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Hola, es un gusto saludarles nuevamente desde esta columna. Como ustedes saben este mes empieza el Mundial de Fútbol en Corea-Japón e inicialmente estaba pensando escribir al respecto pero me siento mas inclinado a escribir en otra dirección.\n\nMe gustaría empezar con esta frase, “Al mundo le falta un tornillo, que venga un mecánico a ver si lo puede arreglar...” Cuando escribió esto en 1932, Enrique Cadícamo no imaginó que 70 años más tarde, en Argentina por ejemplo en un otoñal fin de semana de fútbol, a quienes pareció faltarles un tornillo fue a varios jugadores, pues en varias canchas se viera tanta locura junta que mecánicos, psicólogos, analistas e hinchas quedaron boquiabiertos. ¿Porque tantas agresiones, peleas entre jugadores?, ¿Están todos locos?.\nDespués de esos hechos, en uno de los diarios locales, un psicólogo del deporte, Darío Mendelshon sostiene que \"el fútbol es un espejo maravilloso para reflejar la violencia social\".\nY si continuamos hilando fino, podríamos ver que estos hechos de violencia suceden mas y mas en otros países tambien, aunque en este mes, no vamos hablar sobre la violencia en el deporte, si deseo sembrar en ustedes que como iglesia debemos empezar a tomar conciencia de esto y elaborar alguna respuesta cristiana. \n\nA la verdad, talvez el tornillo que falta es empezar un nuevo ciclo de transmisión de valores a los niños que practican deporte, junto con la realidad estadística del 2000, en donde se calculaba que habían 1.892.563.211 niños en el mundo, me ha motivado a presentarles a ustedes, una nueva propuesta de ministerio del deporte para la iglesia local: \n\n
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Antorchero Encendido de los Torneos
¿En que se beneficia la iglesia participante?
- Adquiere una nueva herramienta evangelística para alcanzar la niñez de su barrio.
- Su liderazgo es capacitado para bendecir su iglesia.
- Los niños del barrio se identifican con la iglesia a través de esta atractiva actividad.
- Moviliza a los adolescentes y jóvenes a servir en su iglesia local.
- Crea un espacio para relacionarse con otros niños cristianos de la zona.