La Mejor Estadística
UN INFORME REVELA QUE LA POBLACIÓN MUNDIAL CRECE 77 MILLONES CADA AÑO. Según las proyecciones estadísticas para el año 2050, habrá dos ancianos por cada niño. La expectativa de vida se elevará de 63 a 75 años en los países pobres y de 75 a 82 en los ricos.\n\nAl leer estos informes vino a mi memoria el salmo de Moisés. Se trata del Salmo 90 que trata de la eternidad de Dios y la transitoriedad del hombre. Comienza hablando de que generación tras generación el pueblo de Dios se ha desarrollado en el secreto de Dios, y que el dueño del crecimiento es el Dios eterno. Su tiempo se extiende desde el siglo y hasta el siglo. Que para él 1000 años es como el día de ayer que pasó. Y da su estadística de mortalidad “Los días de nuestra edad son setenta años; y si en los más robustos son ochenta años, con todo su fortaleza es molestia y trabajo, porque pronto pasan, y volamos” (v10). Moisés fue llamado por Dios a los 80 años, y todo el éxodo y la obra de Moisés se realizaron entre los años 80 y los 120 de este varón de Dios. Le recuerdo lo que revelaban los datos estadísticos de ese tiempo: los pobres llegaban a los 70 y los ricos a los 80. No es muy diferente de lo que dice la ONU en nuestro siglo 21. Mientras muchos se preocupan por contar los números de días y años, Moisés nos enseña que debemos saber cómo contabilizar nuestros días para que traigamos al corazón sabiduría. Si usted es un anciano o una anciana, Dios tiene mucho para hacer con usted y en usted, si eres un joven Dios desea que apuntes tu vida en su voluntad.\n\nAl momento de escribir este artículo los titulares de algunos diarios dicen “a siete semanas de la elección presidencial” y otros resaltan “le dan 10 días a Saddam para desarmarse”. Es que muchos medios de comunicación apelan a la cuenta regresiva para captar nuevos lectores; es el recurso del “tiempo que resta”. Pero por un momento reflexionemos en nosotros como cristianos y “el tiempo que resta”. No pensemos en cuantos años vamos a vivir, eso no lo sabemos; pero sí podemos decidir cómo los vamos a vivir. Un escritor decía: “Cuando tú vienes al mundo todos sonríen y solamente tú lloras, vive la vida de tal forma que el día de tu muerte, todos lloren y sólo tú sonrías” y el apóstol Pedro declara: “No vivamos el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios” ¿Y cual es la voluntad de Dios? La voluntad de Dios “es nuestra santificación” (1ª Ts. 4:3), “que demos gracias a Dios en todo” (1ª Ts. 5:18), “hacer el bien aun a quienes nos maltratan” (1ª P. 2:15), “orar por todos los hombres” (1ª Tim. 2:1-3), “la salvación de todos los hombres” (1ª Tim. 2:4) y en definitiva la voluntad de Dios son todos los mandamientos y principios que se encuentran en la Palabra inspirada.\n\nLa suma de nuestros días está señalada en el DNI y reflejado en las canas y las arrugas que muchas veces queremos ocultar, pero el tiempo que resta no lo conocemos. Redimamos bien el tiempo, aprovechemos las oportunidades para que el tiempo que resta sume para la eternidad, y seamos para Dios la mejor estadística.'