Enfrentando la Depresión 2

“Me acuerdo de estas cosas, y derramo mi alma dentro de mí; de cómo yo fui con la multitud, y la conduje hasta la casa de Dios, entre voces de alegría y de alabanza del pueblo en fiesta.” Sal. 42:4\n\nCuando preparaba este tema y leía el salmo me imaginaba a David en una cueva oscura haciéndose preguntas que no tenían respuesta. Mientras estudiaba tenía la luz de la oficina prendida, con puertas y ventanas cerradas... hasta que entró Fiona, mi esposa, quien espontáneamente apagó la luz y abrió los postigos de las ventanas mientras decía: “¿para qué tener luz artificial si hay una maravillosa luz natural?”. La habitación se iluminó y el ambiente cambió. Lo mismo le pasó a David, él necesitaba apagar las luces artificiales y abrir las ventanas de su oscura cueva de depresión. Él decidió dejar de lamentarse y abrir ventanas de esperanza. ¿Abrimos junto con él la ventana del fondo?\n\n(1)Recordando el mejor pasado: “Me acuerdo de estas cosas, y derramo mi alma dentro de mí”. El salmista decide abrir el ventanal de su pasado para mirar por allí, él hace memoria de los éxitos y alegrías del pasado. Con su mente comienza a recorrer cada experiencia que le llenó de alegría y de pronto detiene su cámara del recuerdo en un instante. Su mente congela esa experiencia pensando que al revivirla su corazón encontrará motivación para seguir. Los recuerdos habían sido tan impactantes que hasta le parecía que lo estaba viendo frente de sí. Recordaba a)-el Momento “de cómo como yo fui... con alegría, alabanza, fiesta” es la imagen de la ADORACIÓN. Fue un tiempo en que le parecía que estaba tocando el cielo con las manos. b)-el Ministerio “la conduje” es la imagen del MINISTERIO. Recordaba muy bien su trabajo y servicio para sus hermanos, era un conductor, un guiador. c)-la Multitud “con la multitud” es la imagen del COMPAÑERISMO. El podía recordar lo bueno y lo deleitoso que era estar los hermanos juntos en armonía. d)-la Morada “hasta la casa de Dios” es la imagen de la MADUREZ. Rememoraba el tiempo en que su delicia era estar en la presencia de Dios y crecer en su conocimiento (Sal. 27:4). \n\nAl mirar hacia atrás su mente se llenó de otro pensamiento “así como le alabé en ese día, aún he de alabarle... de noche su cántico estará conmigo” (v5, 8). ¿Conoces la canción? Cántala o lee su letra y afirma tu corazón. “He estado feliz y feliz estaré,/ después de las sombras habrá la claridad otra vez./ Cristo enjugará todas mis lágrimas/ de mis ojos yo sé y confiaré y feliz estaré.- Antes música había, la habrá otra vez/ Hay un canto en mi ser, lo hubo ayer, lo habrá otra vez/ Aún en la oscuridad Cristo me guiará/ en un día feliz yo le veré y feliz estaré”. AMÉN '
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