El hijo pródigo

EL HIJO PRÓDIGO\nEl sol caía a plomo, todo parecía estar en calma, excepto por él que esta a punto de tomar una decisión que cambiara completamente su vida , para su padre y su hermano mayor era una mañana cualquiera, una mañana más, una mañana que iniciaba el día con actividades monótonas que fatigaban sus corazones, pero no para él que pensaba diferente, su rostro denotaba preocupación , su corazón latía desesperado, su mente estaba confusa, sus labios temblorosos, el aliento le faltaba, la piel de su rostro estaba bañada en sudor que no era producido exactamente por el sol, sino por su preocupación, ¡ya estoy harto de esta vida! pensó, al mismo tiempo que observaba a su padre abrir el automóvil último modelo que recientemente había adquirido, ¡ya no soporto vivir así!, volvió a pensar, mientras su hermano mayor abordaba el auto de su padre, ¡ya basta ¡, murmuro, y abordo el mismo automóvil. El auto se dirigió a toda velocidad y avanzo algunas cuadras, para después detenerse frente a un edificio lujoso, ubicado en una de las zonas más suntuosas del país, salieron del carro y se dirigieron al elevador del edificio, subieron al ascensor y en menos de un minuto se encontraban en el piso veinte, ¡buenos días señores!, expresaban algunas personas al verlos llegar, los tres se dirigieron hacia la oficina principal, ya dentro de ella el padre recibe algunas llamadas telefónicas informándole que sus acciones invertidas en la bolsa de valores se han disparado de manera asombrosa, el padre entusiasmado cuelga el teléfono y les da la extraordinaria noticia a sus hijos, el mayor parece estar encantado de la vida con esa noticia, pero él continua aun tenso, pálido , nervioso. De pronto cierra fuertemente sus puños, las uñas de sus dedos están a punto de traspasarle las palmas de las manos a consecuencia de la tremenda fuerza que imprime al cerrar sus puños, por fin, el momento ha llegado, parece estar decidido en decírselo a su padre, “ya estoy harto de vivir así, encerrado en esta oficina, ocupado todo el día en tus negocios, atendiendo tus ordenes, soportando los días que cada vez se vuelven más hostiles, ya me canse de ser educado, integro, obediente y aburrido, necesito vivir con libertad, hacer lo que me venga en gana, ir a donde yo quiera, hablar como yo desee”, ¡cálmate hijo!, por favor, no sabes lo que dices, “claro que lo se” contesta interrumpiendo a su padre, además, “deseo que me entregues la parte de herencia que me corresponde, tu nos has dicho a mi hermano y a mí que todos tus bienes así como tu dinero algún día serán nuestros, y francamente yo no quiero esperar tanto, por ello demando que me des ahora la parte de la herencia que me corresponde, estoy seguro que con ella me daré la vida de rey que deseo”. Sus palabras atravesaron cual saeta ardiente el corazón de su padre , que no negó en entregarle su parte de la herencia que le correspondía a su hijo menor.\nSemanas después, ya con la herencia en sus manos, salió de viaje rumbo a la ciudad de la fortuna “Las Vegas”, el único pensamiento que pasaba por su cabeza era divertirse como nunca antes lo había hecho, quería recuperar el tiempo que a su parecer desperdicio al lado de su padre. \nCompro una mansión, algunos automóviles e invirtió en negocios turbios, su vida parecía la de un rey, pues se daba placer en cualquier cosa que deseara, en su estancia por las vegas perdió algo de dinero, pero no se compara en nada a las cantidades, que gano en los negocios turbios, no obstante, su riqueza lo transformo en una persona inmune, parecía no tener sentimientos, invitaba a sus amigos las parrandas y al final destrozaban el lugar donde minutos antes se habían divertido. Vestía siempre muy elegante, daba buenas propinas e incluso mantenía a sus amigos, él no conocía la necesidad, la pobreza, ni mucho menos la humildad, cada vez que podía hacia relucir su cartera repleta de billetes y tarjetas de crédito, su mansión era de día un asolado lugar y por las noches se convertía en un escenario donde la lujuria y la diversión eran las invitadas de honor, las mujeres, el vicio y el dinero caracterizaban ahora su vida, su mente se había olvidado de su padre, y al parecer también se le olvido que su fortuna comenzaba a disminuir cada día. La diversión continuaba en su vida, lo mismo que la decadencia de su fortuna.\nLos años transcurrieron y los negocios turbios eran su única esperanza de generar dinero para seguirse dando una vida de rey, pero las cosas no resultaron como esperaba , las personas que eran sus socios lo traicionaron dejándolo a la deriva de los negocios y sin ganancias percibidas, sin duda alguna estaba pasando por una crisis financiera, al parecer su vida de lujos y placeres estaba a punto de esfumarse, al paso de los años su fortuna quedo solamente en un recuerdo que le hacia fantasear nuevamente con una vida de rey, y para colmo de males su vida era amenazada por los guardaespaldas de sus antiguos socios, tenía que desaparecer antes de que los guaruras lo desaparecieran, para su mala suerte en cierta ocasión los interceptaron en la vía publica, lo llevaron a un lugar a las afueras de la ciudad, le dieron una paliza brutal hasta dejarlo inconsciente, y posteriormente lo abandonaron a su suerte. Tres costillas rotas, el tabique desviado, una herida en la cabeza y un pierna rota fue el saldo obtenido después de la paliza recibida, ¿dónde estoy? pregunto al reaccionar y verse acostado sobre un lecho en una choza humilde, ¡calma! le respondieron aquellas pobres personas que amablemente lo ayudaron, ¡te recuperaras pronto! argumentaron.\nEl tiempo siguió su marcha y al cabo de unos meses se encontraba totalmente recuperado físicamente, no así económicamente, su forma de vivir cambio radicalmente, ya no vestía ropa elegante ahora unos arapos cubrían su cuerpo, ya no recorría las calles en flamantes automóviles, ahora sus piernas eran su único transporte, su antigua mansión era sólo un recuerdo y una mísera choza su realidad, años atrás solo daba ordenes ahora las recibía, sentía como si el destino le estuviera jugando una broma muy pesada, los lujos y placeres se había marchado, austeridad y calamidad consolaban su vida e incluso el hambre era su mejor amiga, su vida, era carcomida por la depresión y la frustración, dejo de ser aquel joven que vivía como rey, para convertirse en un esclavo del dolor, la soledad y la amargura .Cada día seguía cayendo hasta lo más bajo, en cierta ocasión, tuvo la intención de arrebatarle el alimento a los animales que cuidaban los campesinos, y fue ahí donde postrado en el suelo se acordó de su padre, aquel hombre rico que no había dudado en entregarle la parte de su herencia que le correspondía, aun sabiendo que solo la despilfarraría, la imagen de su padre adquiría cada vez más nitidez, mientras sus lágrimas regaban la árida tierra,¡no puedo vivir así! exclamo, una vez puesto en pie se dirigió rumbo la ciudad, cavilaba mientras caminaba, ¡iré a ver a mi padre y le pediré que me contrate como a uno de sus empleados, de esta manera tendré una vida digna y no sufriré más hambre!\nAquella mañana parecía tener algo diferente, el sol brillaba con gran intensidad, el azul del cielo estaba más acentuado que nunca y el viento silbaba alegrando la mañana. En ese instante las puertas de una gran mansión se abrieron de par en par, un hombre de edad avanzada salía a recoger el periódico que yacía sobre el césped, de pronto el sonido de unos pasos que se dirigía hacia él de forma acelerada irrumpieron su intento por leer la primera plana, en ese instante, levanto la cabeza y dirigió su mirada hacia donde provenía aquel sonido, fue entonces cuando sucedió el milagro, el paño que secaría sus lágrimas por fin había aparecido, su rostro estaba radiante, sabía lo que estaba a punto de suceder y una gran sonrisa comenzaba a dibujarse en el semblante de aquel anciano, habían pasado los años, pero, su rostro era más que conocido para él, la última vez que lo vio fue prepotente, soberbio y rebelde, no obstante él le recibía con los brazos abiertos. Del otro lado se encontraba aquel joven, corriendo hacia su padre, sabedor de que le había fallado, había traicionado su confianza e incluso ignorado su autoridad, sin embargo regresaba a casa confiado en la misericordia de su padre, cuando estuvo a medio metro de él, no se contuvo más y se lanzo al cuello de aquel anciano que lloraba de gran felicidad. Con lágrimas en sus ojos que no cesaban un instante y con el corazón el la mano, miro al padre a los ojos y exclamo -¡padre, perdóname! he pecado contra el cielo y contra ti, ya no soy digno de ser llamado tu hijo, y yo (con voz temblorosa) yo lo único que deseo, es que me contra...-¡traer el mejor traje, el mejor calzado, y el mejor anillo!-- interrumpió el padre, y preparen fiesta para recibir a este mi hijo. En unas cuantas horas aquella mansión se convirtió en la espectadora de una gran fiesta de bienvenida, la mejor comida italiana, bebidas exquisitas, invitados de lujo y una vajilla de oro adornaban esta gran celebración, pero de pronto, proveniente del negocio de su padre, descendió de su automóvil el hermano mayor, entro al jardín de la mansión y se dirigió a uno de los mayordomos --¿qué pasa aquí?, ¿por qué tanto alboroto? – tu hermano menor ha regresado respondió el mayordomo, al escuchar esto se lleno de ira y se negó a entrar a compartir la alegría que llenaba aquel lugar, el padre al enterarse de esto, salió con la intención de convencerlo a entrar, pero el hijo mayor, iracundo, azotó su porta-folio sobre el piso y airadamente reclamo --¡toda mi vida, toda mi vida te he sido obediente, he atendido tus negocios, nunca me he rebelado contra ti! y ¿qué es lo que he obtenido?, nunca me has dado la oportunidad de preparar una fiesta para divertirme con mis amigos, pero este (señalando a su hermano menor)este a gastado toda su fortuna, en mujeres, vicio, desenfreno, fiestas, amigos y juegos, pero claro, a él si le has preparado fiesta – en ese instante su padre lleno de amor se le acerca, coloca su mano sobre su hombro y con voz suave y llorosa contesta – tu, bien sabes que todo lo mío es tuyo, además tu estas siempre conmigo, pero es necesario hacer fiesta y regocijarnos porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se había perdido, y hoy por fin después de tanto tiempo, es hallado. \n \n\n\n\n\n\n\n \n \n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n\n'
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