijo viéndolo desandar el camino que había tomado para alejarse de El; y en el abrazo emocionado del padre con su hijo El Amor eterno de Dios para todo aquel que se arrepiente con dolor de lo malo que ha hecho. ( Que no es más que la convicción de pecado producido por el Espíritu Santo)'