Levantando y Preparando Una Nueva Generación

Introducción: una retrospectiva del pueblo de Israel.\n\n\"Y se levantó despuĆ©s de ellos otra generación que no conocĆ­a a JehovĆ”, ni la obra que Ć©l habĆ­a hecho por Israelā€. \nJue. 2:10.\n\nĀæQuĆ© es una generación? Es el intervalo de tiempo entre el nacimiento de los padres y el de sus hijos, que suele establecerse en 30 aƱos. Todos los hijos de una determinada pareja se consideran miembros de una misma generación, aunque presenten una diferencia de edad de bastantes aƱos. \nPara poder entender este texto debemos realizar una retrospectiva de la historia del pueblo de Israel.\nIsrael no era un pueblo comĆŗn, no era como los otros pueblos, ya que su fundador fue, es y serĆ” Dios. La nación israelita nació en la mente y el corazón de Dios, dentro de sus planes y de su voluntad, ya que Dios tenĆ­a un propósito con el pueblo.\n\nā€œPorque eres pueblo santo a JehovĆ” tu Dios, y JehovĆ” te ha escogido para que le seas un pueblo Ćŗnico de entre todos los pueblos que estĆ”n sobre la tierraā€.\nDt. 14:2.\n\nCompĆ”rese con:\n\nā€œY JehovĆ” ha declarado hoy que tĆŗ eres pueblo suyo, de su exclusiva posesión, como te lo ha prometido, para que guardes todos sus mandamientos;\na fin de exaltarte sobre todas las naciones que hizo, para loor y fama y gloria, y para que seas un pueblo santo a JehovĆ” tu Dios, como Ć©l ha dichoā€.\nDt. 26:18-19.\n\nDios fundó la nación israelita con un hombre anciano y una mujer estĆ©ril; fundo el pueblo por milagro y dio una palabra contundente y poderosa:\n\nā€œY harĆ© de ti una nación grande, y te bendecirĆ©, y engrandecerĆ© tu nombre, y serĆ”s bendiciónā€.\nGn. 12:2.\n\nEsta es parte de la palabra dada a Abraham, el padre de nación israelita, en la cual anunciaba el futuro de gloria de la nación.\nDios llegado el tiempo del cumplimiento empezó a poner por obra su palabra; y nació Isaac y Jacob; y de Jacob, que es Israel nacieron los doce patriarcas que dieron lugar a las doce tribus de Israel.\nDentro del plan de Dios JosĆ© fue vendido por sus hermanos a Egipto en donde por la mano e intervención de Dios llegó a ser el segundo hombre de la nación; y ese reino insignificante se transformó en uno de los imperios mĆ”s grande y floreciente de toda la tierra.\nPasado el tiempo, el resto de la familia descendió a Egipto en busca de comida y se quedaron allĆ­ por 450 aƱos, pues Dios bendijo a Egipto para preservar a su pueblo, por eso JosĆ© fue enviado allĆ­, incluso allĆ­ se menciona la promesa de Dios a Abraham, ya que cuando Jacob bendice a JosĆ© suelta una palabra poderosa:\n\n...ā€el Angel que me liberta de todo mal, bendiga a estos jóvenes; y sea perpetuado en ellos mi nombre, y el nombre de mis padres Abraham e Isaac, y multiplĆ­quense en gran manera en medio de la tierraā€.\nGn. 48:16.\n\nHagamos un alto y analicemos este pasaje, ya que es muy importante y lleno de una gran riqueza.\nUna de las cosas que menciona, entre otras muy profundas, es lo tocante a la identidad, Jacob dice que ellos debĆ­a ser perpetuado su nombre y el de sus padres, ya que ellos eran los receptores de las promesas de Dios para la formación de una nación diferente a todas las demĆ”s, y quien iban a ser benditas todas las naciones de la tierra.\nOtro punto que menciona es una orden, la de multiplicarse en medio de la tierra, la de abarcar el territorio, no dejar espacio sino conquistar y poseer, ya que un espacio vacĆ­o puede ser motivo para la derrota.\n\nā€œRama fructĆ­fera es JosĆ©,\nRama fructĆ­fera junto a una fuete,\nCuyos vĆ”stagos se extienden sobre el muro...\nLas bendiciones de tu padre\nFueron mayores que las bendiciones de mis progenitores;\nHasta el termino de los collados eternos\nSerĆ”n sobre la cabeza de JosĆ©,\nY sobre la frente del que fue apartado de entre sus hermanosā€.\nGn. 49:22, 26.\n\nCompĆ”rese con:\n\nā€œA JosĆ© dijo:\nBendita de JehovĆ” sea tu tierra,\nCon lo mejor de los cielos, con el rocĆ­o.\nY con el abismo que estĆ” abajo.\nCon los mĆ”s escogidos frutos del sol,\nCon el rico producto de la luna,\nCon el fruto mĆ”s fino de los montes antiguos,\nCon la abundancia de los collados eternos,\nY con las mejores dĆ”divas de la tierra y su plenitud;\nY la gracia del que habitó en la zarza\nVenga sobre la cabeza de JosĆ©,\nY sobre la frente de aquel que prĆ­ncipe entre sus hermanos.\nComo el primogĆ©nito de su toro es su gloria,\nY sus astas como astas de bĆŗfalo;\nCon ellas acornearĆ” a los pueblos juntos hasta los fines de la tierra;\nEllos son los diez millares de EfraĆ­n,\nY ellos son los millares de ManasĆ©sā€.\nDt. 33:13-17.\n\nPodemos decir que estos dos pasajes hablan del futuro de superabundancia para la generación venidera, ya que si nos podemos a analizar cada uno de los puntos que mencionan no podrĆ­amos terminar, ya que son grandes promesas un mayor contenido.\nNótese que estos pasajes hablan y hacen mención a las generaciones, de las bendiciones que debĆ­an transmitir una generación a otra, ya que se debĆ­a tener en claro aquello que Dios habĆ­a dicho acerca de crear de ellos una nación grande.\nLuego del perĆ­odo de JosĆ©, sobreviene el tiempo de esclavitud; y Dios levanta a MoisĆ©s como el libertador del pueblo, y por medio de Ć©l lo saca de Egipto, con mano poderosa, se inicia el periodo de la independencia.\nTodo esto lo podemos ver en el libro de Exodo, que nos narra todos estos acontecimientos.\nPero el pueblo estaba contaminado con Egipto y Dios tenĆ­a que sacarlo de su corazón; ya que cuando llegaron al lĆ­mite con la tierra prometida no pudieron entrar porque esa generación no estaba lista, ya que no se habĆ­a descontaminado de Egipto y tuvieron que estar 40 aƱos vagando por el desierto hasta que toda esa generación murió, pues no podĆ­an heredar la tierra con un corazón intoxicado.\nSi vemos con atención el Libro de NĆŗmeros es el libro de las quejas del pueblo; y esto hizo que se quedarĆ”n en el camino, y una generación hizo que otra se viera atrasada en el cumplimiento de las promesas de Dios.\n\nā€œEntonces toda la congregación gritó, y dio voces; y el pueblo lloró aquella noche.\nY se quejaron contra MoisĆ©s y contra Aarón todos los hijos de Israel; y les dijo toda la multitud: Ā”OjalĆ” muriĆ©ramos en la tierra de Egipto; o en este desierto ojalĆ” muriĆ©ramos!\nĀæY por quĆ© nos trae JehovĆ” a esta tierra para caer a espada, y que nuestras mujeres y nuestros niƱos sean por presa’ ĀæNo nos serĆ­a mejor volvernos a Egipto?\nY decĆ­an el uno al otro: Designemos un capitĆ”n, y volvĆ”monos a Egipto...\nMas tan ciertamente como vivo yo, y mi gloria llena toda la tierra,\ntodos los que vieron mi gloria y mis seƱales que he hecho en Egipto y en el desierto, y me han tentado ya diez veces, y no han oĆ­do mi voz,\nno verĆ”n la tierra de la cual jurĆ© a sus padres; no, ninguno de los que me han irritado la verĆ”.\nPero a mi siervo Caleb, por cuanto hubo en Ć©l otro espĆ­ritu, y decidió ir en pos de mĆ­, yo le meterĆ© en la tierra donde entró, y su descendencia la tendrĆ” en posesión...\nEn este desierto caerĆ”n vuestros cuerpos; todo el nĆŗmero de los que fueron contados de entre vosotros, de veinte aƱos arriba, los cuales han murmurado contra mĆ­.\nVosotros a la verdad no entrareis en la tierra, por la cual alcĆ© mi mano y jurĆ© que os harĆ­a habitar en ella; exceptuando Caleb hijo de Jefone, y JosuĆ© hijo de Num.\nPero a vuestros niƱos, de los cuales dijisteis que serĆ­an por presa, yo los introducirĆ©, y ellos conocerĆ”n la tierra que vosotros despreciasteis.\nEn cuanto a vosotros, vuestros cuerpos caerĆ”n en el desierto.\nY vuestros hijos andarĆ”n pastoreando en el desierto cuarenta aƱos,\nY ellos llevarĆ”n vuestras rebeldĆ­as, hasta que vuestros cuerpos sean consumidos en el desierto.\nConforme al nĆŗmero de los dĆ­as, de los cuarenta dĆ­as en que reconocisteis la tierra, llevareis vuestras iniquidades cuarenta aƱos, una aƱos por cada dĆ­a; y conocerĆ©is mi castigo.\nYo JehovĆ” he hablado; asĆ­ harĆ© a toda esta multitud perversa que se ha juntado contra mĆ­; en este desierto serĆ”n consumidos, y ahĆ­ morirĆ”nā€.\nNm. 14:1-4, 21-24, 29-35.\n\nConsidero a estos hechos como uno de los mĆ”s oscuros de la historia de Israel, pongĆ”monos por un momento en la situación, estaban por entrar a la tierra, enviaron a los espĆ­as que trajeron las pruebas de que la tierra muy buena, pero en vez de atender a las promesas de Dios se dejaron intimidar, y no sólo esto sino que esto los llevo maldecir a sus hijos; y por ellos sus hijos se vieron privados de disfrutar la buena tierra que Dios ponĆ­a en sus manos.\nDios viendo que esta generación no estaba lista ni iba a estarlo tuvo que tomar una decisión muy dura, la de esperar que cada uno de ello muriera para que sus hijos, luego de cuarenta aƱos pudieran entrar a la tierra bajo el liderazgo de JosuĆ©(c/ Dt. 1:34-40).\nCuando pasaron los cuarenta aƱos la nueva generación es introducida en la tierra, pero antes MoisĆ©s realiza la recapitulación de la Ley y las Promesas de Dios para que la nueva generación sepa cual es su destino; ya que tenĆ­a que saber que ellos habĆ­an sido formados por Dios dentro de su voluntad y planes para crear una nación santa y especial sobre todas las naciones de la tierra. \nLuego de que el pueblo cruza el JordĆ”n se produce un hecho sumamente importante en la historia del pueblo:\n\nā€œEn aquel tiempo JehovĆ” dijo a JosuĆ©: Hazte cuchillos afilados, y vuelve a circuncidar la segunda vez a los hijos de Israel.\nY JosuĆ© se hizo cuchillo afilados, y circuncidó a los hijos de Israel en el collado de Aralot.\nEsta es la causa por la cual JosuĆ© los circuncidó: Todo el pueblo que habĆ­a salido de Egipto, los varones, todos los hombres de guerra habĆ­an muerto en el desierto, por el camino, despuĆ©s que salieron de Egipto.\nPues todos los del pueblo que habĆ­an salido, estaban circuncidados; mas todo el pueblo que habĆ­a nacido en el desierto, por el camino, despuĆ©s que hubieron salido de Egipto, no estaba circuncidado.\nPorque los hijos de Israel anduvieron por el desierto cuarenta aƱos, hasta que todos los hombres de guerra que habĆ­an salido de Egipto fueron consumidos, por cuanto no obedecieron a la voz de JehovĆ”; por lo cual JehovĆ” les juró que no les dejarĆ­a ver la tierra de la cual JehovĆ” habĆ­a jurado a sus padres que nos la darĆ­a, tierra que fluye leche y miel.\nA los hijos de ellos, que Ć©l habĆ­a hecho suceder en su lugar, JosuĆ© los circuncidó; pues eran incircuncisos, porque no habĆ­an sido circuncidado por el camino.\nY cuando acabaron de circuncidar a toda la gente, se quedaron en el mismo lugar en el campamento, hasta que sanaron.\nY JehovĆ” dijo a JosuĆ©: Hoy he quitado de vosotros el oprobio de Egipto; por lo cual el nombre de aquel lugar fue llamado Gilgal(Heb. ā€œgalalā€, rodar), hasta hoy.\nY los hijos de Israel acamparon en Gilgal, y celebraron la pascua a los catorce dĆ­as del mes, por la tarde, en los llanos de Jericó.\nAl otro dĆ­a de la pascua comieron del fruto de la tierra, los panes sin levadura, y el mismo dĆ­a espigas nuevas tostadas.\nY el manĆ” cesó el dĆ­a siguiente desde que comenzaron a comer del fruto de la tierra; y los hijos de Israel nunca mĆ”s tuvieron manĆ”, sino que comieron de los frutos de la tierra de CanaĆ”n aquel aƱos(c/Ex. 16:35)ā€.\nJos. 5:2-12.\n\nĀæQuĆ© es la circuncisión? Es una operación quirĆŗrgica para extirpar todo o parte del prepucio del varón humano. La circuncisión de los varones ha sido una prĆ”ctica muy extendida como rito religioso desde Ć©pocas remotas. Rito iniciĆ”tico del judaĆ­smo, la circuncisión tambiĆ©n la practican los musulmanes, para los que representa una purificación espiritual. Aunque sus orĆ­genes no se conocen, la mĆ”s temprana evidencia de la prĆ”ctica data del antiguo Egipto (2300 a.C.), donde se cree que fue utilizada originalmente para diferenciar a los esclavos varones. En la Ć©poca de la conquista romana de Egipto (30 a.C.), esta prĆ”ctica tenĆ­a un significado simbólico y sólo sacerdotes circuncidados podĆ­an oficiar ciertos servicios religiosos.\nEn la tradición religiosa judĆ­a, la circuncisión de niƱos varones se requiere como parte de la alianza de Abraham con Dios. SegĆŗn la ley levĆ­tica, cada varón judĆ­o tenĆ­a que ser circuncidado el octavo dĆ­a despuĆ©s de su nacimiento bajo pena de ostracismo por parte de la congregación de Israel. Los judĆ­os emplean un mohel, un hombre que tiene la necesaria experiencia quirĆŗrgica y el conocimiento religioso. DespuĆ©s de una oración ritual, el mohel circuncida al niƱo dĆ”ndole un nombre y bendiciĆ©ndolo.\nEsto es una purificación, es la seƱal de la alianza entre Dios y su pueblo, Dios querĆ­an un pueblo distinto y libre.\nDios tuvo que sacar el oprobio de Egipto, tuvo que descontaminar el corazón de toda esa nueva generación para que no cometan el error de sus padres. Eso fue los primero que hizo antes de empezar la campaƱa de conquista y posesión de la tierra.\nEs interesante destacar que luego de esta purificación viene la celebración de la pascua y el disfrute de los frutos de la tierra.\nSi examinamos la Biblia notaremos que en el pasado hubo tambiĆ©n otras purificaciones del pueblo como requisito para acercarse a Dios vĆ©ase: Gn. 35:1-5 c/ 31:19, 30, 32, 34-35; Ex. 19: 10-11, 14-17.\nLuego de todos estos eventos podemos ver una gran campaƱa de conquista y posesión, hasta que llegamos al periodo de los Jueces, que segĆŗn algunos estudiosos de la Biblia es el perĆ­odo de apostasĆ­a de Israel.\n\n\nEl error de JosuĆ©: No ocuparse de la generación futura.\n\nPero es interesante destacar que el periodo de decadencia que se visualiza en el libro de los Jueces se inicia mucho antes en el tiempo, en la generación de JosuĆ©.\nNo podemos negar que JosuĆ© es un gran hombre de Dios, desde su juventud fue siervo intimo de MoisĆ©s, llamado y delegado por Dios a ocupar el cargo de lĆ­der y guĆ­a del pueblo y con la misión de introducir a la tierra la nueva generación de israelitas.\nPero JosuĆ© cometió un error fatal a lo mejor no para Ć©l ni para su generación, ya que perdió la visión en los Ćŗltimos dĆ­as de su ministerio; ya que olvido que Dios le habĆ­a puesto por lĆ­der y guĆ­a de la nación.\nPero los problemas se iniciaron antes de esto, compare los siguientes textos: \n\nā€œMas a los jebuseos que habitaban en JerusalĆ©n, los hijos de JudĆ” no pudieron arrojarlos; y ha quedado el jebuseo en JerusalĆ©n con los hijos de JudĆ” hasta hoyā€.\nJos. 15:63(c/ Jue. 1:17-21).\nā€œPero no arrojaron al cananeo que habitaba en Gezer; antes quedó el cananeo en medio de EfraĆ­n hasta hoy, y fue tributarioā€.\nJos. 16:10(c/ Jue. 1:29).\nā€œMas los hijos de ManasĆ©s no pudieron arrojar a los de aquellas ciudades; y el cananeo persistió en habitar en aquella tierra.\nPero cuando los hijos de Israel fueron lo suficientemente fuertes, hicieron tributario al cananeo, mas no lo arrojaronā€.\nJos. 17:12-13(c/ Jue. 1:27-28).\n\nNótese que algo que se repite es que el pueblo no arrojó al habitante de aquella tierra, siendo que el mandato de Dios con respecto a estos era contundente, no podĆ­an habitar con ellos, ya que los contaminarĆ­an con sus costumbres y pecados; y Dios los querĆ­a santos porque deseaba hacer de ellos una nación grande, santa y bendecida.\nSi apreciamos el primer pasaje veremos que se menciona a los jebuseos, estos eran los habitaban en lo que era JerusalĆ©n; y que los hijos de Israel no pudieron expulsar, es interesante apreciar que ellos perduraron hasta los dĆ­as del rey David, quien en definitiva los derroto y los expulso definitivamente del territorio de la nación, ya que ellos con sus costumbres, Ć­dolos y pecados estaban enquistados en medio del pueblo como un tumor maligno(c/ 2ĀŖSa. 5:6-10, 1ĀŖCro. 14:1-2).\nLamentablemente todas estas eran victorias a medias que traerĆ­an consecuencias terribles sobre la nación; y esta generación a la que JosuĆ© pertenecĆ­a y de la cual era lĆ­der no se dio cuenta.\nSi avanzamos y vemos el libro de los Jueces veremos que Dios tiene que llamarle la atención al pueblo y decirles que se habĆ­a desviado de su camino por no haber echado al morador de la tierra(Jue. 1:30-36, 2:1-5).\nPero algo interesante este pasaje:\n\n...ā€pero dejaron ir a aquel hombre con toda su familia.\nY se fue el hombre a la tierra de los heteos, y edifico una ciudad a la cual llamó Luz; y este es su nombre hasta hoyā€.\nJue. 1:25ĀŖ-26.\n\nEllos dejaron sólo un hombre y este fundó una ciudad, esto es muy interesante, porque si se deja un solo enemigo en pie, este irĆ” y se encargarĆ” de reorganizar sus fuerzas y contaminar todo de nuevo.\nPero regresemos a JosuĆ©, pues el punto que terminó de desencadenar la decadencia fue que Ć©l perdió la visión de guiar y dirigir a la nación:\n\nā€œY si mal os parece servir a JehovĆ”, escogeos hoy a quien sirvĆ”is; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del rĆ­o, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitĆ”is; pero yo y mi casa serviremos a JehovĆ”ā€.\nJue. 24:15.\n\nY esto que parece todo una lección de vida; es una media verdad, que como toda media verdad es peor que la mentira, Dios no puso a JosuĆ© sólo delante de su familia, lo puso como lĆ­der y guĆ­a del pueblo, tenĆ­a la misión de llevarlo y conducirlo en el camino correcto para que pudiera lograr el objetivo para el cual Dios habĆ­a fundado la nación, pero JosuĆ© se desvió, ya que literalmente lo que le dijo al pueblo fue: ā€œno me importa lo que ustedes hagan, si siguen a Dios o no, pero yo si lo voy a hacerā€. Este fue el peor error de JosuĆ©, olvido su rol, por lo cual fue llamado y escogido por Dios.\nEs interesante destacar que MoisĆ©s se dedico a guiar y ministrar a la nueva generación recapitulando la ley para que ellos, que no habĆ­an visto todo lo que los que habĆ­an salido de Egipto habĆ­a visto pudieran saber para lo cual Dios los habĆ­a formado; pero no vemos esto en el ministerio de JosuĆ©, ya que el no ministró a la nueva generación, ni Ć©l ni sus pares y esto trajo serios problemas en el futuro.\n\n\nUna generación que no conocĆ­a a Dios.\n\nLuego el se retira y muere al igual que sus contemporĆ”neos; y es entonces que sucede lo que leemos al principio:\n\n...ā€Y se levantó despuĆ©s de ellos otra generación que no conocĆ­a a JehovĆ”, ni la obra que Ć©l habĆ­a hecho por Israelā€. \nJue. 2:10.\n\nY esto es algo terrible, pues nos habla de la pero de las ignorancias, ya que se levantó una generación que no conocĆ­a nada acerca de Dios, y no se estĆ” hablado de una nación pagana, sino del pueblo que Dios habĆ­a fundado para sus propósitos, ĀæQuĆ© es lo que paso?\nĀæDónde estaban los lĆ­deres de la nación, los sacerdotes, levitas, incluso en dónde estaban los padres que no guiaron a sus hijos en la Ley de Dios?\n\nā€œY busquĆ© entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mĆ­, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallĆ©.\nPor tanto, derramĆ© sobre ello mi ira; con el ardor de mi ira los consumĆ­; hice volver el camino de ellos sobre su propia cabeza, dice JehovĆ” el SeƱorā€.\nEz. 22:30.\n\nEste es un estado terrible y nosotros tambiĆ©n estamos en peligro de caer en el, ya que sino guiamos a la nueva generación esta puede torcer y errar el camino y desviarse.\nNo hablamos tan sólo de una generación en edad, sino tambiĆ©n de una generación espiritual.\nCompĆ”rese con:\n\nā€œDespuĆ©s oĆ­ la voz del SeƱor, que decĆ­a: ĀæA quiĆ©n enviarĆ©, y quiĆ©n irĆ” por nosotros? Entonces respondĆ­a yo: Heme aquĆ­, envĆ­ame a mĆ­ā€.\nIs. 6:8.\n\nSomos responsables de la nueva generación; ĀæQuĆ© estamos haciendo para que no ocurra lo que nos cuenta el libro de Jueces? No podemos eludir nuestra responsabilidad, no podemos escapar a ellas, ni jóvenes ni mayores, todos somos responsables. Cuando vemos el fracaso en vez de juzgar y excusarnos tenemos que preguntarnos ĀæQuĆ© hice yo para que eso no sucediera(si es que hice algo)?\nLa falta de conocimiento es el motivo de la ruina del pueblo de Dios:\n\nā€œMi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echarĆ© del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, tambiĆ©n yo me olvidarĆ© de tus hijosā€.\nOs. 4:6.\n\nEl pueblo al no tener una identidad y una mentalidad clara como nación se desvió y fue contaminada por lo que pasaba a su alrededor, se intoxico.\nPero ĀæCómo era esta nueva generación que se habĆ­a levantado?\nY lamentablemente muy lejana a lo que Dios habĆ­a planeado; ya que se encontraba en la miseria, empobrecida, saqueada, oprimida, despojada, sumida en la oscuridad de la idolatrĆ­a y el dolor; haciendo lo que bien le parecĆ­a.\nEra una generación que no conocĆ­a a Dios ni su obra.\n\n...ā€Y se levantó despuĆ©s de ellos otra generación que no conocĆ­a a JehovĆ”, ni la obra que Ć©l habĆ­a hecho por Israelā€. \nJue. 2:10.\n\nEra una generación alejada de Dios.\n\nā€œDespuĆ©s los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos de JehovĆ”, y sirvieron a los baales.\nDejaron a JehovĆ” el dios de sus padres, que los habĆ­a sacado de la tierra de Egipto, y se fueron tras otros dioses, los dioses de los pueblos que estaban en sus alrededores, a los cuales adoraron; y provocaron a ira a JehovĆ”.\nY dejaron a JehovĆ”, y adoraron a Baal y a Astarotā€.\nJue. 2:11-13.\n\nEmpobrecida y robada por el enemigo.\n\nā€œY se encendió contra Israel el furor de JehovĆ”, el cual los entregó en manos de robadores que los despojaron, y los vendió en mano de sus enemigos de alrededor; y no pudieron ya hacer frente a sus enemigos.\nPues sucedĆ­a que cuando Israel habĆ­a sembrado, subĆ­an los madianitas y amalecitas y los hijos del oriente contra ellos; subĆ­an y los atacaban.\nY acampando contra ellos destruĆ­an los frutos de la tierra, hasta llegar a Gaza; y no dejaban quĆ© comer en Israel, ni ovejas, ni bueyes, ni asnos.\nPorque subĆ­an ellos y sus ganados, y venĆ­an con sus tiendas en grande multitud como langostas; ellos y sus camellos eran innumerables; asĆ­ venĆ­an a la tierra para devastarla.\nDe este modo empobrecĆ­a Israel en gran manera por causa de Madian...ā€.\nJue. 2:14, 6:3-6ĀŖ.\n\nDerrotada.\n\nā€œPor donde quiera que salĆ­an, la mano de JehovĆ” estaba contra ellos para mal, como JehovĆ” habĆ­a dicho, y como JehovĆ” se lo habĆ­a jurado; y tuvieron gran aflicciónā€.\nJue. 2:15.\n\nOprimida y afligida.\n\nā€œEntonces los hijos de Israel clamaron a JehovĆ”, porque aquĆ©l tenĆ­a novecientos carros herrados, y habĆ­a oprimido con crueldad a los hijos de Israel por veinte aƱos.\nPero los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos de JehovĆ”, y sirvieron a los baales y a Astarot, a los dioses de Siria, a los dioses de Sidón, a los dioses de Moab, a los dioses de los hijos de Amón a los dioses de los filisteos; y dejaron a JehovĆ”, y no le sirvieron.\nY se encendió la ira de JehovĆ” contra Israel, y los entregó en mano de los filisteos, y en mano de los hijos de Amón;\nLos cuales oprimieron y quebrantaron a los hijos de Israel en aquel tiempo dieciocho aƱos, a todos los hijos de Israel que estaban al otro lado del JordĆ”n en la tierra del amorreo, que estĆ” en Galaad.\nY los hijos de Amón pasaron el JordĆ”n para hacer tambiĆ©n guerra contra BenjamĆ­n y la casa de EfraĆ­n, y fue afligido Israel en gran maneraā€.\nJue. 4:3, 10:6-9.\n\nIngrata.\n\nā€œni se mostraron agradecidos con la casa de Jerobaal, el cual es Gedeón, conforme a todo el bien que Ć©l habĆ­a hecho a Israelā€.\nAhora, pues, si con verdad y con integridad habĆ©is procedido en hacer rey a Abimelec, y si habĆ©is actuado bien con Jerobaal y con su casa, y si le habĆ©is pagado conforme a la obra de sus manos\n(porque mi padre peleó por vosotros, y expuso su vida al peligro para libraros de mano de MadiĆ”n,\ny vosotros os habĆ©is levantado hoy contra la casa de mi padre, y habĆ©is matado a sus hijos, setenta varones sobre una misma piedra; y habĆ©is puesto por rey sobre los hijos de Siquem a Abimelec hijo de su criada, por cuanto es vuestro hermano)ā€....\nJue. 8:35, 9:16-18.\n\nHaciendo lo que mejor le parece. Y esto fue consecuencia de la actitud de JosuĆ©.\n\nā€œEn aquellos dĆ­as no habĆ­a rey en Israel; cada uno hacĆ­a lo que bien le parecĆ­a.\nEn estos dĆ­as no habĆ­a rey en Israel; cada uno hacĆ­a lo que bien le parecĆ­aā€.\nJue. 17:6, 21:25.\n\nEs interesante destacar que esta es la generación de los hijos de JosuĆ©, de ese mismo JosuĆ© que dijo que ƉL Y SU CASA IBAN A SERVIR A JehovĆ”, ĀæDónde habĆ­a quedado esta declaración tan sublime(y que a muchos tanto les gusta, y de la cual aĆŗn se han escrito canciones), si sus propios hijos era parte de una generación que no conocĆ­a a Dios? Porque no dice que los hijos de JosuĆ© hayan sido la excepción conociendo a Dios; ya que dice que se levanto una generación que no conocĆ­a a Dios; entonces podemos decir que ni los hijos de JosuĆ© conocĆ­an a Dios ni las obras que Ć©l habĆ­a hecho por Israel.\nEsto quiere decir que JosuĆ© no se ocupo de la nación ni de su casa.\nTodo esto era contrario al plan que Dios tenĆ­a para Israel, pero ellos se apartaron de esa palabra, pues Ć©l habĆ­a dicho: ā€œte bendecirĆ© y serĆ”s bendiciónā€.\nEn Deuteronomio Dios habĆ­a hablado de todo lo que vendrĆ­a sobre la nación si seguĆ­an su plan, pero tambiĆ©n los instó a tener en cuenta que si se desviaban tendrĆ­an serios y graves problemas; y esto vemos que paso en el tiempo de los Jueces.\nDios querĆ­a una generación diferente. Una generación bendecida y prosperada:\n\nā€œY por haber oĆ­do estos decretos, y haberlos guardado y puestos por obra, JehovĆ” tu Dios guardarĆ” contigo el pacto y la misericordia que juró a tus padres.\nY te amarĆ”, te bendecirĆ” y te multiplicarĆ”, y bendecirĆ” el fruto de tu vientre y el fruto de tu tierra, tu grano, tu mosto, tu aceite, la crĆ­a de tus vacas, y los rebaƱos de tus ovejas, en la tierra que juró a tus padres que te darĆ­a...\nBendito serĆ”s en tu entrar, y bendito en tu salir...\nJehovĆ” te enviarĆ” su bendición sobre tus graneros, y sobre todo aquello en que pusieres tu mano; y te bendecirĆ” en la tierra que JehovĆ” tu Dios te da...\nY te harĆ” JehovĆ” sobreabundar en bienes, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, en el paĆ­s que JehovĆ” juró a tus padres que habĆ­a de dar.\nTe abrirĆ” JehovĆ” su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos. Y prestarĆ”s a muchas naciones, y tĆŗ no pedirĆ”s prestado...\nY te harĆ” JehovĆ” tu Dios abundar en toda obra de tus manos, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y el fruto de tu tierra, para bien; porque JehovĆ” volverĆ” a gozarse sobre ti para bien, de la manera que se gozó sobre tus padresā€.\nDt. 7:12-13, 28:6, 8, 11-12, 30:9.\n\nEsta generación serĆ­a saciada del bien de Dios.\n\nā€œYo darĆ© la lluvia de vuestra tierra a su tiempo, la temprana y la tardĆ­a; y recogerĆ”s tu grano, tu vino y tu aceite.\nDarĆ© tambiĆ©n hierba en tu campo para tus ganados; y comerĆ”s, y te saciarĆ”sā€.\nDt. 11:14-15.\n\nSerĆ­a una generación santa y escogida.\n\nā€œPorque eres pueblo santo a JehovĆ” tu Dios, y JehovĆ” te ha escogido para que le seas un pueblo Ćŗnico de entre todos los pueblos que estĆ”n sobre la tierra...\ny JehovĆ” ha declarado hoy que tĆŗ eres pueblo suyo, se su exclusiva posesión, como te lo ha prometido, para que guardes todos sus mandamientos;\na fin de exaltarte sobre todas las naciones que hizo, para loor y fama y gloria, y para que seas un pueblo santo a JehovĆ” tu Dios, como Ć©l ha dicho...\nte confirmarĆ” JehovĆ” por pueblo santo suyo, como te lo ha jurado, cuando guardares los mandamientos de JehovĆ” tu Dios, y anduvieres en sus caminosā€.\nDt. 14:2, 26:18-19, 28:9.\n\nEsta tenĆ­a que ser una generación alegre en Dios.\n\nā€œY os alegrarĆ©is delante de JehovĆ” vuestro Dios, vosotros, vuestros hijos, vuestras hijas, vuestros siervos y vuestras siervas, y el levita que habite en vuestras poblaciones; por cuanto no tiene parte ni heredad con vosotros...\nY te alegrarĆ”s delante de JehovĆ” tu Dios, tĆŗ, tu hijo, tu hija, tu siervo, tu sierva, el levita que habitarĆ© en tus ciudades, y el extranjero, el huĆ©rfano y la viuda que estuvieren en medio de ti, en el lugar que JehovĆ” tu Dios hubiere escogido para poner allĆ­ su nombre.\nY acuĆ©rdate de que fuiste siervo en Egipto; por tanto, guardarĆ”s y cumplirĆ”s estos estatutos...\nY te alegrarĆ”s en tus fiestas solemnes, tĆŗ, tu hijo, tu hija, tu siervo, tu sierva, y el levita, el extranjero, el huĆ©rfano y la viuda que viven en tus poblaciones...\n...porque te habrĆ” bendecido JehovĆ” tu Dios en todos tus frutos, y en toda la obra de tus manos, y estarĆ”s verdaderamente alegre.\nY te alegrarĆ”s en todo el bien que JehovĆ” tu Dios te haya dado a ti y a tu casa, asĆ­ tĆŗ como el levita y el extranjero que estĆ” en medio de tiā€.\nDt. 13:12, 16:11-12, 14, 15b, 26:11.\n\nEl plan de Dios es que esta generación fuera victoriosa.\n\nā€œJehovĆ” derrotarĆ” a tus enemigos que se levantaren contra ti; por un camino saldrĆ”n contra ti, y por siete caminos huirĆ”n de delante de tiā€.\nDt. 28:7.\n\nDios querĆ­a exaltar y poner en alto a esta generación.\n\nā€œTe pondrĆ” JehovĆ” por cabeza y no por cola; y estarĆ”s encima solamente, y no estarĆ”s debajo, si obedecieres los mandamientos de JehovĆ” tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los guardes y cumplas,\ny si no te apartares de todas las palabras que yo te mando hoy, ni a diestra ni a siniestra, para ir tras dioses ajenos y servirlesā€.\nDt. 28:13-14.\n\nEsta generación tenĆ­a la promesa de que iba a estar bajo la mirada y el cuidado de Dios.\n\nā€œLa tierra a la cual pasĆ”is para tomarla es... tierra de la cual JehovĆ” tu Dios cuida; siempre estĆ”n sobre ella los ojos de JehovĆ” tu Dios, desde el principio del aƱo hasta el finā€.\nDt. 11:11ĀŖ, 12.\n\nPero lamentablemente ocurrió todo lo contrario. Pero hay una buena noticia, ya que para nosotros aĆŗn hay tiempo, y todas estas promesas aĆŗn pueden alcanzarnos.\nSólo con Samuel, despuĆ©s de aproximadamente 260 aƱos, se revierte esta situación, ya que es Ć©l Ćŗltimo de los jueces; y el primer gran profeta del Antiguo Testamento, fundador de la primer escuela de profetas de Israel.\nBajo el liderazgo de Samuel la nación se unifico nuevamente y volvió a los caminos de Dios; empezando por esto un nuevo perĆ­odo de esplendor para la nación que tiene su clĆ­max culminante con el reinado de David, seguido por el de Salmón.\nHoy en dĆ­a pasa lo mismo.\nLa iglesia estĆ” contaminada con enseƱanzas y costumbres impregnadas de argumentos diabólicos; y esto es la herencia de la llamada religión oficial.\nSi nosotros queremos ser una generación bendecida, sana y saludable tenemos renunciar a todas estas enseƱanzas y argumentos; y para esto tenemos que ir contra la fortaleza que genera estos argumentos.\nNosotros tenemos que preparar el camino para la nueva generación que se levanta, al escribir estas lĆ­neas yo aĆŗn soy soltero y sin hijos, pero estoy pensando en que herencias espiritual les voy a dejar cuando los tenga, pero ademĆ”s pienso en las vidas que pastoreo, en quĆ© les voy a legar, yo no quiero cometer el error de JosuĆ©, yo quiere que la generación que viene sea mejor y mĆ”s bendecida que la mĆ­a.\nYo no quiero que se acostumbren a la presencia de Dios, deseo fervientemente que sea una generación que conozca a Dios y que tenga intimidad con Ć©l, que escuche su voz y que haga su voluntad.\nHablando con una persona yo preguntaba en forma retórica que pasó con aquellos cultos de mi niƱez, en los, cuales el EspĆ­ritu Santo se manifestaba con gloria, no se supieron aprovechar se tomaron como una mera experiencias emotiva y sensitiva, pero hoy en dĆ­a Dios quiere que la nueva generación valore esto y empiece a caminar tomada de su mano hacia el plan que Ɖl tiene para ella.\nPero esto no es para que los mĆ”s jóvenes se lancen contra los mayores y les recriminen, pues todos tenemos la responsabilidad de ser parte de la nueva generación; y de preparar en camino para la próxima generación, nuestros hijos y aquellos que estĆ”n bajo nuestra cobertura pastoral; nosotros somos los responsables de dejarles una herencia bendecida, un legado santo, cuando llegue ese momento ĀæCuĆ”l serĆ” nuestra herencia cuĆ”l serĆ” nuestro legado? ĀæQuĆ© paĆ­s le vamos a dejar? ĀæQuĆ© iglesia le vamos a legar? Todos tenemos responsabilidad; ya que podemos abrir o cerrar las puertas para la siguiente generación.\nEs importante decir que la iglesia en Argentina ha pasado por grandes momentos en los cuales Dios se movió de una manera extraordinaria.\nUno de esto momentos fue en 1954, durante la presidencia de General Juan Domingo Perón, cuando un evangelista norteamericano llamado Tommy Hicks realizó una de las campaƱas evangelisticas mĆ”s grandes de la historia en la cancha de Atlanta.\nDurante este evento Dios se movió haciendo milagros enormes, pero la iglesia no supo aprovechar este despertar; y el lugar que debió ser ocupado por ella, fue tomado por los hijos del diablo; y lo que siguió en los aƱos subsiguientes fue una desgarradora historia de dolor.\nEn los aƱos 90 Dios levanta al evangelista Carlos Anacondia, y nuevamente la gloria de Dios se manifiesta, pero otra vez la iglesia se duerme y en vez de avanzar retrocede y se queda estancada; nuevamente el enemigo ocupa el lugar de la iglesia; hoy nuevamente Dios no esta llamando a que tomemos nuestro lugar y no seamos neglig'
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