La Gracia  vs.  La Ley
Si vamos a ver a esta generación a los pies del Rey de Reyes es necesario vivir la Gracia. Quiero que recordemos juntos una historia llena del amor del Cordero de Dios, ésta se encuentra en Lucas 7:36-50...\n\nSimón el Fariseo invitó a Jesús a su casa, en este entorno este hombre representa a la religiosidad. Seguramente Él preparó lo mejor, la vajilla más hermosa, los sirvientes con las ropas más elegantes, y además invitó a lo más distinguido de la sociedad. Pero en el afán de impresionar a Jesús, olvidó lo primero, \"que Él nos amó primero\".\n\nCreo que muchos nos podemos identificar con Simón, siempre haciendo un gran esfuerzo para agradar al Señor, pasamos el tiempo y gastamos nuestra vida en tratar de agradar a Dios. Pero en búsqueda de fórmulas para ser aceptados por Dios olvidamos que ÉL nos amó tanto que mandó a su hijo, Cristo, para pagar nuestras deudas para que através de ÉL podamos ser aceptados.\n\nRecuerdo a un joven decir: tenemos que predicar para \"ganar la salvación\". Esto es porque hemos sido enseñados a obtener los favores del Altísimo por medio de las buenas obras, no hay nada de malo en hacer buenas obras, el error se encuentra en hacerlas para obtener algo de parte de Dios y no por Gratitud.\n\nEn esta historia encontramos algo mucho más sublime y ésto lo vemos en una mujer que era pecadora (como todos nosotros), podemos pensar que ella era una prostituta de lo despreciado por la sociedad. Pero ella sabía que el Maestro estaba en casa del fariseo, tomó un frasco de alabastro y ungió a Jesús con Él. La Biblia nos enseña en 1 Cor. 1:26-30, que Él ha puesto sus ojos en lo necio, lo débil, lo vil y lo menospreciado para usarlo para su Gloria. Así que si hoy servimos a Dios es por que Él nos ha visto con misericordia.\n\nElla dio lo mejor que podía dar, su corazón. Sin usar palabras, sólo con sus lágrimas, su cabello y el doblar sus rodillas. Jesús (la gracia) respondió con perdón, el fariseo (la ley) respondió con condenación.\n\nPermanecemos bajo la ley cuando buscamos agradar a Dios haciendo cosas pero aceptamos Su gracia cuando reconocemos que nos amó, nos ama y nos amará y en respuesta le adoremos con el corazón.\n\nHoy necesitamos vivir en la Gracia de Dios que nos libera, no por nuestros méritos sino por los de Cristo en la cruz del Calvario, y dar lo mejor que tenemos: nuestro corazón y nuestra adoración, al igual que esta mujer.\n\n
¡Al vivir la gracia dejamos atrás la condenación y cambiaremos al mundo!
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