Mi Novio/a No Es Creyente, ¿Está Bien?
Pregunta:\n¿Está Bien o Mal un Noviazgo con No Creyentes?\n\n\n· Respuesta 1: el Coordinador de Paralideres.org\n\nHay unos muy buenos artículos en este sitio que tratan tu situación exacta. Sugiero que busques la palabra, \"noviazgo\" usando nuestro \"buscador\" (en la parte superior derecha de cada pagina).\n\nTambién, no pases por alto la muy buena colaboración de Félix Ortiz sobre este tema que se encuentra en su sección de RaDiKaL - http://www.paralideres.org/pages/page_1017.asp\n\n\nTambién, algo que me sirvió en la vida es esto... piensa en la vida como un viaje hacia un cierto destino. Tienes que pensar y saber adónde quieres llegar en este viaje... ¿qué son tus prioridades y qué es tu meta?\n\nAhora, piensa en tu novia... ¿sus prioridades y metas la va a llevar al mismo destino? Si la respuesta es \"si\", que bueno. Si es \"no\"... tienes que decidir quien va a cambiar su \"trayectoria\". Si no comparten la misma meta o destino, es como si los dos estuvieran en el \"aeropuerto de la vida\" y tú tienes boletos a París y ella a Tokio. Si realmente están pensando en viajar juntos en esta vida (una imagen del matrimonio) alguien tiene que abandonar su destino y comprometerse a viajar al mismo destino que el otro.\n\nEspero que te ayude como me ayudó. Ya tengo 11 años de casado, los dos tenemos las mismas prioridades y sé que los dos somos hijos de Dios, y por la gracia de Él y Su sacrificio en la cruz... ambos vamos a terminar este viaje juntos en Su presencia (el cielo). Esta relación es increíble y aparte del regalo de mi salvación, no hay nada que aprecie más que mi vida con ella.\n\n\n\n· Respuesta 2: Alvaro Chavarria Vega\n\n\n“ y te juramentaré por Jehová, Dios de los cielos y Dios de la tierra, que no tomarás para mi hijo mujer de las hijas de los cananeos, entre los cuales yo habito.” (Génesis 24:3)\n\nEl cananeo en este pasaje significa al extranjero con relación a la nación de Israel, es decir al que no pertenece al pueblo de Israel o no es israelita. Abraham no quería para su hijo una mujer que fuera de otra nación, con otras costumbres totalmente diferentes a las de su hijo; con otro tipo de creencias religiosas a las que ellos estaban acostumbrados y habían sido así enseñados, así como con otro tipo de formación tanto en lo físico como en lo moral, personal y carácter (Esdras 9:1,2). Si tal cosa sucedía, aquel hijo suyo podría cambiar, pues se vería ampliamente afectado por su esposa.\n\nEs por ello que aún hoy en día los padres verdaderos, si bien es cierto no toman la decisión final, sí están sumamente interesados y preocupados porque su hijo (a) se case con la mujer o el hombre “ideal” para ella o él. Querido joven y señorita, piensa en que tus padres se han esforzado toda la vida para darte una buena educación tanto intelectual como espiritual, así como una buena formación física y moral, con principios y costumbres muy buenas. Y eso, mi amado joven, no es nada fácil.\n\nPor ello, debes entenderlos y comprenderlos, de ahí su preocupación e interés por saber con quién andas y quién te pretende como novio(a). Ellos desean lo mejor para ti, son tus padres, los seres que te han dado la vida y todo lo que tienes hasta hoy. No menosprecies su opinión ni su preocupación, ello es normal, y algún día, quizás, te tocará a ti también, preocuparte por tus hijos, y entonces dirás: “...tenía razón mi mamá y/o mi papá...”.\n\nFue por ello que Abraham lo primero que le pidió a su siervo fue que “no tomara mujer de otra nación” para que fuera la esposa de su hijo Isaac. Él sabía del peligro que su amado hijo corría si de alguna forma se veía involucrado con una mujer que fuera extranjera.\n\nEl joven cristiano no es de este mundo (entiéndase aquí por \"mundo\", las costumbres y forma de vida que llevan los cristianos con relación a los que no lo son), así se desprende de lo que el mismo Jesús dijo cuando oraba no solo por sus discípulos, sino también por todos aquellos que con el transcurrir del tiempo llegarían a ser hijos suyos; y así quedó escrito en las Sagradas Escrituras cuando lo leemos así:\n· \"No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo\" (San Juan 17:16)\n· \"Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece\" (San Juan 15:19)\n\nDesde el momento en que recibimos a Cristo en nuestro corazón como Señor y Salvador, dejamos de ser de este mundo en cuanto a la forma de vivir, vestir, hablar, y todo aquello que tenga que ver con el carácter y personalidad de cada uno de nosotros. Pasamos a otra clase y estilo de vida que no es la más común y normal para el resto de personas que nos rodean. Por ello es que muchas veces la gente nos mira en forma extraña, como si no fuésemos como ellos, inclusive algunos hasta nos hacen de lado y ya no se juntan con nosotros como antes. \nNuestra verdadera ciudadanía está en los cielos no en la tierra:\n\n“ Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo” (Filipenses 3:20)\n\nTú, mi querido joven no perteneces a este mundo... desde el día que recibiste a Cristo como tu Señor y Salvador adquiriste la ciudadanía celestial. Y como todo ciudadano extranjero, tienes otras costumbres, creencias, ideas, carácter, personalidad, principios, etc., que obviamente no son bien vistas por aquellos que no pertenecen al lugar de donde tú eres. Hay muchas cosas que ellos hacen y que tú sabes muy bien que no agradan a Dios y que no benefician en nada a tu cristianismo.\n\nTodos los creyentes estamos en esta tierra de paso, como extranjeros y peregrinos y vamos rumbo a nuestra patria celestial que es donde verdaderamente pertenecemos y en donde pasaremos la eternidad. Así lo menciona la Biblia cuando dice:\n\n“ Conforme a la fe murieron todos estos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra” (Hebreos 11:13)\n\n“ Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma,” (1a Pedro 2:11)\n\nPor todo lo anteriormente expuesto, entendemos que la gente “mundana” (así se denominan a aquellos que viven de acuerdo a las normas y costumbres de esta vida o mundo y no a las que establece la Biblia) y que por ende no pertenecen a nuestra ciudadanía, no pueden por ningún motivo, emparentar con el cristiano.\n\nSiendo que la gente inconversa, quienes aún no han entregado su vida al Señor, y que por ello no pertenecen ni gozan de la ciudadanía celestial, es menester que el joven cristiano entienda y acepte que no debe llegar a tener algún tipo de relación de noviazgo con ellos; pues hacerlo así, sería unirse en yugo desigual y en cuanto a esto la Biblia dice:\n\n“ No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? Y ¿qué comunión la luz con las tinieblas? Y ¿qué concordia Cristo con Belial? O ¿qué parte el creyente con el incrédulo?” (2a Corintios 6:14-15 )\n\nTen mucho cuidado querido joven, no te dejes llevar por las apariencias, ni te dejes atrapar por una hermosura ficticia, de aquellas personas que utilizan todo tipo de sutilezas y que, sin darse cuenta muchas de ellas, son usadas por el diablo con el único fin de hacerte caer en pecado y destruir tu cristianismo.\n\nEl primer requisito para poder encontrar la pareja que sea la más ideal para tu vida, es no unirse en yugo desigual.'