No Dejar de Congregarse

Un día estaba leyendo el pasaje que se encuentra en Lucas capítulo 13:10-11; donde habla que había una mujer que tenía espíritu de enfermedad y que durante 18 años se encontraba encorvada. Y me puse a pensar en lo difícil que era ir caminando hasta la sinagoga en ese estado de encorvamiento,(no había transmilenio, ni taxis, etc), pero también imaginé su legada a la reunión, su acomodamiento en la silla o el lugar donde escucharía la palabra. Durante 18 años estaba de esa manera, o sea que ya se había acostumbrado, no sé si tenía amigas o no, si alguien le ayudaba a llegar o no, si a la gente de la sinagoga le daba fastidio sentarse al lado de ella, como a nosotros a veces nos da jartera sentarnos al lado de personas que sean raras, o que tengan impedimentos. \n\nEl caso es que ella , encorvada, y como dice Lucas, que en ninguna manera se podía enderezar(no se si el trató con un hermano de enderezarla) estaba allí una vez más. \n\nElla no imaginaba que ese día era diferente, pues estaba JESÚS y él la sanó. Pero yo me puse a pensar en las personas que no habían asistido en ese preciso día a la sinagoga... y pensando en esto sentí tristeza de que ellos no hubiesen podido ver cómo JESÚS se acercó y le dijo: eres libre de tu enfermedad, y al instante ella se pudo desencorvar, yo no sé que sintió la gente que estaba ahí, cuando poco a poco se fue enderezando hasta quedar como muchos de nosotros, su cara , su rostro tal vez reflejaba admiración y alegría, tal vez miró al SEÑOR, con una sonrisa envuelta en lagrimas...no sé.\n\nY qué sintieron las personas que no fueron ese día, cuando se enteraron de lo que había ocurrido.... Yo sé que sentiría yo si JESÚS hiciera un milagro tan poderoso y yo estuviera viéndolo, también sé que sentiría si JESÚS obrara un milagro y yo no estuviera ahí para verlo. Por esto no me gusta dejar de congregarme...'
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