Judas, el que También le Entregó, I
“¿Qué me queréis dar y yo os lo entregaré?” Mt. 26:15\n\nEn la lista de apóstoles es siempre mencionado al final, siendo conocido como Judas Iscariote, el que le entregó. Su nombre es una forma del nombre Judá que tiene un doble significado: “guiado por Jehová” y “alabado”. ¡Qué paradoja! No fue guiado por Dios sino por el mismo Satanás, y aún en la actualidad su nombre es objeto de deshonra, nunca de alabanza. Aparentemente era de Kerioth, una humilde ciudad el sur de Judea, era el único apóstol que no venía de Galilea. Podemos verle en 1) su relación con la bolsa, 2)su relación con los discípulos y 3)su relación con Jesús. \n\n1)Su relación con la bolsa LA OFRENDA. No podemos sino destacar su capacidad para los números. Su ministerio estaba relacionado con su capacidad, no con su destino. No debemos creer que quienes son numerofílicos son más corruptibles que los que no saben nada de administración. No es la administración del dinero lo que le llevó a vender a Jesús, sino el amor al dinero: “porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores” (1ª Tim. 6:10).\n\nEl slogan de su vida era “¿qué me queréis dar?” (Mt. 26:15). Daniel Martinez (San Luis) dijo en su estilo particular: “Hay hermanos de 2 tribus diferentes. Están quienes son de la tribu de Dan porque dan y dan y dan; pero están aquellos que son de la tribu de Isacar y sacar y sacar”. Si debiéramos buscar un ejemplar de esta tribu éste sería Judas, pues él “teniendo la bolsa, sustraía de lo que se echaba en ella” (Jn. 12:6). ¿Cómo saber si hay rastros de este apóstol en mi vida?. Hay 2 características que reflejan un corazón ladrón para con Dios: a) juzgar la administración de otros b) hacer inversiones egoístas.\n\na- Juzgando la administración de otros (Jn.12:1-8). Maria de Betania había tomado un perfume de nardo puro, de mucho precio, y lo había derramado en los pies de Jesús. Y en medio de esa atmósfera de adoración Judas dice: “¡¡Qué desperdicio!! Este perfume se podría haber vendido por 300 denarios y dado a los pobres”. ¿Te parece conocida la frase? Tal vez hayas escuchado algo parecido, o de tus mismos labios salió el veredicto. Judas pretendió ser juez de la administración de María. \n\nb- Haciendo la peor inversión (Mt. 26:14-16). Después del incidente en Betania, el discípulo traidor se fue a hacer un negocio con los religiosos judíos. Vendió a Jesús por unas miserables 30 piezas de plata. ¿Qué valor tenía para Judas el perfume de María? 300 denarios, ¿a cuanto cotizó el tesoro del cielo, Jesús? 30 piezas de plata. “¡hermoso precio con que me han apreciado!” (ver Zacarías 11:12-13).\n\nHOY es tiempo de hacer un arqueo de caja de los valores invertidos en el corazón. Y si me permites te haré una pregunta ¿a qué tribu perteneces?'