El SeƱor Nos Disciplina Porque Nos Ama.

Hebreos: 12: 4-11\n\nIntroducción.\n\nLos HĆ©roes de la Fe. Hebreos 12: 1: 3\nMe gustarĆ­a antes de entrar en el tema, hacer un pequeƱo preĆ”mbulo de nuestra gran nube de testigos: ā€œHĆ©roes de la Feā€.\n\nĀæPor quĆ© Los Testigos? ā€œHĆ©roes de la Feā€, En ellos pueden encontrar un gran ejemplo de lo que es la disciplina del SeƱor y su amor hacia nosotros.\nLeer texto bĆ­blico v 1-2.\n\nĀæQue los ha hecho nuestros hĆ©roes de la fe? \nSe despojaron de todo el peso del pecado que los asedia, y terminaron la carrera.\n\nĀæComo? A travĆ©s de la fe en Jesucristo, la paciencia, y el sufrimiento.\nMe explico, podemos ver en todos ellos: Abel, Enoc, Noe, Abraham, Jacob, JosĆ©, MoisĆ©s, Rahab, Gedeon, Barac, Sansón, Jefte, David, Samuel, Los profetas. Hombres y Mujeres que verdaderamente fueron hĆ©roes de la Fe, y lograron materializar cosas concretas en sĆ­: Conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones, apagaron fuegos impetuosos, evitaron filos de espadas, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batalla.\n\nAquĆ­ podemos observar los grandes logros de estos hĆ©roes. Pero a la vez sufrieron maltratos, torturas, y hasta algunos de ellos fueron asesinados. Parece ser que para nosotros ser considerados hĆ©roes; lograr desarrollar nuestro carĆ”cter, para poder terminar la buena carrera de la Fe. DebiĆ©ramos padecer los mismos problemas y contratiempos, mediante la mano correctora de Dios. Que nos disciplina porque nos ama. Con el propósito de que desarrollemos paciencia, perseverancia; fortalecer nuestro carĆ”cter, y crezcamos en nuestra fe.\n\n El SeƱor nos llama a ser coparticipes de sus padecimientos. Sin lugar a dudas podemos decir de estos hĆ©roes, que verdaderamente coparticiparon con Cristo en sus padecimientos.\n\nPodemos ver en el V 2 como se describe a JesĆŗs como el autor y consumador de la Fe. A travĆ©s de su gozo puesto delante de su sufrimiento en la cruz. Āæ Vemos aquĆ­ la relación entre todo esto?. La fe, la paciencia, las perseverancias, los sufrimientos, los oprobios, el amor de JesĆŗs por nosotros en la cruz del calvario. Y la disciplina de Ć©l hacia nosotros como parte de su amor. Para que podamos terminar la carrera a travĆ©s de su corrección; enseƱanza, exhortación, y cuidado. Para que no fallemos el blanco.\n Creo sin lugar a dudas; sin temor a equivocarme, que la mayor expresión de amor hacia nosotros ha venido a travĆ©s de su disciplina. La cual le permitió ir a la cruz por todos nosotros. El SeƱor nos disciplina porque nos ama.\n\nLo mĆ”s curiosos que podemos observar en estos grandes hĆ©roes de la Fe. Es que todos ellos vivieron con la esperanza en la promesa del SeƱor de su venida como MesĆ­as al mundo; y murieron sin ver concretarse este gran acontecimiento.\n\n Pero esto no implica que no terminaron la gran carrera; vencieron en la batalla, y ahora estĆ”n en el cielo como una gran nube de testigos. ObservĆ”ndonos a nosotros en nuestra carrera; sirviĆ©ndonos como testigos, sirviĆ©ndonos como ejemplo, y dĆ”ndonos aliento.\n\nPodemos mirar la gloria de Dios ha venido. Pero fijaos en lo que costo el que pudiera venir.\n\nI-ĀæQUƉ ES LA DISCIPLINA DEL SEƑOR?\n\nV 3 Nuestro animo esta en aquel que sufrió por nosotros por nuestros pecados. 4 Porque aun no habĆ©is resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado.\n\nEn estos dos versos podemos ver como nuestro SeƱor se sometió a la disciplina de su Padre por nuestros pecados. Hasta la muerte, combatiendo nuestros pecados para animarnos, y hacernos justos delante del Padre.\n\nSi la meta es ser transformados a la imagen de Cristo. La mejor manera para estos es a travĆ©s de la disciplina del SeƱor, al igual que Ɖl. Si queremos ser como Cristo, tenemos que someternos a la corrección del SeƱor, y dejarnos disciplinar.\n\nDisciplina:\n1 f. Doctrina; regla de enseƱanza impuesta por un maestro a sus discĆ­pulos. \n2 Asignatura. \n3 Conjunto de reglas para mantener el orden y la subordinación entre los miembros de un cuerpo. \n4 Observancia de estas reglas: fiel a la ~ militar. \n5 Azote, grate. De cƔƱamo, con varios ramales. \n6 Acción de disciplinar o disciplinarse. \n7 Efecto de disciplinar o disciplinarse.\n\n2- Definición Griega:\n1) paideu pahee-dyoo\'-; Entrenar a un niƱo, i.e. educar, o (por implicación), disciplina (por castigo): --castigar, instruir, aprender, enseƱar. \n\n3-Definición Hebrea\nAdumewca, instrucción, corrección, disciplina, doctrina, reprender.\n\n4-Definición personal\nPodemos decir que la disciplina es un sistema a seguir para: enseƱar, corregir, reprender, formar, castigar. Es una manera sistemĆ”tica de: formación, crecimiento, madurez, y desarrollar nuestras habilidades en general, y nuestro carĆ”cter.\nSin disciplina, no hay desarrollo, ni progreso.\n\n En la Biblia que es la disciplina.\n\nLa disciplina es el trato de Dios con su pueblo, sus hijos, y sus amados escogidos.\nBĆ­blicamente hablando, la disciplina es el proceso mediante el cual nuestro Padre celestial nos moldea. AsĆ­ como el alfarero le da forma al barro. Es el mĆ©todo escogido por el SeƱor para santificarnos, y prepararnos para vivir en la eternidad con Ɖl. Es la manera en la que Ɖl nos purifica; asĆ­ como el oro es purificado a travĆ©s del fuego.\n\nJob 36:10-12\n\n10 Despierta ademĆ”s el oĆ­do de ellos para la corrección,\nY les dice que se conviertan de las iniquidades.\n11 Si oyeren y le sirvieren,\nAcabaran sus dĆ­as en bienestar,\nY sus aƱos en dicha.\n12 Pero si no oyeren, serĆ”n pasados a espada,\nY perecerĆ”n sin sabidurĆ­a.\nHebreos 12:5 y habĆ©is ya olvidado la exhortación que como ha hijos se os dirige, diciendo:\nHijo mĆ­o, no menosprecie la disciplina del SeƱor,\nNi desmayes cuando eres reprendido por Ć©l;\n\nII- El Propósito de la Disciplina del SeƱor. V: 6, 7, 8, 9\n\n1-Prevención : \n\nV 6 ā€œPorque el SeƱor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo.\nEl SeƱor nos disciplina porque nos ama. Su azote es una manera de prevenir que pequemos o nos alejemos del pecado. Su propósito con nosotros es el que vivamos en santidad, de acuerdo a su palabra y a su voluntad.\n\nEl SeƱor nos enseƱa que sus ovejas escuchan su voz, y quienes los aman hacen la voluntad de su Padre. El SeƱor quiere prevenir que nos salgamos de su voluntad y que desobedezcamos su palabra.\n\nJuan 3: 16\nā€œPorque de tal manera amo Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigĆ©nito, para que todo aquel que en el cree, no se pierda mas tenga vida eterna.ā€\n\n\n2-Educación:\n\nV 7 ā€œSi soportĆ”is la disciplina Dios os trata como ha hijos; Āæ Porque que hijo es aquel a quien el padre no disciplina?ā€\n\nNuestro Padre celestial nos disciplina para educarnos. AsĆ­ como los padres terrenales educan a sus hijos, los disciplinan. Cuan mas El SeƱor quien nos ama, y su amor es perfecto, porque Ɖl es perfecto. En este pasaje podemos ver como a travĆ©s de soportar su disciplina: educación, corrección, exhortación, nos hace ser reconocidos como sus hijos.\n\n El SeƱor nos enseƱa en su palabra, que ya el no quiere sacrificio, sino obediencia. Esto vino porque estamos obedeciĆ©ndole a Ɖl, en la invitación del Padre; A travĆ©s del EspĆ­ritu Santo, en el Hijo, de aceptar el sacrificio de JesĆŗs como nuestro SeƱor y salvador. Si aceptamos somos obedientes y son considerados hijos en el hijo. AMEN\n\n3-Prueba de Amor.\n\nV 8 ā€œPero si os deja sin disciplina, de la cual todos han sidos participantes, entonces sois bastardos, y no hijos.ā€\n\nSi hemos sido todos participantes de la disciplina a travĆ©s de nuestros padres terrenales, y Ć©l nos deja sin disciplina. Esto indica que el no nos ama, y no nos considera suyos. Somos bastardos, no tenemos padre celestial.\n\nA travĆ©s de su Amor nos ha hecho sus hijos, a travĆ©s de su Hijo JesĆŗs. El cual nos lo dio por amor. Juan 3:16, Proverbios 3: 11-12 No menosprecies, hijo mĆ­o, el castigo de JehovĆ”, ni te fatigues de su corrección; 12 porque JehovĆ” al que ama castiga, como el padre al hijo a quien quiere.\n\n\n\n4-Prueba de Hijos\n\n V 9 por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerĆ”bamos. Por que no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espĆ­ritus, y viviremos.\n\nAquĆ­ tenemos de nuevo el concepto de obediencia relacionado con disciplina, paternidad, y vida eterna.\n\nMe gustarĆ­a ampliar un poco mĆ”s sobre este punto. Una de las razones por la cual el SeƱor aceptó el sacrificio de JesĆŗs; fue debido ha que era un sacrificio en obediencia y voluntario. El SeƱor se dirigió en varias ocasiones sobre JesĆŗs, cómo su Hijo en el cual habĆ­a hallado complacencia. De acuerdo con lo dicho en este versĆ­culo, en esa obediencia, nos convierte en hijos, a travĆ©s del Hijo; por su sacrificio en obediencia, y en consecuencia viviremos para siempre.\n\nIII-Maneras en que el SeƱor nos Disciplina.\n\n1-A travĆ©s de las pruebas, y las tribulaciones. (Job 5.17)\n\nā€œBienaventurados son los que reciben el castigo del Padreā€\nJob es un buen ejemplo de cómo Dios permitió que el enemigo lo tentara y lo atacara, pero sin tocar su alma. Para probar su fidelidad. Al igual que Abraham, al cual se le demandaron bastantes sacrificios, y el obedecer a Dios. Para demostrar su fe y obediencia.\n\n2-Mediante el desierto\n\nPodemos observar durante el transcurso de la vida de grandes personajes bĆ­blicos. Como el SeƱor lidió con ellos al pasarlo por el desierto literalmente, y espiritualmente hablando. Podemos citar a MoisĆ©s, David, ElĆ­as, etc., etc. Aun podemos mencionar al propio pueblo de Israel.\n\nUna situación de desierto espiritual no es mas que cuando Dios se esconde. Su Presencia se nos priva, y nuestras oraciones no son contestadas. No hay ningunas respuestas a las mismas, solamente son ignoradas y estamos aislados. No podemos recibir ningĆŗn tipo de guĆ­a; solos sentimos sequedad, frialdad, y perdemos sensibilidad a su presencia.\n\n De este tipo de experiencia por lo general salimos renovados, con nuevas alas, fuerzas. Al igual que el Ɓguila renueva su pico, plumaje, y uƱas.\n\n3-Por Medio del castigo.\n\nExperimentamos algĆŗn tipo de la disciplina del SeƱor como un resultado directo de nuestro pecado a travĆ©s del castigo. El cual es un castigo de corrección, y no de juicio.\n\nPodemos ver como el resultado del pecado de adulterio. El SeƱor castiga severamente a David. De quien el SeƱor se habĆ­a referido que tenia su corazón conforme al de Ɖl. El pecado de David no le costó su salvación, pero sĆ­ le costó la criatura producto de este pecado de adulterio; Decepciones de parte de sus colaboradores mĆ”s cercano, y aun de su propio hijo. Todo esto lo pueden leer en el libro de 1ra de Crónicas. La Palabra de Dios en el libro de los Proverbios, nos enseƱa, que el buen Padre a sus hijos tempranos los castiga.\n\n\n4-A travĆ©s de todo lo que nos sucede en nuestro caminar (Romanos: 8:28)\n ā€œY sabemos que los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, estos son, a los que conforme a sus propósitos fueron llamados.ā€\n\nQuienes somos los que hemos sido llamados de acuerdo a sus propósitos. Los que hemos aceptado al Hijo; somos lo que hemos heredado el derecho de ser llamados hijos, porque hemos creĆ­do la promesa del Padre en el Hijo. Y en consecuencia hemos obedecido, y nos hemos sometidos a su disciplina. Para bien porque bien hace a nuestra alma someternos a ƉL.\n\nQuisiera hacer la aclaracion que la disciplina de Dios es con sus hijos solamente. Los no creyentes no estan sometidos a la disciplina de Dios. Hemos visto ampliamente a travĆ©s de esta predica, este concepto explicado.\n\n Quien nos disciplina es el Padre, y lo que nos convierte en hijos es la fe en Jesucristo. Si no hemos aceptado el sacrificio de Cristo. No somos hijos, y el Padre no nos puede disciplinar; no somos suyos, estamos fuera del pacto a travĆ©s de la sangre de Cristo.\n\nLo mismo podemos deducir de este ultimo pasaje, todo obra para bien a los que conforme a sus propósitos fueron llamado.\n\nV- El Producto de la Disciplina. V 9-11\n\n1-Vida. V 9 ā€œPor otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerĆ”bamos. ĀæPor quĆ© no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espĆ­ritus, y viviremos?ā€\n\nAquĆ­ esta explicado muy claramente, que al obedecer la corrección, la disciplina, al aceptarla, de nuestro Padre celestial; viviremos. El SeƱor nos disciplina para que tengamos vida.\n\n2-Santidad. V 10 ā€œY aquellos, ciertamente por pocos dias nos disciplinaban como a ellos les parecĆ­a, pero este para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad.ā€\n\nQue lindo es saber que el SeƱor nos disciplina para lo que nos es provechoso, lo cual es su santidad. Vivir en su santidad es, vivir apartado para Ɖl.\n\nAquĆ­ vemos claro que es lo que nos separa para Ɖl, es su disciplina, es lo que nos da el aval de ser sus hijos. De compartir con su santidad.\n\n3-Justificación a travĆ©s de la Disciplina. V 11 ā€œEs verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero despues da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.ā€\n\nGrandioso es este verso. Nos deja ver claro que a pesar de no ser causa de gozo, sino de tristeza, la disciplina despues da el fruto de ser justificado a travĆ©s de ella. La justificación no esta en nuestras obras, o fuerza, sino en la fe en el Hijo; y habernos sometidos a Ɖl, a travĆ©s de la disciplina.\n\n\nConclusión\n\nDespuĆ©s de conocer todo esto, y haber considerado las diferentes respuestas del porque el SeƱor nos disciplina. ĀæCómo?, ĀæPara que?, El resultado de la misma, que es la disciplina, entender mejor, el concepto de que el SeƱor nos disciplina porque nos ama. ĀæQue vamos hacer con todo esto?, ĀæCómo podemos integrar esto ha nuestras vidas?, ĀæCómo vamos decidir recibir la disciplina del SeƱor?. Con amor, con entusiasmo, dĆ”ndole gracias, gloria y honrĆ”ndole, como nuestro SeƱor Jesucristo hizo a travĆ©s de toda su vida.\n\nJesĆŗs aceptó la Disciplina de su Padre celestial, y se sometió a ella en obediencia, dĆ”ndole gloria, y honra al SeƱor en todo, y siempre.\nO decidiremos hacer lo opuesto y rechazarla, y no permitir que el SeƱor trabaje con nosotros para poder lograr ser como el Hijo.\n\n Vamos a convertirnos en bastardos, porque si rechazamos la disciplina, rechazamos al Padre tambiĆ©n. Dejamos de reconocer su autoridad sobre nosotros, y su paternidad. No somos mas hijos, seriamos como el puerco que regresa al fango, y el perro que regresa al vomito.\n\nMe gustarĆ­a citar antes de concluir varios ejemplos de Pueblos que han sido transformados radicalmente por medio de la crisis, adversidades, situaciones de la historia, y la vida; y han resurgido como el ave fĆ©nix, desde los escombros se han levantados.\n \nEntre ellos se encuentra Japón. DespuĆ©s de la 2da guerra mundial, y el lanzamiento de 2 bombas atómicas. Hoy se encuentra entre las grande naciones del mundo. Creo sin temor a equivocarme que la disciplina a tenido un papel preponderante en esto.\nEl otro ejemplo seria Alemania.Que despuĆ©s de haber salido de dos guerras mundiales, tremendamente abatida, y aun mĆ”s tuvo que lidiar con la denigrante experiencia del Nazismo. Se recupero grandemente, y hoy goza de gran admiración entre toda la humanidad. Es una de las sociedades mas industrializa del mundo.\n\nPuede citar esta gran nación los EE.UU. Acaso creemos que los que tenemos acĆ” hoy en dĆ­a, no nos ha costado nada. Es una consecuencia de una gran disciplina.\n\n Puedo mencionar los acontecimientos del 11 de Septiembre 2001. como este hecho trajo como consecuencias la unidad de la nación. Un mayor sentimiento de humanidad, patriotismo, y de bĆŗsqueda del SeƱor, para protección y consuelo. En bĆŗsqueda de una respuesta.\n\n\n\nEl SeƱor nos Disciplina porque nos ama. Tenemos bastantes razones para entenderlo. Solo tenemos que mirar atrĆ”s, y fijarnos en los Patriarcas, los Profetas, la gran nube de Testigos. Los DiscĆ­pulos, los apóstoles, El pueblo de Israel, y por ultimo nuestro SeƱor Jesucristo. Dios les bendiga. Amen.\n'
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